Posts Tagged ‘BIS

27
Sep
12

Pararratos 3




Rodrigo Rato, al frente del FMI, y con la ventaja del idioma, realiza varias giras por Hispanoamérica entre 2004 y 2006 para cambiar la percepción de la gente sobre el FMI y su responsabilidad en las desastrosas políticas macroeconómicas apadrinadas en la región.


Entre bambalinas, no duda en alentar a sus políticos a, en palabras del presidente argentino Néstor Kichner, “cambiar el bienestar del pueblo por el pago de deuda a terceros“.




Pero Rato no consigue contener la ola de cancelaciones anticipadas de la deuda contraida por muchos países con el FMI.


Lejos de aplaudir la decisión de pagar las deudas pendientes, Rato intenta convencer a los mandatarios para que “no cancelen la hipoteca“.





Lula da Silva, presidente de Brasil, narra la conversación con Rato sobre terminar de pagar la deuda pendiente:

Y ellos, los del Fondo, no querían. El titular del FMI, que era el español Rodrigo Rato, me decía: «Lula, no, no. No hace falta que nos pague, no lo necesitamos». Y yo les respondí: «, yo quiero pagarles, y les voy a pagar»“.



Como director gerente del FMI, Rato avala personalmente el propósito de la organización: actuar de prestamista, que, además de lucrarse, empobrece a los países para acceder fácilmente a sus recursos.




Eso es lo que hacen el FMI ó el Banco Mundial.


En palabras de John Perkins, un ex-francotirador financiero subcontratado como asesor por el propio FMI:

Mi verdadero trabajo era ofrecer préstamos a países… Préstamos tan enormes, que sería imposible devolverlos.

Por ejemplo, se concedían 1000 millones de dólares a Indonesia o Ecuador, con la condición de dedicar el 90% del préstamo a contratar a empresas estadounidenses... Empresas de infraestructuras, como Halliburton o Bechtel...

Esas empresas construirían estaciones eléctricas, ó puertos, ó autopistas…

Eso beneficia a unas pocas familias ricas del país... Los pobres se quedan con una enorme deuda, que no podrán pagar jamás.”







Cansados de verse inmersos en una espiral de pago de la deuda que les impide el crecimiento y acarrea la injerencia de terceros en su soberanía, ya nadie quiere recibir los préstamos del FMI.


Bolivia se rebela contra la subida del privatizado suministro de agua.


Ecuador realiza una auditoría de su deuda con el FMI, y descubre que se trata, en realidad, de deuda ilegítima, y declara el cese de pagos del 70% de su deuda en bonos.


Brasil, Argentina, Serbia, Indonesia, Uruguay, Filipinas y muchos otros, renegocian su deuda con el FMI, algunos amenazando con el impago (‘default‘), y anticipan la cancelación total de la misma.


Brasil se proclama liberado del FMI, pero Rato sigueaconsejando“: más autonomía al Banco Central, supresión de barreras comerciales





Néstor Kichner, presidente de Argentina, también se queja de que, pese a ya haber cancelado la deuda con el FMI, su director gerente Rodrigo Rato siga insistiendo en que se sigan las políticas económicas dictadas desde el FMI:

Voy a contestarle al presidente del Fondo Monetario Internacional, que ya no nos puede indicar lo que tenemos que hacer, que ya vimos cómo nos fueYa vimos cómo nos fue.”







El FMI se queda al borde de la insolvencia, al perder la mayor parte de sus ingresos, provenientes de los altos intereses de esos préstamos.


Turquía es el único cliente de importancia que le queda.


Rato empieza a considerar considerar mecanismos de financiación alternativos.


Ante la perspectiva de no poder justificar su existencia, y ni tan siquiera costear su propia estructura como organización, el FMI se orientará a dejar de prestar a los países de bajos ingresos.


Es una forma que decir que pone el punto de mira en sitios… como la vieja Europa.


El shock de la crisis subprime lo propicia.


