Archivo para 30 octubre 2009

30
Oct
09

Risoterapia


Hay estudios científicos que avalan que ser positivo puede ayudar a vivir más feliz.

Como ser feliz... y no estar solo



¿ Cómo ?


Simplemente, basta con proponérselo.


Richard Wiseman


Richard Wiseman es un investigador y profesor de Psicología británico. Siendo un mago profesional, se graduó en Psicología por la University College de Londres, es doctor en Psicología por la Universidad de Edimburgo, actualmente dirige un departamento de investigación en la Universidad de Hertfordshire, y está considerado como una autoridad mundial en el estudio del comportamiento.


El profesor Wiseman llevó a cabo un experimento con 26000 voluntarios, y comparando con un grupo de control, obtuvo los siguientes resultados:

  • Los que recordaron un acontecimiento agradable del día anterior, tuvieron un inmediato aumento del 15 % en la felicidad.
  • Un acto de bondad suponía un aumento en la felicidad del 9 %
  • Estar agradecido por algo en la vida, condujo a un aumento del 8 %
  • Un mero esfuerzo por sonreír y mantener la sonrisa, un 6 %.



Así de simple.


Y si te cuesta sonreir, puedes ponerte un bolígrafo en la boca y sujetarlo con los dientes… Así, pese a que sea una mera sonrisa de mueca, tu mente asume que sonríes realmente, y lo percibe así.


La risa te alegra el dia, aunque tu no quieras...




Wiseman sugiere a quienes atraviesan una mala racha, que fomenten el pensamiento optimista. En base a estudios sociales de campo con voluntarios, Wiseman propone sencillos consejos para cambiar tu vida… Las mejores técnicas para tener “suerte” en la vida están resumidas en este fichero: enlace. En base a los estudios realizados, funcionan.

 


Oh, oh, July... te quiero cantar...
Oh, oh, July… te quiero cantar…

 



Asimismo,  Richard Wiseman ha desmontado el mito de que los bebés desarrollan más su inteligencia por escuchar a Mozart.  El compositor salzburgués es, obviamente, inocente de la campaña de marketing… no como Disney, que está devolviendo el dinero porque la línea de DVDs, libros y artículos de “The Baby Einstein Company”, esa que se suponía estimulaba la inteligencia, se ha demostrado que no ejercía beneficio alguno ni suponía diferencias significativas en el desarrollo de los niños.

 



Parece ser que las palabras, la comunicación, el diálogo y la comunicación verbal y la no verbal sí que ayudan a los niños a comprender y a pensar… Las imágenes repetidas, la música y las palabras concretas podrían ayudar a memorizar, pero no a pensar, y lo importante en la vida es saber pensar, no saber repetir lo aprendido.

 



Como Einstein dijo una vez:

“Si quiere que su hijo sea inteligente, cuéntele historias; si quiere que sea más inteligente, cuéntele más historias”.


Y qué mejor cuento...
Y qué mejor cuento…

 


El psicólogo Fred Bryan ha demostrado que el acto de cantar, o simplemente tararear nuestra música favorita, tiene un efecto positivo en nuestro estado de ánimo y en nuestro bienestar general. Viene a corroborar el dicho popular de que “el que canta, su mal espanta”.


No este tipo de cante

No este tipo de cante...

 

 



Antonio Damasio, profesor de la cátedra David Dornsife de Neurociencia, Neurología y Psicología en la Universidad de Southern California, donde también dirige el Instituto de Cerebro y Creatividad, es más explícito.


Antonio Damasio


Se trata de someter la mente a la voluntad.


La voluntad es un método efectivo para educar a la razón en la búsqueda de un estímulo que pueda volverte positivo en tus emociones.


Para contrarrestar una emoción negativa, hay que tener una emoción positiva, todavía más fuerte, que la neutralice.


Somos tan adaptables, que podemos engañarnos a nosotros mismos, pero conscientemente.


¿ Enseñar valores ?



Mejor que eso, una buena educación para niños, adolescentes, e incluso adultos, sería organizar nuestras emociones de tal modo que podamos cultivar las mejores y eliminar las peores, porque como seres humanos tenemos ambos tipos.


El papel de una sociedad próspera sería impartir ese tipo de educación, en la linea filosófica de Spinoza y Hume.


