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31
Oct
14

Virtualidades 4

Taduro Tukoko


Para suyosJapón.


Japón ha sido un país pionero en el uso de la robótica.


Por supuesto, ésta se ha desarrollado con fines industriales en gran parte de los países tecnológicamente avanzados.


Lo que hace especial a Japón, es su obsesión por construir robots antropomorfos.


Dicen que los robots humanoides son una expresión de las creencias animistas del sintoísmo, para trascender su moderna tecnología: objetos inertes que portan el espíritu de su creador, expresando la interconexión entre seres animados e inanimados


Demasiado rebuscado.




Tukuero Taduro




Lo que realmente se persigue con su aspecto humano, es facilitar su integración entre nosotros.


Que sean aceptados.




Elnovamas




Anticipándose a los europeos, el proyecto japonés Innovation 25 gastará 25 billones de dólares durante 18 años para que en 2025 haya robots asistenciales trabajando a pleno rendimiento en el sector servicios.


Ya hay más de 60 tipos de robot doméstico disponibles en el mercado japonés.


El gobierno espera que haya al menos un robot en cada hogar, en sólo 6 años.




Nipiko Nipala




Tan gran inversión se fundamenta en el envejecimiento de Japón.


Entre 2010 y 2060, su población se reducirá un tercio, pasando de 128 millones a menos de 87 millones de habitantes.


Para 2060, habrá 4 ancianos por cada 10 personas.


El número de ancianos es ya mayor en las grandes áreas urbanas: son los jóvenes que marcharon a las ciudades para alimentar el crecimiento económico acelerado entre 1954 y 1973, en un gran éxodo rural, los que están envejeciendo.


La población en edad laboral, que llegó en 1995 a casi 88 millones de personas, disminuyó hasta los 82 millones en 2010, y pasará a 44 millones en 2060; es decir, para entonces, quedará reducida casi a la mitad.




Evolución PP de Japón




La caída de población activa hace difícil que Japón pueda mantener el puesto de tercera potencia económica mundial.


A medida que la población se contraiga, se reducirá también el consumo, y temen que los inversionistas globales no inviertan en un país cuya población laboral y de consumidores se está reduciendo.


Cuando ha habido demanda de mano de obra, los países han optado tradicionalmente por incorporar inmigrantes a su mercado de trabajo.




sushi shungo




Pero, en Japón, no es un plato de gusto.


No lo es para los trabajadores procedentes de los países vecinos del Sudeste Asiático que fueron víctimas del imperialismo japonés entre 1870 y 1941.


Tampoco parece serlo para los que ya están allí… Trabajadores y ex-trabajadores extranjeros aseguran que fueron engañados en su remuneración, y forzados a trabajar horas extras y a pagar enormes cantidades de dinero por el alquiler de viviendas que estaban en pésimas condiciones de salubridad.


Que Japón se ha negado a tratar a los trabajadores extranjeros como personas con derechos que se deben proteger, lo reconocen los propios sindicatos japoneses, que tildan la política estatal como de “usar y tirar mano de obra extranjera“.




Simikita Tejodo




Hasta la ONU ha llegado a pedir al gobierno que endurezca la lucha contra la discriminación manifiesta a extranjeros, y abandone su pasividad frente a las expresiones ofensivas ocurridas en diversas partes del país.


Incluso, pese a firmar en 1995 la Convención Internacional de la ONU contra toda forma de Discriminación Racial, Japón no ha tomado ninguna medida legislativa para impedir que las empresas y los entes públicos denieguen la entrada a clientes en base a su nacionalidad o su raza.


Por ser extranjero, te pueden negar la entrada a un bar japonés.




Simikaigo Miskoño




Resulta curioso, por cuanto se tiene al pueblo japonés como extremadamente educado y respetuoso.


Parece que ha sido educado en un pasado aislacionista, y respeta una aprensión hacia el extranjero que persiste y que se ha institucionalizado, hasta llegar a limitar los derechos de los trabajadores inmigrantes.


Y eso, a pesar de que les necesitan para compensar la baja natalidad… y que son pocos.


Los extranjeros y los inmigrantes de primera generación representan menos del 2% de la fuerza laboral de Japón, muy lejos del 14% en EEUU y del casi 12% en Alemania, por citar dos ejemplos.




Temiro Losojo




A principios de los 80′, Japón intentó paliar la falta de mano de obra trayéndose a los descendientes de los que se marcharon (‘nikkei-jin’) con el duro inicio del siglo XX.


Pero, aunque las previsiones eran optimistas, no llegaron ni 200.000 japoneses de segunda o tercera generación (menos del 1% de la población).


Hidenori Sakanaka, ex-jefe de la Oficina de Inmigración de Tokio, no se andó con medias tintas al asegurar que Japón necesita al menos 10 millones de inmigrantes en los próximos 50 años, o su economía se derrumbará: “Esa es realmente nuestra única salvación. Deberíamos permitir que (los extranjeros) entren en el país y asumir que puedan convertirse en residentes”.


Un informe reciente de la ONU estima que Japón necesitará aceptar 17 millones de inmigrantes antes de 2050.