El FMI retomará su papel de inversor bursátil y financiero, pero en países “viables“, en los que sea factible realizar operaciones de envergadura… en el futuro.


Porque, de momento, las arcas están vacías.







Y, en esas, el 27 de junio de 2007, tres años después de llegar al FMI para un mandato de cinco, Rato anuncia su dimisión del puesto de Director Gerente.


Alega: “he tomado esta decisión por razones personales“, y añadecircunstancias y responsabilidades familiares, en particular la educación de mis hijos“.


En el FMI, la postura oficial es de “sorpresa” y “nadie se lo esperaba“.


Tras abandonar de forma efectiva el FMI el 31 de octubre de 2007, Rato vuelve a España.







Apenas un mes después, el 4 de diciembre de 2007, un banco de inversión en horas bajas, Lazard, anuncia que Rato se incorpora a su estructura internacional a partir del 1 de febrero de 2008 en calidad de Director General Sénior.


Bruce Wasserstein, presidente ejecutivo del grupo Lazard, reconoce que Rato aporta abundantes relaciones en los sectores público y privado por su perfil en altos cargos financieros, y admite que su función será:

Abrir puertas, asesorar grandes fusiones y adquisiciones, aprovechar una agenda llena de políticos, banqueros y empresarios de todo el mundo.”





Además, el 11 de enero de 2008, el Banco Santander anuncia el fichaje de Rato para incorporarle a su consejo asesor internacional.

Lejos queda el caso judicial “Aguas de Fuensanta”, nombre de una empresa de Rato quebrada en 1999, por la que Botín pagó en lugar de ejecutar el preceptivo embargo tras la quiebra.







Consecuentemente, Caruana deja el FMI en la primavera de 2009, y se centra en el BIS, donde alcanza la cúpula al ser ascendido a Director General.









El 10 de enero de 2011, la Oficina de Evaluación Independiente (OEI) del FMI publica un análisis del comportamiento de esta institución durante el periodo de gestación de la crisis, titulado «El desempeño del FMI en el periodo previo a la crisis financiera y económica: la supervisión del FMI de 2004 a 2007».


Precisamente, los años de gestión de Rato al frente del FMI.


El resultado es una crítica devastadora, denunciando el nulo papel de la institución:

El FMI no previo la crisis, ni el momento en que se produciría, ni su magnitud (…)


He aquí el resumen:


Esta evaluación concluye que el FMI proporcionó pocas señales claras de advertencia sobre los riesgos y vulnerabilidades vinculados a la crisis inminente antes de que esta estallara. El mensaje general fue de continuo optimismo tras más de una década de condiciones económicas benignas y un bajo nivel de inestabilidad macroeconómica.


La creencia de que los mercados financieros eran fundamentalmente sólidos y de que las grandes instituciones financieras podrían sobrellevar cualquier problema que pudiera surgir, disminuyeron la necesidad urgente de hacer frente a los riesgos o la preocupación por la posibilidad de serias consecuencias adversas.


Tampoco se prestó la suficiente atención en la supervisión a los riesgos de contagio o propagación de una crisis en las economías avanzadas (…), pese a las discusiones internas y a las solicitudes presentadas a tal efecto por miembros del Directorio y otros.


Algunos de los riesgos que posteriormente se materializaron, fueron identificados en diferentes momentos, pero se presentaron en términos generales… sin una evaluación de la magnitud de los problemas, y quedaron oscurecidos por el tono en general positivo de la evaluación global presentada.


Estos riesgos no quedaron reflejados en el informeWorld Economic Outlook” (‘Perspectivas económicas mundiales’), ni en las declaraciones públicas del FMI.


El FMI vio la urgencia de hacer frente a los grandes desequilibrios mundiales en la balanza de pagos por cuenta corriente, que podrían desencadenar una recesión mundial, pero no estableció una vinculación entre estos desequilibrios y los riesgos sistémicos que se estaban acumulando en los sistemas financieros.”