Eliminar las que conducen a la violencia y la tragedia


Y fomentar, por ejemplo, la compasión, como una emoción muy positiva… hacerla más fuerte, que salga a la luz más a menudo, que la perciban aquellos que sufren.

Compasión con pasión

Compasión con pasión

¿ Podemos influir con nuestro comportamiento ?




Por supuesto.


Pero NO a todos.


Seguro que hemos encontrado u oido hablar de gente poco empática, no ya a la positividad, sino también a la compasión y al sufrimiento ajenos.





En concreto, la psicopatía es un trastorno de personalidad, también llamado antisocial, disocial o sociópata.


Las personas con este trastorno desprecian los deseos, derechos o sentimientos de los demás.


La sintomatología del psicópata es conocida. No son enfermos en el sentido clásico de la palabra: ni son psicóticos, ni presentan los conflictos habituales que poseen los neuróticos… Conocen muy bien la diferencia entre el bien y el mal, sólo que no son capaces de ponerse en el lugar del otro, porque ven y tratan a las personas como objetos.


Pueden imaginar cómo piensa su interlocutor, pero no pueden comprender lo que sienten los demás…  En realidad, no les importa; su máxima aspiración es manipularles con el fin de lograr sus objetivos; utilizan a la gente como medio para alcanzar un fin, sin reparar en subordinarla y degradarla.


Es habitual que sean muy irritables, explosivos y violentos, y que les guste contemplar el sufrimiento de la gente, sin sentir ningún remordimiento ni culpa, diluyendo la responsabilidad y buscando chivos expiatorios.

Hay demonios de verdad

Hay demonios de verdad



No sólo codician las posesiones y el poder, sino que también sienten un placer especial al usurparlo o quitárselo a los otros… Lo que puedan plagiar, estafar y obtener mediante extorsión, son frutas mucho más dulces que las que puedan recoger realizando un trabajo honesto.


Y una vez que han agotado una fuente, se vuelcan hacia otra para explotarla, chuparle la sangre, y después, echarla a un lado (nada de win-win); son egocéntricos, y disfrutan de un placer insaciable causando la desgracia de otros.


Al Psicópata no se le ve a primera vista, sólo cuando actúa…

 

  • Cualquier persona normal a los ojos de los demás, podría serlo: encantadores, amargados, toscos, repulsivos, altos, fuertes, débiles, introvertidos, extrovertidos.
  • No tiene características físicas prestablecidas.
  • Muestran poca ansiedad, y tienen mayor tolerancia a la angustia que la mayoría de la población.
  • El psicópata puede mentir de palabra o con el cuerpo (lenguaje no verbal), y adapta su actuación a la persona que le interesa (herramientas de “trabajo”).
  • La mayoría muestra mucha inteligencia.
  • Puede permanecer sereno ante situaciones que desestabilizan a los demás, o ponerse muy inestable ante cosas intrascendentes para otros.
  • No toleran el fracaso, y menos aún, la frustración.

 

 

¿ Dónde tienen más visibilidad ?.




Las personalidades “psicópáticas” abundan, sin ir más lejos… en los puestos de responsabilidad de las empresas

Una visión muy 'personal'

Aportando una visión muy 'personal'

 



Muchos hemos conocido a “killers“, “motosierras“… Y a jefes que gritan, que dan portazos, que enrarecen la atmósfera laboral, y que pueden dañar la autoestima y la carrera de los empleados, con abuso psicológico (mobbing), físico o material.

 

Camuflados bajo sonrisas encantadoras, halos de eficiencia y capacidades de gestión positivas, nuestras empresas albergan una nueva raza de gestores… Son el más claro exponente del mito del Dr. Jeckill y Mr. Hide: personalidades poliédricas, “alpinistas” organizacionales, maquiavelos a sueldo o narcisistas envidiosos, que no dudan en utilizar los medios necesarios para justificar el fin.

 

 


El desarrollo de una personalidad psicópata

 



Hasta hace bien poco, se atribuía exclusivamente, bien a problemas genéticos, bien al entorno (familia, ambiente).

 



A estas explicaciones clásicas, hay que añadir una nueva.