Jun Saito, del
Centro Japonés para la Investigación Económica, reclamó que “debe haber una política que acepte trabajadores no calificados extranjeros como seres humanos, para trabajar y empezar una nueva vida“.


Cuando al gobierno se le preguntó sobre la apertura de fronteras a otro tipo de inmigrantes, la reacción fue negativa; Koizumi Junichiro, ex-Primer Ministro, lo dejó meridianamente claro: “Si los trabajadores extranjeros exceden un cierto número, estamos condenados a causar un choque demasiado grande. Solo porque haya una disminución en la fuerza laboral en el país, no significa que debamos abrir las fronteras a los trabajadores extranjeros“.


Menudo jardín.




Tesako Lafoto




Desde luego, para una incorporación masiva, se precisaría una política que aceptase a los trabajadores extranjeros no cualificados “como seres humanos, que llegarían a Japón para trabajar y empezar una nueva vida“.


Como reconoce un ex-diputado japonés, los inmigrantes “no son robots que se devolverán después que terminen sus visados“.


Empezamos a ver otro interés más para impulsar la robótica.




Loaguanta Toito




La “cohesión social” suena muy bonita, pero también suena muy extraño preferir que te ayuden robots en vez de inmigrantes.


Sobre todo, porque la inmigración, si bien puede reducir la homogeneidad cultural y el comunitarismo, no tiene por qué conducir a la ruptura social si hay instituciones sólidas que conjuren el riesgo de quiebra sistémica.


El peso de unas instituciones modernas sería más que suficiente para asegurar que el flujo de recién llegados se canalizase adecuadamente, si así se desea.


De hecho, no hay ninguna nación desarrollada en Norteamérica o en Europa Occidental que se haya visto seriamente amenazada por la inmigración masiva; puede que el sentimiento y el panorama en las calles hayan cambiado, pero las instituciones centrales de estas sociedades, gusten o no, han permanecido intactas.




Tekambio Tukoko




Lo que sí amenazan la viabilidad a largo plazo de las sociedades democráticas modernas son la desigualdad y la segregación racial.


La solidaridad de estas sociedades se mide, en último término, por las oportunidades que ofrecen a todos sus miembros para alcanzar sus expectativas.


Sin ir más lejos… que los recién llegados sean incorporados de tal forma que se reduzcan las inevitables desigualdades iniciales y se les ofrezcan oportunidades de movilidad ascendente, estableciendo vías para promover la integración económica y social para ellos y sus hijos.


Claro, que, si las oportunidades se le niegan de forma sistemática al nativo… Imaginen al extranjero.


Esa es otra de las formas que tiene el statu quo para preservar sus privilegios.


Y así se conforma la preferencia de la automatización sobre la humanización.




Tesako Toito




Japón cuenta con más de la mitad de los robots industriales y de servicio del mundo.


Prefieren a los robots sobre los inmigrantes en el servicio doméstico, porque los robots no tienen diferencias culturales o históricas, ni recordarán guerras pasadas que les puedan hacer sentir culpables o incómodos.


Y los robots no enferman, ni piden vacaciones… y se les despide fácilmente.


Eso, al menos, es lo que argumenta el dueño de un restaurante japonés que sustituyó a sus camareros humanos japoneses por robots.


Ni se le pasó por la cabeza contratar a extranjeros, que tienen la fea costumbre de tener familia y, a veces, quedarse.




Tekito Lagana


En el supuesto de que quisieran venir.


Y en el supuesto de que haya suficientes inmigrantes para el desarrollo de todos los países en descenso demográfico… que son casi todos.


La actual tasa de fertilidad de Japón es de 1’3 hijos, insuficiente para un relevo o reemplazo generacional, que precisaría de una tasa de 2.




Temeto Notubito Dogu


Pero, a todo esto… ¿Es que ha perdido la población japonesa las ganas de procrear?… ¿Han dejado ellos mismos de ser humanos?


Bueno, de momento… Nikito Nipongo.




(Continuará)



22
Sep
14

Virtualidades 3



Opium den sentado




En realidad, el prometedor negocio del “internet de las cosas” promoverá tu pasividad.


Nuestros propios hogares y oficinas nos vigilarán y responderán a nuestras supuestas necesidades sin darles instrucciones, al haberles otorgado la misma autorización tácita y poder delegado que a las castas y clanes que, supuestamente, velan por nosotros.


Reemplazar lo vital por lo virtual ampara tanto la táctica del avestruz de esconder la cabeza, como la del divide y vencerás… El telecontrol les ayudará a mantener el control.




Infiltrado informatizado no uniformado




La única manera de llegar a la Casa Blanca será por globo aerostático en un ficción de “realidad aumentada“.


Porque la auténtica y descomunal realidad del poder parecerá empequeñecida dentro de globos-sonda.


Matemáticamente reducida hasta parecer despreciable.