¿Por qué el FMI fue incapaz de detectar los eslabones de la crisis, y actuar en consecuencia?




Los auditores señalan:


La capacidad del FMI para identificar correctamente los crecientes riesgos se vio obstaculizada por un alto grado de pensamiento de grupo, una tendencia general a pensar que era improbable una fuerte crisis financiera en las grandes economías avanzadas, y unos enfoques analíticos inadecuados.


Un débil régimen de gobierno interno, la falta de incentivos para integrar el trabajo de las distintas unidades y plantear opiniones contrarias, y un proceso de revisión que no lograba atar cabos o asegurar que se siguieran todos los pasos necesarios, también jugaron un papel importante.







Dicho de otra manera… unos “intereses creados” que obstaculizan, dificultan e ignoran el análisis de economistas e inspectores.


A pesar de cubrir los años de gestión de Rodrigo Rato como director gerente del FMI, el estudio no le nombra directamente, pero su presencia al frente de la institución durante el periodo analizado resulta obvia.





Rodrigo Rato no hizo un seguimiento a los análisis e inquietudes planteadas por Raghu Rajan en 2005 y 2006, pese a su cargo (Consejero Económico y Director de Investigación del FMI), a sus expertas objeciones y a los documentos (argumentarios, estadísticas y gráficas) aportados por él y sus colaboradores.


Como Consejero Económico y Director de Investigación, Raghu Rajan, dependía directamente, según el organigrama del FMI, del Director Gerente, Rodrigo Rato.


Esas opiniones no influyeron en el programa de trabajo del FMI ni en los documentos emblemáticos difundidos por la organización.


El informe es demoledor.


Pero Rato hace ya idem que ha puesto tierra de por medio, y no oye los truenos.


La publicación del informe pilla a Rodrigo Rato bien cubierto, al frente de la entidad financiera Caja Madrid desde hace un año.


(Continuará)

Anuncios
27
Ago
12

Pararratos 2




El 4 de marzo de 2004, en plena campaña electoral, una echadora de cartas del tarot vaticina a Rato:


La ruleta de la fortuna augura un periodo de muy buena economía


Rato sonríe burlonamente.


Pocos días después, la sonrisa se le hiela en mueca.


El PP pierde las elecciones generales del 14 de marzo de 2004 en un tremendo vuelco electoral, al entender parte de la población que su gobierno había intentado tergiversar la autoría del atentado terrorista del 11 de marzo en Madrid.







El gobierno rehuye interpretar el atentado en clave de evidente represalia por la intervención de España en la Guerra de Irak, declarada ilegal por el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), y realizada contra el 91% de la opinión pública.


Entre el atentado y las elecciones, Rato es protegido por la policía y recibido al grito de “Asesino“.





Al frente del derrotado PP, está Mariano Rajoy, tras ser designado por Aznar como sucesor y candidato.


Los esfuerzos de Rato por erigirse en gran artífice del boom del ladrillo, mientras elude toda responsabilidad en la consiguiente burbuja inmobiliaria, y por auparse en la orgullosa autoría a la vez que niega su existencia, no encuentran recompensa en la lista electoral.







Aznar se rodea, pero recela de los ricos y poderosos económicamente; por otro lado, conoce a Rato desde hace muchos años, y considera que su sistema emocional sube y baja con frecuencia, y que la combinación no da el “perfil social” políticamente correcto.


Rato, en la batalla por la sucesión de Aznar, sufre la derrota de su vida.


Necesita reconstruir su imagen de perdedor.





Tras las elecciones, Rato tensa sus relaciones confesables e inconfesables (Bilderberg), y sale como un rayo para tomar posesión el 1 de junio de 2004 del cargo de Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).


El propio Rato reconoce que su candidatura al puesto fue algo “muy sobrevenido“, que sucedió “prácticamente en cuatro semanas“.


El ruido de pasillo de los gángsters y francotiradores financieros ahogará al de los truenos inmobiliarios, y la brisa de Washington barrerá como un vendaval la debacle electoral.