 



Uno de los nodos centrales de la red emocional del cerebro es el córtex prefrontal ventromedial.

 


El CPVM está detrás de la frente
El CPVM está detrás de la frente



Recientes estudios revelan que los pacientes que tienen LCPMV, es decir, Lesiones  en el  Córtex Prefrontal Ventromedial, muestran una disminución general en su capacidad de respuesta emocional y una marcada reducción de las emociones sociales (como la compasión, la vergüenza y la culpa), que están estrechamente relacionadas con los valores morales.



Lesiones del CPMV en 6 pacientes; los colores marcan las lesiones coincidentes en cada sección

Lesiones del CPMV en 6 pacientes; los colores marcan las lesiones coincidentes en cada sección



 

Los daños en la corteza prefrontal (LCPMV) aumentan los juicios morales egoístas.


Careciendo de una reacción emocional al daño ajeno cuando se plantean dilemas morales, los pacientes con LCPMV pueden apoyar la maximización del bienestar general, omitiendo la prohibición de dañar a los demás.


Marc Hauser y Antonio Damasio han estudiado pacientes con LCVPM. Según los experimentos, los pacientes con LCPMV observan un patrón normal de comportamiento antes conflictos personales de poca trascendencia, pero a un patrón anormal cuando se trata de conflictos personales importantes.


No es que carezcan de una total falta de capacidad de juicio moral. En realidad, la LCPMV juega un factor crítico sólo cuando se trata de dilemas o conflictos morales en los que las emociones sociales desempeñan un papel fundamental.


Por lo general, los pacientes con LCPMV presentan generalmente un embotamiento afectivo y un falta de emociones sociales, pero, en situaciones de frustración personal o provocación, actúan con mal carácter, irritabilidad e ira.

¿ Nos suena familiar ?

Además, el estudio de Hauser y Damasio demuestra, por vez primera, que las emociones son esenciales para el juicio moral.


Las LCMPV explican la amplia gama de conductas anómalas: comportamiento compulsivo y explosivo, anomalías sensoriales, pérdidas puntuales de memoria, desinhibición conductual, violencia doméstica, alcohol e intolerancia.


Muchas reacciones morales aversivas son una combinación del rechazo visceral a ciertos actos (matar a alguien, por ejemplo) y de la compasión instintiva por otro ser humano. Damasio cree que las emociones no sólo se asocian a los juicios morales, sino que son cruciales para elaborarlos.



Por eso, los pensamientos positivos generan emociones que nos llevan a elaborar juicios morales ‘solidarios’ para con los demás.

Y los pacientes con LCPMV, muestran trastornos en las emociones

De modo que, más vale pensar, y mucho, positivamente… porque para convertirse en un psicópatabasta con sufrir un golpe en la cabeza.


No tanto... Basta con que sea en la cabeza

No tanto... Basta con que sea en la cabeza



 

¿ Golpes en la cabeza ?




En general, cualquier contusión en la cabeza causa daños en el cerebro.


Las lesiones cerebrales provocan daños, con el tiempo, y entre otras zonas, en el CPMV. Es más: independientemente de la gravedad, una lesión cerebral puede ser potencialmente mortal si se experimenta un segundo golpe pocas horas o días después del primero. Y después de una lesión cerebral, hay 3 veces más riesgo de una segunda lesión, y 8 veces más riesgo de lesiones posteriores…


A Phineas Gage se le incrustó una barra de hierro en el CPMV


Como antecedente, está el caso de Phineas Gage. El 13 de septiembre de 1848, una explosión accidental disparó una barra de hierro de 1 metro de largo y 6 kilos de peso justo a su CPMV. Sobrevivió, sin daños en la capacidad del lenguaje ni en otras funciones intelectuales. Pero, como dijo poco después un amigo suyo: “Este hombre ya no es Phineas Gage”.

Más de los que parece, y multiplicados por el nº de caras...

Más de los que parece, y multiplicados por el nº de caras...


Pero, ¿ cuántos psicópatas hay ?

Según unas fuentes, este trastorno emocional se halla presente entre el 1% y el 3% de la población general. Otros estudios señalan un 5% de la población, e incluso hasta un 6%.


