Archivo para 26 febrero 2010

26
Feb
10

Burbujas


El consumo de refrescos aumenta el riesgo de padecer cáncer de páncreas.



Un grupo de investigadores de la Universidad de Minnesota han analizado a más de 60.000 personas durante 14 años. Con los 140 casos de cáncer de páncreas que se detectaron entre su muestra durante ese período, determinaron que la mayoría de los procesos cancerígenos se produjeron entre personas que consumían bebidas gaseosas de forma habitual.


Los altos niveles de azúcar en los refrescos pueden aumentar el nivel de insulina en el cuerpo,  contribuyendo al crecimiento del cáncer de  las células del páncreas.


Como conclusión, las personas que consumen 5 refrescos a la semana tenían un 87 % más de riesgo de padecer esta enfermedad que las personas sin ese hábito.


Este estudio viene a sumarse a otros sobre el consumo de bebidas carbonatadas.



Ya en 2004, un estudio estadounidense aseguraba que las bebidas gaseosas azucaradas son la principal causa de la obesidad y de la diabetes.


El estudio abarcó 91.000 enfermos de ambos sexos entre 1977 y 1997, investigando la relación entre el consumo de bebidas gaseosas azucaradas y la diabetes.


Se observó una correlación entre el consumo de bebidas gaseosas  (que en ese período aumentó en un 61% entre los adultos, y se duplicó entre los niños), con la diabetes, la obesidad adulta y el sobrepeso infantil.


Una de las conclusiones fue que las mujeres que consumieron refrescos al menos una vez al día, tenían un 80% más de probabilidades de contraer diabetes en comparación con las que raramente las bebían.


Por cada lata de bebida carbonatada consumida se incrementa en un 60% el riesgo de obesidad. Además de limitar la ingesta de otras bebidas saludables, como la leche, el consumo de bebidas gaseosas puede erosionar el esmalte de los dientes y favorecer la aparición de caries.

"Lo light al final pesa"


Y este efecto tiene lugar, ya sea el refresco normal, ó light


Un estudio publicado en 2007 afirma que los refrescos con gas, aunque sean light, están relacionados con un incremento de factores de riesgos asociados a enfermedades coronarias y diabetes.


Según este estudio, los adultos que consume una lata de refresco con gas al día, tienen un 50% más de riesgo que aquellos que no consumen este tipo de bebidas de desarrollar un síndrome metabólico, con factores de riesgo como un incremento de grasa en la cintura, una disminución del colesterol bueno, tensión arterial alta, y otros síntomas.



La típica lata de refrescos contiene el equivalente a 7 cucharaditas de azúcar, y a 5 sobres de azúcar de las cafeterías.


Por otro lado, un estudio de la Universidad de Harvard había observado que todas las adolescentes que toman bebidas con gas tienen un riesgo de sufrir una fractura multiplicado por 3, en comparación con las que no consumen estos refrescos.



La Universidad de Loyola (EEUU) demostró en otro estudio que las mujeres que beben dos ó más  latas de refrescos con gas al día tienen el doble de riesgo de sufrir enfermedades renales. Si el 11% de la población padece de albuminuria, entre aquellos que beben dos ó más latas de refrescos diariamente, el porcentaje aumenta hasta el 17%.


Por si fuera poco, los refrescos suelen contener aditivos que resultan nocivos para la salud:

  • El glutamato monosódico, un potenciador de sabor “totalmente contraindicado para niños pequeños”, provoca alergias, urticaria, angioedemas
  • El butilhidroxitolueno (bht), un antioxidante que produce alergias y afecciones hepáticasEl butilhidroxianisol (bha), que también está relacionado con distintos tipos de alergias y alteraciones en la relación lípidos-colesterol
  • El antioxidante lactato sódico (E-326), que, en contacto con otros aditivos y conservantes, también produce procesos de asma y trastornos psicosomáticos.
  • El edulcorante sorbitol, que produce flatulencia, diarreas e intolerancias alimentarias.
  • El edulcorante ciclamato sódico (E-952), cuyos efectos cancerígenos ya vimos en este Blog.
  • Por no hablar de los localismos… Una botella de Coca-Cola comprada en 2006 la ciudad de Calcuta excedía el nivel permitido del pesticida Lindane en 140 veces, y  otra botella distribuida en Bombay superaba 200 veces el límite establecido para el nivel de la neurotoxina Clorpirifos.


Y… qué coincidencia…


… Las embarazadas , las personas con osteoporosis,  y los enfermos diagnosticados de síndrome de “colon irritable” siempre tienen prescripción de ‘evitar las bebidas con gas‘.



En efecto… los refrescos son la chispa de la vida.


En fin… finalmente… todo esto no ha pasado inadvertido a algunas autoridades sanitarias.


En 2004, la Academia Americana de Pediatría (AAP) de EEUU recomendó la eliminación de las bebidas carbonatadas de los menús escolares y la prohibición de máquinas expendedoras de bebidas gaseosas en el entorno escolar, con el fin de evitar la sobreingesta de azúcares.


En 2009, el Senado de México aprobó una reforma para prohibir la publicidad de refrescos en centros e instituciones de educación pública.



A finales de 2009, la Unión Europea sugirió la retirada de las máquinas de refrescos de los colegios y planeó una campaña para fomentar la venta o el consumo de leche y de fruta, bajo el lema “Come, bebe y muévete” orientada a los 22 millones de chic@s europe@s con sobrepeso, de los que 5 millones son obesos.


La campaña se lanza en España en 2010, con este portal web.


1 de cada 3 niños españoles padece sobrepeso u obesidad.