Además, Rato se cubre las espaldas dejando la batuta económica de España a su protegido Jaime Caruana, al que le restan 2 años como gobernador del Banco de España, plazo convenientemente calculado por estar el  mandato establecido por ley en 6 años.





El 30 de junio de 2004, Caruana comparece ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados, y declara que  “no hay burbuja inmobiliaria“.


El 1 de abril de 2005, Caruana afirma que  “la supervisión bancaria desempeña un papel menor, si lo comparamos con el papel que debe jugar el mercado“.


El 17 de noviembre de 2005, Caruana participa en un seminario organizado por el Banco de México con el sugerente título «Estabilidad y crecimiento: el papel del Banco Central». Allí explica:

Los precios de la vivienda en España, si bien están sobrevalorados, no implican necesariamente que se viva en una burbuja“.





Además, desde mayo del 2003, Caruana compagina su cargo con la presidencia del Comité de Supervisión del Banco Internacional de Pagos (BIS).



Dentro del BIS, Caruana facilita los acuerdos de Basilea II de junio de 2004 para el funcionamiento de la banca internacional, ganándose el aprecio de los “reguladores” y de la “industria” de servicios financieros.


El BIS, la misma institución privada que impone ahora a los Gobiernos “soberanos” las medidas que deben adoptar para salir de la crisis, consigue, gracias a los acuerdos Basilea II, dejar en manos de las entidades financieras la valoración de sus propios activos, y fijar sus propios requerimientos de capital… Las entidades financieras pueden usar sus propios métodos para calcular la probabilidad de impago de sus créditos, la calidad de sus garantías y los porcentajes de capital mínimo que debían tener.

De modo que, con esta “regulación” promovida por Caruana, la salud del balance de un Banco se auto-valora.







No obstante, para evitar las limitaciones de capital mínimo recomendadas por Basilea II, la Banca busca fuentes alternativas de liquidez, y eso les lleva a sofisticar la ingeniería financiera, y a reclamar y conseguir una supervisión más benévola y pasiva por parte de las autoridades.


La Banca de inversión despega hacia un sistema bancario en la sombra (‘shadow banking system’), que supone un 30% del sistema bancario, pero que no es el principal foco de la regulación y supervisión prudencial.


Basilea II no es un conjunto de normas o reglas a cumplir. Sólo promueve reforzar la gestión de riesgos, la adecuación de capital, la disciplina de mercado y la estabilidad financiera… de la Banca comercial tradicional.


No de la financiera. Y, menos, de la de inversión.


Se deja fuera entidades y segmentos financieros no regulados ni supervisados, como los “hedge funds“, varios tipos de activos fuera de balance, algunas comisiones de intermediación bancarias, además de securitizaciones, leasing y “off-balance sheets operations” (OTC), como derivados, repos,CDS, CDO


Tampoco contemplaba riesgos operativos, ni transparencia.







Nace cándidamente obsoleto, se aprueba en 2004, y su calendario de entrada en vigor queda cómodamente “escalonado“: 2007-2008.




En agosto del 2006, con el respaldo de la industria financiera por sus esfuerzos en Basilea II, Jaime Caruana entra en el Fondo Monetario Internacional (FMI) como consejero y director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital.. de la mano del entonces Director Gerente del FMI, Rodrigo Rato.




El 16 de mayo de 2006, en su penúltimo discurso, Caruana insiste:

La posición de las instituciones financieras parece lo suficientemente sólida como para afrontar una corrección de los desequilibrios globales, incluso si esta viniera acompañada de un deterioro de las condiciones financieras y un aumento moderado de la volatilidad“.