Pero hay que tener en cuenta que el 12% de los individuos son susceptibles a la influencia y modo de pensamiento de los psicópatas… De modo que, al final, habría un total de un 18% (al menos), de cualquier población, que busca dominar y controlar al resto.

 

La Forma más Normal... la Campana de Gauss
La Forma más Normal… la Campana de Gauss

Eso es mucha gente… Casi 1 de cada 5.





La tesis de “golpes-en-la-cabeza”, ¿ explica la profusión del comportamiento psicópata ?

 

No lo descartemos…

 



De momento, el gen o genes causantes de la psicopatía son desconocidos… si los hubiera, aún no se han descubierto.

 

Pero no hay que olvidar el entorno que nos rodea…

 

 



Porque una sociedad competitiva, como la Capitalistafomenta la adopción y expansión de la psicopatía.Los psicópatas están mejor preparados para “ganar” que las personas con conciencia, porque no tienen sensibilidades éticas o morales que frenen sus acciones de lucro. Es más, están deseosos por pisotear a cualquiera, si eso es lo que se necesita para llegar a la cima: puñaladas en la espalda, mentiras, crear rumores acerca de sus rivales… todo está permitido, sin dejar ningún resquicio para el remordimiento.



En esta sociedad del Dinero, mentir es por tanto siempre una estrategia ganadora, y es un buen indicador de que estamos viviendo en un sistema patológico.

 


Es lógico que muchos individuos se hayan convertido en  “psicópatas afectivos”, o “sociópatas secundarios”.En un mundo de psicópatas, aquellos que no lo son, se ven inducidos a comportarse psicopáticamente para sobrevivir… Cuando se establecen las reglas para hacer a una sociedad “adaptable” a la psicopatía, esto hace psicópatas a (casi) todos, por omisión ó por aceptación. Basta recordar el Experimento de Milgram.


Milgram... o el difícil arte de ver que, habitualmente, hay otras opciones

Milgram... o el difícil arte de ver que, habitualmente, hay otras opciones



Fue un experimento de psicología social realizado en 1963, tras los juicios de Nuremberg, con el fin de medir la buena voluntad de un participante a obedecer las órdenes de una autoridad, aun cuando éstas puedan entrar en conflicto con su conciencia personal.


Esa autoridad, cuando ejerció presión, se impuso a los fuertes imperativos morales de los participantes, y les llevó a lastimar a terceros, pese a que los gritos de sus víctimas llegaban a sus oídos con total claridad.


El experimento demostró la extrema buena voluntad de los adultos a la hora de aceptar casi cualquier requerimiento ordenado por la autoridad.


Y hubo otro colorario… Ninguno de los participantes que llegaron a  negarse a administrar las descargas eléctricas finales, solicitaron que terminara el experimento, ni acudieron al otro cuarto a revisar el estado de salud de la víctima, sin antes solicitar permiso para ello.

 

Esos son los peligros de la obediencia… bien por conformismo… bien por “cosificarse“, por verse a uno mismo como mera “herramienta” al servicio de la autoridad, delegando en ella la responsabilidad frente a sus víctimas.


Y, al final, lo patológico se acepta como normal.



Y, como los psicópatas no tienen limitaciones sobre lo que pueden hacer para llegar a la cima, los que están al mando son, generalmente, psicópatas. No es el poder el que corrompe… son los individuos corruptos los que buscan el poder.


Si encontramos más y más manipuladores y gente perversa en todos niveles, es porque nuestra sociedad lo favorece. Está en los valores neoliberales.  Está en el empleo del Dinero.


La idea base del Capitalismo es perversa de raíz.


En EEUU, que proporciona el modelo para el resto del mundo, dicen: “cualquiera puede convertirse en presidente”,  “busca siempre ser el nº 1”, “sólo si trabajas lo suficientemente duro, podrás tu también convertirte en rico y famoso”, “el fracaso es tu propia culpa”.


Pero es mentira.


Este sistema es cruel, porque no tiene reparos en lucrarse a costa del hambre y el sufimiento del 90% de la población mundial. Es un sistema de la élite financiera, por y para la élite financiera.





Otro sistema es posible.