Consumismo de Santandreu con su mismo conformismo




Y si protestas contra la injusticia propia y ajena, te dirán que no es obligación del estado (y, mucho menos, gratuita), quetoda muerte es natural“, que “la felicidad no depende de logros o situaciones ideales, sino de nuestra salud mental“, que debesmirar el mundo a través de unos ojos que no se quejan“, que tu interacción social debe ser egoísta y sólo aceptar los contactos “útiles“, aunque sean “eneamigos“…




Mempleo




Y tendrá su razón de ser…


Deberás adular sinceramente, por si en ese momento leen tu mente.


Y lo harás con agrado, porque serás, inexorablemente, un autoempleado.




Con-su-mismo




Trabajarás en empresas virtuales tan “flexibles“, que carecerán de empleados fijos.


Los contratos operarán sobre la base temporal de horas.


Despídete de sueldo mínimo, indemnizaciones por despido, vacaciones pagadas, préstamos




Sin Sin




Será como Sin Sin.


Sin seguridad… Ni laboral, ni seguro médico, ni seguro de vida


Sin planes: ni de formación, ni de carrera, ni de pensiones, ni de continuidad, ni de contingencia, ni de futuro


Voluntario para el empleo precario.


A la orden de lo que mande la demanda.


Empresas de meros revendedores, que hacen y deshacen alianzas temporales, operando en paraísos fiscales.


Empresas tan virtuales, que se crean en 10 minutos.




Dentro de negocios




Y que carecen de oficina propia…


Cuando un Banco se asienta en un lugar físico, es para intentar mostrar que es de fiar.


Y cuando no revisten sus sucursales de bronce y mármol y de costosos expositores y mobiliario, se interpreta que no quieren acometer la inversión porque no planean quedarse mucho tiempo… Que se trata de sinvergüenzas que planean huir con el dinero.


Es como pagar un caro anuncio publicitario o una carrera universitaria difícil: para una empresa, mantener una oficina física para sus empleados es un indicio de credibilidad.


Dudosa credibilidad, si parten de que lo intangible supone más del 80% de su valor.


Un trabajador que se cree emprendedor por llevar chancletas y bañador, al sol, no se distingue de un emprestador con una chabola por vestidor.


Normal que las empresas apuesten por la realidad virtual


Intentan disimular su simulación.




Real humans Pilot Episode




Sin robots, ya parecíamos meros autómatas programados.


Siervomecanismos.




Pro-tesis




La robótica y los ordenadores tienen todo el sentido sólo cuando contribuyen a nuestra realización biopsicológica, como especie.


Su potencia, eficiencia y precisión en actividades complejas, repetitivas o arriesgadas, ha de servir para mejorar el nivel de vida humano, no para empeorarlo.


Lo importante no son las tareas, sino nosotros.


Los robots no defraudan, pero tampoco perdonan.




Virtual habitual




¿Por qué hacer de la virtualidad vital, una virtud viral?




Turista virtual accidental




¿Hay que dar la bienvenida a que el turista del futuro, sin tiempo ni dinero, a falta de la experiencia real, tenga que conformarse con la virtual?




Atasca sin tasca




¿Hay que albergar refugiarse en una “segunda vida” vivida en un mundo virtual, como haría un impedido físico que no ve a nadie ni habla con nadie, para poder conseguir una vida social de relaciones cercanas e intensas, o para disfrutar de miniespacios de tranquilidad e incluso soledad (¿paz?) en este sistema de masificación y falta de infraestructuras?




Burbuja virtual




¿Hay que suspirar por sólo respirar desde pequeñas burbujas de autosatisfacción?




Tu virtualidad




¿A eso le llamaremos “vivencias“?


Virtualizar algo, es abstraerlo de su componente físico.


De ahí a extraer su esencia, a desdibujarlo, a convertirlo en una caricatura con mirada métalica, a difuminarlo hasta borrarlo…




Desalmado




¿Sin alma?


Desalmados.




Telecontrol




A menos que tu yo no sea tuyo.




(Continuará)





31
Jul
12

Pararratos 1




Negros nubarrones se ciernen sobre Rodrigo Rato, que ha comparecido ante la Comisión de Economía del Congreso de España para dar explicaciones por su gestión al frente de la entidad financiera Bankia.


En paralelo, Rato ha sido imputado por la justicia, por la salida de Bankia a Bolsa previa falsificación de los datos de pérdidas de la entidad.





El periodista económico Ernesto Ekaizer, en su libro “Indecentes”, recorre los últimos 20 años de actuación en la vida política y económica española de Rodrigo Rato.






Rodrigo de Rato y Figaredo, conocido como Rodrigo Rato, es un político y economista español que fue vicepresidente segundo del gobierno y ministro de Economía del Partido Popular (PP), entre 1996 y 2004.


Después ocupó el cargo de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta su dimisión el 19 de junio de 2007.


Posteriormente, dirigió el grupo financiero Bankia entre 2010 y 2012.





Jaime Caruana, hombre de confianza del ministro de Economía Rodrigo Rato, es nombrado gobernador del Banco de España en julio del 2000.


En diciembre de 2002, el grupo técnico Economistas 2004 publica un informe titulado “Aproximación cuantitativa a la ‘burbuja’ inmobiliaria”, donde, observando incremento de precios de la vivienda en el periodo 2000-2002, estiman que existe una sobrevaloración del 28%, afirmando:

El mantenimiento de unas tasas de crecimiento de los precios inmobiliarios como el que ha tenido lugar en los últimos trimestres, conduciría a una ‘burbuja’ inmobiliaria de difícil sostenibilidad”.