La proximidad del relevo al frente del Banco de España y la anunciada llegada de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, cuyas críticas a la burbuja inmobiliaria y de crédito son conocidas, llevan al presidente de la Asociación de Inspectores en Entidades de Crédito del Banco de España, disconforme con la gestión de Caruana, a elevar el 26 de mayo de 2006 una carta sin precedentes al vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes:


Los inspectores del Banco de España queremos distanciarnos de la complaciente lectura de la situación económica española que hace en sus últimas intervenciones el actual Gobernador del Banco de España, señor don Jaime Caruana, y mostrar asimismo nuestra preocupación por su falta de voluntad para adoptar las medidas necesarias para hacer posible la reconducción de la delicada situación actual hasta hacerla más sostenible y segura“.


Prosigue:
En nuestra opinión… ni todos los riesgos están tan controlados como afirma el Gobernador, ni es probable que las consecuencias sean tan limitadas como él propone, si, finalmente, alguno de los mencionados riesgos latentes llega a materializarse“.



Advierte:
Nos vemos en la obligación de hacer constar que el nivel de riesgo acumulado en el sistema financiero español como consecuencia de la anómala evolución del mercado inmobiliario en España en los últimos 6 años es muy superior al que se desprende de la lectura de los mencionados discursos del Gobernador“.


Y denuncia  “la pasiva actitud adoptada por los órganos rectores del Banco de España —con su Gobernador a la cabeza— ante el insostenible crecimiento del crédito bancario en España durante los años del mandato del señor Caruana“.





El recurso de las entidades a la financiación exterior, ocupa también una parte de la denuncia de los inspectores del Banco de España:


«Algunos riesgos típicos del negocio bancario, como el riesgo de tipo de interés o el de liquidez, se han visto incrementados de forma muy acusada por la necesidad de las entidades de crédito de acudir al ahorro exterior para conseguir los fondos necesarios para financiar el crecimiento de su inversión crediticia… Una parte importante del crecimiento del crédito experimentado por el sistema bancario español en los últimos años (se debe) a un proceso de deriva en la gestión de las entidades que ha dado lugar a una relajación generalizada de los criterios de concesión del crédito”.




¿ Existen los instrumentos para intervenir ?




Los inspectores aseguran que


El Banco de España cuenta con los medios normativos necesarios para poner freno a los crecimientos del crédito que considere inadecuados… La pasividad del Banco de España en los últimos 6 años en la prevención de la creciente exposición de las entidades de crédito españolas a los riesgos relacionados con el sector inmobiliario (se debe) a la voluntad de su máximo responsable, el Gobernador“.





Hasta el último día como gobernador, Caruana se mantiene fiel a la política llevada a cabo por Rodrigo Rato y a su postura respecto a la burbuja:


En relación con los mercados inmobiliarios, el año 2005 parece haber marcado el inicio de un proceso de desaceleración en el precio de la vivienda, que incrementa —tanto más cuanto más firmemente se afiance— la probabilidad de que la sobrevaloración actual de este activo sea reabsorbida de una manera progresiva, como sucedió en anteriores episodios de auge“.







El 7 de junio de 2006, un mes antes de que Jaime Caruana cese como gobernador del Banco de España, el Director Gerente del FMI, Rodrigo Rato, le nombra jefe del departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI, una nueva división del organismo, creada ex-profeso para él.







En junio de 2007, en la presentación del informe anual sobre la economía del ejercicio anterior, y el primero de Fernández Ordóñez como Gobernador, se advierte la continuidad de gestión con Jaime Caruana.


Una cosa es ser columnista económico; otra, secretario de Estado de Hacienda; otra, Gobernador del Banco de España… y otra, ser el que pinche la burbuja inmobiliaria.







Un mes después, en julio de 2007, la burbuja inmobiliaria estalla oficialmente en EEUU.





Los Bancos, que han estado otorgando masivamente préstamos inmobiliarios, empaquetándolos como nuevos productos financieros y vendiéndolos a otras entidades (‘securities‘), se ven atrapados como Banca de inversión, y comienzan a ser rescatados con dinero público.









Bajo los truenos de una tormenta perfecta de crisis económica, escasa liquidez en el mercado y debilidad del consumo, el desempleo se dispara y las Bolsas se hunden.