Es POSIBLE acabar con la pobreza, la guerra, el hambre, la contaminación y la explotación. El mundo no tiene que ser tal como es ahora. Hay una propuesta para que la sociedad no se base en el Dinero: una economía basada en Recursos. No es la “solución perfecta”: la humanidad siempre se enfrentará a problemas que resolver. Pero sí que es MUCHO MEJOR QUE EL CAPITALISMO, como ya vimos en ese mismo Blog.


El mal no es inherente a la naturaleza humana, al menos no en los humanos normales que han sido educados apropiadamente. El mal sistémico proviene de unos pocos psicópatas sin conciencia, ya sea porque nacieron así, o debido a lesiones cuando jóvenes, o a su infancia.


El ser humano no es perverso por naturaleza. No es psicópata. Pero es adaptable. Y si los sistemas y estructuras que el ser humano crea, son de naturaleza psicopática, el ser humano se vuelve así.


Ve hacia la luz...


¿ Cómo nos enfrentamos a los psicópatas ?



Primero, hay que decirles… “No”.

No, porque no puede ser

No, porque no puede ser

 

 

¿ Es difícil decir “no” a estos monstruos ?  Puede…      ¿ Imposible ?   No !!!

 



La gente que conviva con un ser antisocial debe marcar muy bien sus límites, decir “hasta aquí hemos llegado, “esto se hace y esto no”, y normalmente el sujeto se alejará. Cuando la gente que les rodea les ponen límites, la respuesta natural es que ese sujeto empiece a distanciarse.


Si trabajas con una persona así, y le pones ciertas reglas, entonces terminará yéndose, porque esa gente “no se adapta a las normas”.





Luchemos con esa tendencia nuestra a ser tan adaptables.


 

Segundo… hay que quitarles el juguetito.


Este sistema es insostenible

Este sistema es insostenible

 

Hay que rechazar este Capitalismo salvaje, amparado en el sistema monetario de reserva fraccional, que permite que estos trastornos de la personalidad afloren y triunfen.

 



Hay que exigir a las Empresas, responsabilidad a la hora de designar quién gestiona a sus empleados… Porque, los que las regentan… ¿ dejarían a sus hijos con esa gente, cada día ?

 

 



Tercero…   Riamos, seamos positivos, como nos recomiendan Wiseman, Bryan, Hauser y Damasio, sí…  pero NO CÁNDIDOS.


Candidez... rayando en la temeridad

Candidez... rayando en la temeridad

 



Ser positivo no significa no poder reconocer lo que está bien y lo que está mal, ni significa acomodarse con una sonrisa a los designios de la injusticia o la tiranía.

 



Significa saber sacar los aspectos positivos que nos permitan continuar adelante, para, a la vez, intentar influir para cambiar las cosas.

 



La risa puede cambiar nuestro estado de ánimo, pero de ahí a que “lo pueda todo”,  hay un trecho… Un “estado mental” no va a cambiarlo todo así, por las buenas… ni las “ideas“, por sí solas, como un ‘estado mental’, pueden. Creerlo llevaría a una terrible simplificación de la realidad

 

  • El hambre en el mundo, ¿ es un estado mental, o la base de una pirámide de poder injusta ?
  • Las guerras, ¿ se inician por ideas religiosas, ó éstas no son sino un pretexto ?
  • El libre mercado, ¿ se autorregula para compensar los excesos, o bien, es incapaz de garantizar la distribución equitativa de la prosperidad económica por sí solo ?
  • Si el destino es un estado mental, ¿ puede uno, siempre, liberarse… o, más bien, quedarse, por nacimiento o poder económico, inscrito dentro de un sistema de castas ó clases ?
  • La crisis económica del sistema financiero de reserva fraccional, ¿ depende de las ideas del gobierno de turno, o tiene causas que son sistémicas ?
  • Si uno se concentra lo suficiente, ¿ podrá sanar su cáncer ?



Creo que las respuestas son obvias.


Si en esta sociedad, bajo este sistema, 1 de cada 5 personas tiene comportamientos psicópatas, sonreir nos va a consolar momentáneamente… pero no va a cambiar las cosas.


Y cuarto… cuidado con los golpes en la cabeza.


Porque ya se sabe que, los que los reciben, terminan dando a los demás, donde más duele…


Y entonces, la sonrisa se convierte en una mueca…

Y entonces, la sonrisa se convierte en mueca

... de dolor


 

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