En 2003, la atmósfera se recalienta ante la posible tormenta de una “burbuja inmobiliaria”.


Poco antes, en la presentación del informe de primavera del FMI, “World Economic Outlook” (‘Perspectivas económicas mundiales’), del 3 de abril de 2003, el entonces economista jefe del FMI, Kenneth Rogoff, advierte:

El estudio detecta que el estallido es típicamente más grande cuanto mayor es el incremento de precios durante el boom“.




Por entonces, la revista londinense The Economist identifica la existencia de burbujas inmobiliarias en EEUU, Australia, Reino Unido, Irlanda, Holanda y España. Según sus cálculos, la burbuja, es decir, la parte del precio basado en especulación futura, es, en España, del 30%.





El 18 de junio de 2003, Jaime Caruana, explica su versión de lo que está pasando en el sector inmobiliario español en la comisión de economía del Congreso:

El Banco de España considera que en estos momentos no tenemos una burbuja inmobiliaria… Esta sobrevaloración podría perfectamente ajustarse sin necesidad de que hubiese lo que se ha venido a llamar el pinchazo de una burbuja”.




El 23 de junio de 2003, Rodrigo Rato, ministro de Economía, vicepresidente segundo del gobierno, y hombre fuerte del gobierno, insiste:

No estamos ante una burbuja, estamos en una demanda muy poderosa que se mantiene, aunque se está moderando







Miguel Ángel Fernández Ordóñez, militante socialista, economista y columnista económico, advierte:

El ministro Rato ha declarado que «los precios de la vivienda en España no están artificialmente altos» y ha emprendido una campaña contra la idea de que pueda haber una burbuja inmobiliaria en España… Como nadie puede pensar que Rato no vea lo que ve todo el mundo, hay que buscar la explicación en el miedo con que cualquier responsable de Economía ve acercarse el final de un modelo de crecimiento basado en el boom inmobiliario y en la explosión del endeudamiento de las familias… Y es que, cuando este patrón de crecimiento llegue al final, empezarán a aparecer las consecuencias negativas que acompañan al descenso de la burbuja… Cuando los precios empiecen a caer, la gente echará de menos lo bien que se vivía cuando subía de precio“.


Los economistas del Servicio de Estudios del Banco de España recogen, en el Boletín Económico de la entidad de septiembre de 2003, que “entre 1997 y 2002, el precio medio de las viviendas tasadas en España creció un 78%.


Pero, en ese Boletín, la palabra burbuja, por supuesto, no figura.


Sigue prohibida.





Compaginándolo con su puesto de Gobernador del Banco de España, Caruana se incorpora al Banco Internacional de Pagos (BIS) en mayo del 2003, como presidente del Comité de Supervisión.


El Banco Internacional de Pagos (BIS), es una pieza clave en las finanzas mundiales de las últimos 80 años.


Es “el Banco” de los Bancos Centrales, y su Consejo lo forman los profesionales en las finanzas más encumbrados a nivel mundial: Noyer, Bernanke, Draghi, Trichet, Weber


El BIS controla el 10% de las reservas en monedas extranjeras y oro mundiales, a través de Credit Suisse.


Desde los 90′, los ordenadores del BIS están conectados “online” con los de los Bancos Centrales, lo que le da la capacidad inmediata de analizar la situación de todos los sistemas financieros del mundo… Si hay un problema, tiene el poder para intervenir en el mercado del oro y en el mercado de divisas (Forex) para estabilizarlos.







Fernández Ordóñez declara el 27 de septiembre de 2003:
El principal problema económico que tendremos que afrontar en los próximos años es el derivado de los excesos en el sector de la construcción. Esta burbuja pinchará y caerá la actividad de este sector y el Gobierno no ha preparado al país para este cambio en la estructura de la demanda y de la oferta“.


Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, colaborador y muy amigo de Rato, sostiene, el 2 de octubre de 2003:
El concepto de burbuja inmobiliaria es una especulación de la oposición que habla incesantemente de la ‘economía del ladrillo’“.

El 3 de octubre de 2003, José Luis Rodríguez Zapatero, secretario general del PSOE, recuerda:
Advertimos sobre el riesgo de que hubiera una burbuja inmobiliaria, y el Gobierno desoyó todos los avisos“.


Luis de Guindos, Secretario de Estado de Economía, con Rodrigo Rato como mentor, dice el 2 de noviembre de 2003:
Es cierto que las familias están más endeudadas, pero está aumentando la riqueza patrimonial y financiera y hay unos activos que se transmitirán a las generaciones futuras… Y no hay burbuja inmobiliaria, sino una evolución de precios al alza que se va a ir moderando con más viviendas en alquiler y más transparencia en los procedimientos de urbanismo“.







El 3 de noviembre de 2003, en plena época preelectoral, Rato insiste:
No creo que estemos a una situación de burbuja. Los propios datos del Banco de España fijan un exceso de precios pero que no se pueden entender como una burbuja como la que vivimos con los valores tecnológicos en el año 2000“.