Y parece que las autoridades están manos a la obra…


"Roberto Sabrido ante la Comision del Senado, el 19 de octubre de 2009"


Decimos parece, porque,  en 2011, parece que  se aprobará por fin la nueva ‘Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición’ en España, cuyo anteproyecto se presentó al Consejo de Ministros a finales de 2009, previéndose que la tramitación parlamentaria no se produzca hasta los últimos meses de este año.


A través de esta Ley Alimentaria, se prohibirá la venta de refrescos y bollos en los colegios.


En el Artículo 40.5, incluye la prohibición de que los alimentos superen un nivel de contenido de grasas trans superior al 2%. Este tipo de grasa es muy perjudicial, tal como han demostrado una y otra vez las investigaciones científicas, por su influencia en los infartos cardíacos y cerebrales.


En Europa, sólo Dinamarca y Austria cuentan con una legislación en esta línea… que, por otro lado, es INSUFICIENTE… teniendo en cuenta que las hamburguesas de vacuno de las cadenas comerciales más extendidas ya cumplen esa normativa (qué curioso) pero contienen 1 gramo de grasas trans por cada 250 gr de hamburguesa, y que en 2006 la revista ‘The New England Journal of Medicine‘  apuntaba que consumir ingerir 5 gramos diarios de grasas trans aumenta 25% el riesgo de sufrir un infarto.



Más apropiado sería desterrar TOTALMENTE las grasas trans de la alimentación… como se ha hecho, desde el 1 de enero de 2010, en California (compromiso, por cierto, visible en la etiqueta).


Esperemos que la tramitación parlamentaria lo enmiende… llegados a este punto…



Asimismo, la nueva Ley Alimentaria prohibirá los anuncios de famosos que inciten al consumo de alimentos, y más en concreto (Artículo 17), la entrega de un premio u obsequio vinculado a la venta de un producto…



En efecto: adiós al Happy Meal de McDonalds, y a los huevos Kinder


Todo ello, para erradicar la tendencia que desde hace tiempo se ha instalado en los hogares españoles de que son los niños los que “presionan” a los padres sobre los productos que deben incorporar a la cesta de la compra, empujados por una “excesiva presión comercial”, como señala Roberto Sabrido, responsable de la Agencia de Seguridad Alimentaria (AESAN).



Adiós también a la venta de pastelería industrial, de bolsas de patatas, y de chuches en los centros escolares…


Ya puestos… a ver si los adultos tomamos nota… fuera del entorno escolar.


Por cierto, casi todas las gominolas del mercado español tendrán que adaptarse a partir del 20 de julio de 2010 a un nuevo Reglamento que regula el uso de ‘colorantes azoicos’: o los sustituyen o advierten  (ninguno lo hace hoy) en el etiquetado de los riesgos que su consumo entraña… Pueden afectar negativamente a la actividad y la atención de los niños.


Además de la salud, existen poderosas razones medioambientales y de derechos humanos para prohibir la producción de refrescos.


Las cifras tomadas en la India muestran que cada fábrica de Coca-Cola y Pepsi extrae entre 1 y 2 millones de litros de agua diarios, y hay 90 fábricas, por lo que la extracción diaria se encuentra entre 90 y 180 millones de litros.


Esa cantidad cubriría las necesidades diarias de agua potable de millones de personas.


Pero es que, además, cada litro de refrescos destruye y contamina 10 litros de agua y produce lodos tóxicos con  altos niveles de cadmio y plomo.


A tal punto, que se ha llegado a clausurar una planta de embotellado de Coca-Cola en India por contaminar aguas subterráneas y cultivos locales.


En California y en México, en 2006, se descubrieron altos niveles de plomo tanto en la pintura de las botellas de Coca-Cola, como en la bebida.



Los intereses comerciales no nos permiten ver la realidad.


Uno de los mayores mitos alimenticios es el de la relación del gas y de las burbujas de los refrescos con el aumento de peso.


Realmente, las burbujas no son las que te hacen engordar, sino la gran cantidad de azúcar que estas bebidas tienen en su composición.


Desde aquí, y en base a todos los estudios, también queremos contribuir a romper el mito


Las refrescos con gas no engordan.


Matan.


"Una dulce condena"


Los refrescos tienen tras de sí a las grandes multinacionales, que cuentan con medios de sobra para capear las embestidas de investigaciones médicas y escándalos como los apuntados.


Pero evitar que nos hagan daño es sencillo.


Basta con restringir su consumo al mínimo… o mejor…

NO TOMAR NINGUNO.


¿ Lo mejor para nuestra salud cuando tenemos sed ?


Agua.


Y del grifo.


Nada de procesos privativos, inversión inútil de energía, y embotellado con plásticos que contienen ‘bisfenol A’ y antimonio.


En 2003, cada metro cúbico (1.000 litros) de agua embotellada costaba en España unos 340 euros, mientras que la misma cantidad del grifo cuesta 1,5 euros.


Se ha de exigir un suministro público de agua, el cual posea las garantías y controles suficientes de calidad.


Porque el 25% del agua del mundo ya está en manos de las multinacionales: Nestlé, Danone, Pepsico, Coca-Cola


Gracias al ámbito público, la normativa vigente para el agua potable del grifo es más estricta que la que controla el agua embotellada.



Así, de paso, presionaremos para evitar la contaminación de los recursos hídricos con vertidos químicos.


En cuanto a las burbujas, ya las haremos nosotros.



Claro que, para burbujas… la burbuja inmobiliaria en España.


“Nunca nadie hizo tanto daño en tan poco tiempo”entre 1996 y 2004.



Esta particular burbuja, sigue latente


Y, de momento, sólo podemos desfogarnos, explotando burbujas del plástico de embalar


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