Rato, desde el FMI, auguraba, 4 meses antes del estallido de la burbuja, un “suave aterrizaje” de la economía.


(Continuará)



31
Jul
12

Pararratos 1




Negros nubarrones se ciernen sobre Rodrigo Rato, que ha comparecido ante la Comisión de Economía del Congreso de España para dar explicaciones por su gestión al frente de la entidad financiera Bankia.


En paralelo, Rato ha sido imputado por la justicia, por la salida de Bankia a Bolsa previa falsificación de los datos de pérdidas de la entidad.





El periodista económico Ernesto Ekaizer, en su libro “Indecentes”, recorre los últimos 20 años de actuación en la vida política y económica española de Rodrigo Rato.






Rodrigo de Rato y Figaredo, conocido como Rodrigo Rato, es un político y economista español que fue vicepresidente segundo del gobierno y ministro de Economía del Partido Popular (PP), entre 1996 y 2004.


Después ocupó el cargo de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta su dimisión el 19 de junio de 2007.


Posteriormente, dirigió el grupo financiero Bankia entre 2010 y 2012.





Jaime Caruana, hombre de confianza del ministro de Economía Rodrigo Rato, es nombrado gobernador del Banco de España en julio del 2000.


En diciembre de 2002, el grupo técnico Economistas 2004 publica un informe titulado “Aproximación cuantitativa a la ‘burbuja’ inmobiliaria”, donde, observando incremento de precios de la vivienda en el periodo 2000-2002, estiman que existe una sobrevaloración del 28%, afirmando:

El mantenimiento de unas tasas de crecimiento de los precios inmobiliarios como el que ha tenido lugar en los últimos trimestres, conduciría a una ‘burbuja’ inmobiliaria de difícil sostenibilidad”.




En 2003, la atmósfera se recalienta ante la posible tormenta de una “burbuja inmobiliaria”.


Poco antes, en la presentación del informe de primavera del FMI, “World Economic Outlook” (‘Perspectivas económicas mundiales’), del 3 de abril de 2003, el entonces economista jefe del FMI, Kenneth Rogoff, advierte:

El estudio detecta que el estallido es típicamente más grande cuanto mayor es el incremento de precios durante el boom“.




Por entonces, la revista londinense The Economist identifica la existencia de burbujas inmobiliarias en EEUU, Australia, Reino Unido, Irlanda, Holanda y España. Según sus cálculos, la burbuja, es decir, la parte del precio basado en especulación futura, es, en España, del 30%.





El 18 de junio de 2003, Jaime Caruana, explica su versión de lo que está pasando en el sector inmobiliario español en la comisión de economía del Congreso:

El Banco de España considera que en estos momentos no tenemos una burbuja inmobiliaria… Esta sobrevaloración podría perfectamente ajustarse sin necesidad de que hubiese lo que se ha venido a llamar el pinchazo de una burbuja”.




El 23 de junio de 2003, Rodrigo Rato, ministro de Economía, vicepresidente segundo del gobierno, y hombre fuerte del gobierno, insiste:

No estamos ante una burbuja, estamos en una demanda muy poderosa que se mantiene, aunque se está moderando







Miguel Ángel Fernández Ordóñez, militante socialista, economista y columnista económico, advierte:

El ministro Rato ha declarado que «los precios de la vivienda en España no están artificialmente altos» y ha emprendido una campaña contra la idea de que pueda haber una burbuja inmobiliaria en España… Como nadie puede pensar que Rato no vea lo que ve todo el mundo, hay que buscar la explicación en el miedo con que cualquier responsable de Economía ve acercarse el final de un modelo de crecimiento basado en el boom inmobiliario y en la explosión del endeudamiento de las familias… Y es que, cuando este patrón de crecimiento llegue al final, empezarán a aparecer las consecuencias negativas que acompañan al descenso de la burbuja… Cuando los precios empiecen a caer, la gente echará de menos lo bien que se vivía cuando subía de precio“.