En la recta final de la campaña electoral, Rato vuelve a defenderse y a atacar a quienes hablan de una burbuja… El 23 de febrero de 2004 se queja:
Lo que riza el rizo de la equivocación es considerar la construcción como ‘el sector del ladrillo’, como si estuviéramos en la época de ‘La escopeta nacional“.


Y reafirma:
“Estamos asentados en un crecimiento duradero… La verdad es que estamos asentados en un ciclo largo y con pocas incertidumbres.


Pero Fernández Ordóñez ve relámpagos.


Sólo 5 días después, el 28 de febrero, a 2 semanas de las elecciones, se pregunta:
¿Hasta cuándo podremos crecer apoyándonos en los desequilibrios?… Cuando Europa se recupere y los tipos suban, nos arrepentiremos de haber forzado los desequilibrios durante estos años. Porque antes, la salida era la devaluación… Pero, esta vez, nos encontraremos en una situación sin salida.


Sin salida.


El PP pierde las elecciones del 14 de marzo de 2004.


Entretanto, la “tormenta económica perfecta” se va acercando.





(Continuará)

26
May
11

Zeitgeist Hacia Adelante -3- Proyecto Tierra




Presentamos el tercer capítulo del documental “Zeitgeist: Moving Forward”, que se titula “Proyecto Tierra“, en el que proponen medidas que garanticen un futuro mejor, viable y sostenible para la Humanidad, rediseñando la sociedad actual a partir de los conocimientos científicos y técnicos ya existentes.


Está en idioma inglés, con subtítulos en español.


Estos son los enlaces para el visionado:





Esta es la transcripción:





[Parte 3: Proyecto Tierra]

Imagina que tenemos la posibilidad de rediseñar la civilización humana desde cero

Imagina que se descubre un planeta igual que la Tierra, sólo que sin humanos.

Sería un lienzo en blanco.


Sin países, ni ciudades, ni contaminación, ni políticos…

Un entorno impoluto y abierto.

¿Qué haríamos con él?


Lo primero, sería tener claro el “objetivo“, ¿no?





El objetivo sería sobrevivir.


Pero sobrevivir de forma óptima, saludable y próspera.

La mayoría amamos vivir, y, preferiblemente, sin sufrir.

Por tanto, esa civilización deberá proveer el máximo soporte vital y sostenibilidad posibles para todas la personas del mundo, y a la vez intentando eliminar lo que resulte dañino a largo plazo.

Asumiendo ese objetivo de máxima sostenibilidad, lo siguiente a abordar es el “método” para conseguirlo.

Actualmente, la política rige las sociedades de la Tierra

¿Y qué dicen los programas republicanos, liberales, conservadores o socialistas, sobre el “diseño de la sociedad“?

Hmmmm…


No dicen absolutamente nada.

¿Y la religión?


El gran creador debe haber dejado claro el diseño social…

Pues no… No hay ninguno.


Entonces… ¿en qué podemos basarnos?




En la “Ciencia“.

La ciencia es única, no sólo porque exige que las ideas propuestas sean demostrables y verificables, sino también porque lo que la ciencia propone siempre puede ser sometido a revisión.

Esa es la crucial diferencia con la religión y la política

La ciencia no tiene ego, y en todo lo que propone, acepta la posibilidad de que, al final, pueda ser erróneo.

No se ata a nada, y evoluciona constantemente.

Esto suena bastante razonable.

Así que, en base al conocimiento científico de principios del siglo XXI, y teniendo en mente el objetivo de “máxima sostenibilidad“, ¿cómo iniciamos un proceso de construcción social ?

Pues respondiendo a la cuestión:  ¿qué necesitamos para sobrevivir?

La respuesta es, por supuesto: los Recursos del planeta.

Recursos como el agua que bebemos, la energía que usamos, y las materias primas que utilizamos para crear herramientas y viviendas.

Precisamos muchos recursos del planeta para poder sobrevivir.

Por eso, es crítico inventariar qué tenemos y dónde está.




Es preciso investigar, identificando cada recurso físico del planeta y la cantidad disponible en cada ubicación, ya sean yacimientos de cobre, vientos para energía eólica, manantiales de agua potable, bancos de peces en el mar, las mejores tierras de cultivo, etc.

Pero como los humanos consumiremos estos recursos con el tiempo, no solo necesitamos inventariarlos, sino también monitorizar su uso.

Debemos asegurarnos que no se nos acaben, eso sería terrible.

Por eso, se han de monitorizar nuestras tasas de utilización, pero también las tasas de regeneración terrestre: cuánto tarda un árbol en crecer, o un manantial en volverse a llenar…

Esto se llama “Equilibrio Dinámico“.

Es decir, si acabamos con los árboles más rápido de lo que tardan en crecer, tenemos un grave problema, porque ese ritmo no es sostenible.

¿Cómo gestionar ese inventario, si los recursos están repartidos por todas partes?

Hay grandes minas en lo que llamamos Africa, hay energía en Oriente Medio, un gran potencial de energía mareomotriz en la costa Atlántica de Norteamérica, el mayor suministro de agua fresca está en Brasil, etc.

Bueno, una vez más, la vieja y querida ciencia tiene una sugerencia: se llama “Teoría de Sistemas“.

La Teoría de Sistemas reconoce que el tejido del mundo natural, desde la biología humana, a la biosfera terrestre, hasta la atracción gravitacional del propio sistema solar es un mismo y enorme sistema, unido sinérgicamente, completamente interconectado.

Las células humanas se conectan para formar nuestros órganos, y los órganos se conectan para formar nuestros cuerpos, cuerpos que no pueden vivir sin los recursos terrestres de alimento, aire y agua, que nos conectan inequívocamente a la Tierra. Y así sucesivamente.

Así que, siguiendo a la naturaleza, reunimos toda la información de inventario y monitorización, y creamos un “sistema” para administrarlos.

Un “Sistema de Gestión Global de los Recursos” para gestionar todos los recursos relevantes del planeta.

Es la única alternativa lógica que nos queda si queremos sobrevivir, a la larga, como especie.

Hay que administrarlo como un todo.

Habiendo comprendido esto, ya podemos pasar a la Producción.

¿Cómo usamos todo esto?





¿Cuál será el proceso de producción, y cómo vamos a asegurar que sea lo más optimizado posible para maximizar nuestra sostenibilidad?

Bien, lo primero siempre es intentar preservar.

Los recursos del planeta son finitos, así que es crucial adoptar la “estrategia” de preservarlos.

La “Preservación Estratégica” es fundamental.

Lo segundo sería reconocer que algunos recursos son peores que otros en cuanto a rendimiento.

Incluso, algunos provocan un efecto terrible en el medioambiente, que, irremediablemente, afecta también a nuestra propia salud.

Por ejemplo, al usar petróleo ó combustibles fósiles, siempre se liberan sustancias bastante destructivas al medioambiente.

Por eso, es crítico hacer lo posible por usarlos sólo cuando sea realmente necesario, o mejor, nunca.

Afortunadamente, podemos usar energía solar, eólica, de mareas y olas, calórica y geotérmica, e idear estrategias sobre cuál en concreto usar y dónde, para evitar consecuencias negativas o cualquier efecto fruto de la producción o el uso que dañe el medioambiente, y, en consecuencia, a nosotros mismos.

Lo llamaremos Seguridad Estratégica, que va asociada a la Preservación Estratégica.

Y, además, vamos a necesitar una “Eficiencia Estratégica” para la propia mecánica de producción.

Tendremos que adherirnos a 3 sencillos protocolos:


  1. El producto debe diseñarse para durar lo más posible. Si no fuese así, cuanto más se estropee, más recursos harán falta para reemplazarlo, y mayor el despilfarro.


  1. Cuando algo se estropee o ya deje de ser útil, es crítico que lo retiremos y reciclemos tanto como podamos. Esto debe tenerse en cuenta en el diseño del producto.


  1. Las tecnologías de muy rápida evolución, como la electrónica, al sufrir las más altas tasas de obsolescencia tecnológica, habrán de ser diseñadas previendo incorporar futuras actualizaciones. No tiene sentido desechar un sistema informático entero, por obsolescencia, o por rotura de un componente. Cada componente se ha de diseñar para ser fácilmente actualizado, y ha de ser totalmente estandarizado e intercambiable, previendo las futuras tendencias del cambio tecnológico.



En realidad, los mecanismos de “Preservación Estratégica”, “Seguridad Estratégica” y “Eficiencia Estratégica” son conceptos puramente técnicos, independientes de la opinión o parcialidad humanos, pues basta con programar estas estrategias en un ordenador que realice los cálculos; es actualmente factible calcular métodos para conseguir una producción sostenible.

Por muy complejo que parezca, sólo son cálculos de calculadora, los sistemas de toma de decisión y monitorización multi-variable ya se utilizan hoy día, sólo hay que extenderlos.

Así, además de nuestro Sistema de Gestión de Recursos, tendremos también un “Sistema de Gestión de la Producción“, siendo ambos fácilmente automatizables con ordenadores para maximizar la eficiencia, la conservación y la seguridad.

La complejidad informacional impide que una sola mente, ni muchas mentes humanas, puedan llevar a cabo esas tareas.

Pueden y deben ser realizadas por ordenadores.

También cabe replantear la Distribución.




¿Qué estrategias de distribución son sostenibles?

Dado que la línea recta es la distancia más corta entre 2 puntos, y que se requiere energía para propulsar el transporte, cuanto menor sea la distancia de transporte, mayor la eficiencia.

Producir cosas en un continente y enviarlas a otro, sólo tiene sentido si los productos en cuestión no pueden ser producidos en el área deseada.

No siendo así, es un despilfarro.

Debemos producir localmente, para que la distribución sea sencilla, rápida y consuma la menos energía posible.

Con esta “Estrategia de Proximidad“, se trata de reducir al máximo el transporte, ya sea de materias primas o de productos terminados.

También es importante examinar qué transportamos y por qué… Estamos hablando de la “demanda“.