Los economistas del Servicio de Estudios del Banco de España recogen, en el Boletín Económico de la entidad de septiembre de 2003, que “entre 1997 y 2002, el precio medio de las viviendas tasadas en España creció un 78%.


Pero, en ese Boletín, la palabra burbuja, por supuesto, no figura.


Sigue prohibida.





Compaginándolo con su puesto de Gobernador del Banco de España, Caruana se incorpora al Banco Internacional de Pagos (BIS) en mayo del 2003, como presidente del Comité de Supervisión.


El Banco Internacional de Pagos (BIS), es una pieza clave en las finanzas mundiales de las últimos 80 años.


Es “el Banco” de los Bancos Centrales, y su Consejo lo forman los profesionales en las finanzas más encumbrados a nivel mundial: Noyer, Bernanke, Draghi, Trichet, Weber


El BIS controla el 10% de las reservas en monedas extranjeras y oro mundiales, a través de Credit Suisse.


Desde los 90′, los ordenadores del BIS están conectados “online” con los de los Bancos Centrales, lo que le da la capacidad inmediata de analizar la situación de todos los sistemas financieros del mundo… Si hay un problema, tiene el poder para intervenir en el mercado del oro y en el mercado de divisas (Forex) para estabilizarlos.







Fernández Ordóñez declara el 27 de septiembre de 2003:
El principal problema económico que tendremos que afrontar en los próximos años es el derivado de los excesos en el sector de la construcción. Esta burbuja pinchará y caerá la actividad de este sector y el Gobierno no ha preparado al país para este cambio en la estructura de la demanda y de la oferta“.


Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, colaborador y muy amigo de Rato, sostiene, el 2 de octubre de 2003:
El concepto de burbuja inmobiliaria es una especulación de la oposición que habla incesantemente de la ‘economía del ladrillo’“.

El 3 de octubre de 2003, José Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE, recuerda:
Advertimos sobre el riesgo de que hubiera una burbuja inmobiliaria, y el Gobierno desoyó todos los avisos“.


Luis de Guindos, Secretario de Estado de Economía, con Rodrigo Rato como mentor, dice el 2 de noviembre de 2003:
Es cierto que las familias están más endeudadas, pero está aumentando la riqueza patrimonial y financiera y hay unos activos que se transmitirán a las generaciones futuras… Y no hay burbuja inmobiliaria, sino una evolución de precios al alza que se va a ir moderando con más viviendas en alquiler y más transparencia en los procedimientos de urbanismo“.







El 3 de noviembre de 2003, en plena época preelectoral, Rato insiste:
No creo que estemos a una situación de burbuja. Los propios datos del Banco de España fijan un exceso de precios pero que no se pueden entender como una burbuja como la que vivimos con los valores tecnológicos en el año 2000“.


En la recta final de la campaña electoral, Rato vuelve a defenderse y a atacar a quienes hablan de una burbuja… El 23 de febrero de 2004 se queja:
Lo que riza el rizo de la equivocación es considerar la construcción como ‘el sector del ladrillo’, como si estuviéramos en la época de ‘La escopeta nacional“.


Y reafirma:
“Estamos asentados en un crecimiento duradero… La verdad es que estamos asentados en un ciclo largo y con pocas incertidumbres.


Pero Fernández Ordóñez ve relámpagos.


Sólo 5 días después, el 28 de febrero, a 2 semanas de las elecciones, se pregunta:
¿Hasta cuándo podremos crecer apoyándonos en los desequilibrios?… Cuando Europa se recupere y los tipos suban, nos arrepentiremos de haber forzado los desequilibrios durante estos años. Porque antes, la salida era la devaluación… Pero, esta vez, nos encontraremos en una situación sin salida.


Sin salida.


El PP pierde las elecciones del 14 de marzo de 2004.


Entretanto, la “tormenta económica perfecta” se va acercando.





(Continuará)




Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este Blog, y recibir un aviso por email con cada nuevo artículo publicado

Únete a otros 66 seguidores

Anuncios