La demanda debe incluir lo que necesiten las personas para disfrutar de buena salud y una calidad de vida alta.

Las necesidades materiales humanas abarcan, tanto los bienes vitales, de comida, agua y vivienda, como los bienes sociales y recreativos que permiten la relajación y el disfrute a nivel personal y social, ambos muy importantes para la salud humana y social.

A través de otra encuesta, las personas dicen sus necesidades, la demanda se evalúa, y la producción se realiza en base a dicha demanda.

Y puesto que la demanda de los diferentes bienes obviamente cambiará de una región a otra, debemos crear un “Sistema de Gestión de la Demanda y la Distribución“, para evitar la sobreproducción o la escasez.

Esto no es nada nuevo.


Ya se utiliza en la cadena de suministro de las tiendas para mantener un stock adecuado.

Ahora se trataría de una gestión a nivel global.

Pero, cuidado, para entender bien cuál es la demanda, debemos tener en cuenta el uso real de cada ítem.

¿Es lógico y sostenible que cada persona tenga, digamos, una unidad de cada ítem que se produzca, lo use o no?

No. Eso sería, tanto derrochador, como ineficiente.

Si una persona necesita algo, durante, por ejemplo, sólo 45 minutos cada día, es mucho más eficiente que lo tenga sólo cuando lo necesite.

Lo que se necesita, no es el ítem en sí, sino su utilidad.

Al recordar que lo importante del producto es su utilidad, vemos que esa ‘restricción externa’ que llamamos “propiedad“, es tremendamente derrochadora, medioambientalmente ilógica, y no tiene sentido funcional ni económico.

Así que necesitamos diseñar una estrategia de “Acceso Estratégico” como base para nuestro “Sistema de Gestión de la Demanda y la Distribución” para poder garantizar que se satisface la demanda, las necesidades de la población, accediendo a lo que se necesite, cuando se necesite.

Tiene sentido tener centros de productos a nivel regional, de forma que casi todo estaría muy cerca de la población, y uno, simplemente, llegaría, tomaría el artículo, lo usaría y, al terminar, lo devolvería…

Sería muy parecido a una biblioteca actual.

Habría centros generalistas al estilo de las actuales tiendas de barrio, y también habría centros especializados en áreas concretas si se utilizan ciertos ítems muy frecuentemente, ahorrando más energía, con menos idas y venidas del transporte.

Y una vez el “Sistema de Gestión de la Demanda” esté operativo, estará unido a nuestro “Sistema de Gestión de Producción” y, por supuesto, a nuestro “Sistema de Gestión de Recursos”, creando así un mecanismo de gestión económica global unificado y de actualización dinámica, que asegure nuestra sostenibilidad, protegiendo la integridad de nuestros limitados recursos, garantizando que sólo fabricamos los artículos más estratégicos, con la mayor calidad, y distribuyéndolos del modo más inteligente y eficiente posible.

Con este método basado en la conservación, se lograría, en contraste al modelo actual, un proceso lógico, empírico, conservativo y eficiente, que permita la verdadera sostenibilidad humana en el planeta, haciendo posible algo nunca visto en la historia humana…





El acceso a la Abundancia, no sólo para un pequeño porcentaje de la población mundial… sino para toda nuestra civilización.

Éste nuevo modelo económico, este enfoque sistémico responsable, orientado a la gestión global de los recursos de la Tierra, con procesos rediseñados para salvaguardar a la humanidad en su totalidad de la manera más eficiente y sostenible, podría denominarse una “ECONOMÍA BASADA EN LOS RECURSOS“.

Esta idea fue definida en los 70′ por el ingeniero social Jacque Fresco.




Comprendió que la sociedad se encaminaba al desastre con la naturaleza y consigo misma, que era insostenible, y que si las cosas no cambiaban, nos destruiríamos, de una forma u otra.

– Todas estas cosas que comentas, Jacque, ¿podrían ser construidas con lo que tenemos ya, o sólo estás adivinando… basándote en lo que tenemos hoy?

– No, todas esas cosas pueden ser construidas con lo que ya tenemos. Sólo tardaríamos 10 años en cambiar este mundo, para reconstruirlo como si fuese un Jardín del Edén.

Tú decides.


La estupidez de la carrera armamentística nuclear, la proliferación de armas, recurrir a los políticos eligiendo este o aquel partido político… cuando todos están inmersos en la corrupción.


Lo repito: comunistas, socialistas, fascistas, demócratas, liberales… nos da igual, queremos a los seres humanos, a todas las organizaciones que quieran mejorar la vida humana.

No hay problemas de Negros, o problemas de Polacos, o problemas de Judíos, o problemas de Griegos, o problemas de mujeres

¡Hay problemas humanos!




Yo no temo a nadie; yo no trabajo para nadie; nadie puede echarme. No tengo jefe. Pero me da miedo vivir en la sociedad en que vivimos.

Nuestra sociedad parece regida por incompetentes.

Hace 35 años, el sistema de libre empresa era estupendo.

Eso fue hace 35 años, ya no es útil.

Ahora, o cambiamos nuestra forma de pensar, o moriremos.

Las películas de terror del futuro serán sobre nuestra sociedad… sobre su crueldad… Y los políticos… tendrán su propia película de terror.

Mucha gente dice que la ciencia es “fría” porque es analítica, pero no saben por qué es analítica.

Ciencia” significa acercarse cada vez más a la forma en que el mundo funciona.

Así que, es verdad: es fría.


Los científicos no buscan llevarse bien con la gente. Sólo contarles lo que han descubierto.

Se cuestionan todo, y si algún científico afirma que en cierto experimento, cierto material tiene ciertas propiedades, otros científicos han de poder replicar ese experimento y obtener los mismos resultados.

Además, si un científico afirma, en base a cálculos matemáticos, que el ala de un avión puede aguantar cierto peso, aun así, prueba a cargar sacos de arena sobre ella, y comprueba cuando se rompe, verificando si sus cálculos son correctos o erróneos.

Me encanta ese sistema, porque está libre de parcialidad, y libre de la creencia de que las matemáticas pueden resolver todos los problemas.

Las matemáticas también están a prueba.

Creo que todo sistema que pueda probarse, debe probarse.

Y todas las decisiones deberían basarse en la investigación.




Una “Economía basada en los Recursos” no es más que el método científico aplicado al interés social, un enfoque ausente en el mundo actual.

La sociedad es un invento técnico.

Y los métodos más eficientes para optimizar la salud, la producción, la distribución, la infraestructura urbana, etc., pertenecen al campo de la ciencia y la tecnología, no al de la política ni al de la economía monetaria.

Es igual, por ejemplo, que un avión… No hay un método republicano ni demócrata de construir un avión.

De igual manera, la naturaleza es la referencia que pone a prueba nuestra ciencia, es un sistema finito que poco a poco vamos comprendiendo.

A la naturaleza no le importa lo que tú pienses o creas subjetivamente.

Pero te da la opción de aprender y respetar sus leyes, lo cual te trae buena salud y sostenibilidad… o puedes ir a contracorriente, en vano.

Por mucho que creas poder caminar por las paredes, la ley de la gravedad no te lo permitirá.

Si no comes, morirás.


Si no te acarician cuando eres un bebé, morirás.

Por duro que parezca, la naturaleza es una dictadura, y podemos, o bien escucharla y estar en armonía con ella, o bien sufrir sus inevitables y adversas consecuencias.




Así que, una Economía Basada en los Recursos no es más que un conjunto de conocimientos vitales demostrados, donde todas las decisiones se toman para optimizar la sostenibilidad humana y medioambiental.

Enfatiza la “base vital” empírica que comparten todos los seres humanos, por necesidad, independientemente de su filosofía política o religiosa.

En este enfoque, no hay relativismo cultural.

No es una cuestión de opinión.

Las necesidades humanas son las necesidades humanas, y satisfacer las necesidades vitales, como aire limpio, comida nutritiva y agua potable, y un entorno positivo, motivador, estable, atento y no violento, es necesario para nuestra salud física y psicológica, para nuestra adaptabilidad evolutiva y, por tanto, para la propia supervivencia de la especie.

Una Economía Basada en los Recursos partirá de los recursos disponibles.

No puedes llevar mucha gente a una isla ni construir una ciudad para 50.000 personas, si no puedes cubrir sus necesidades vitales.

Así que, al hablar de un ‘enfoque sistémico global‘, hablo de hacer primero un inventario de la zona viendo lo que esta zona puede abastecer…

No es sólo arquitectura, ni tampoco un mero diseño; el diseño debe contemplar todos los requisitos necesarios para mejorar la vida humana, por eso es un enfoque integrado.

Alimento, ropa, vivienda, calidez, amor… Todos son necesarios, y si quitas alguno, el ser humano queda disminuido, no funciona bien.

Una Economía Global Basada en los Recursos, con su enfoque sistémico de la extracción, producción y distribución, se apoya en ‘estrategias’ económicas que verdaderamente garantizan la eficiencia y la sostenibilidad económicas.

Siguiendo esta lógica, ¿qué veríamos?… ¿Dónde se materializa?




En las ciudades.


La ciudad define la civilización moderna, facilitando el acceso eficiente a las necesidades vitales y un mayor soporte social e interacción comunitaria.

¿Cómo sería la ciudad ideal?… ¿Qué geometría debería tener?… ¿Cuadrada?… ¿Trapezoidal ?…

Bueno, para facilitar el poder moverse por ella, podríamos hacerla lo más equidistante posible…

Con forma circular.


¿Qué debería contener la ciudad?

Por supuesto, un área de viviendas, otra de producción, otra para generar energía, otra para la agricultura…

Pero también necesitamos ‘crecer’ como seres humanos, con cultura, naturaleza, esparcimiento y educación, incluyamos un parque abierto y agradable, un área de entretenimiento, eventos culturales y socialización, e instalaciones educativas y de investigación.




Como estamos trabajando con un círculo, sería lógico colocar estas funciones en cinturones según la superficie necesaria para cada propósito, y la facilidad de acceso.

Muy bien…


Entremos en más detalle.




Primero, veamos las infraestructuras de la ciudad: los canales de transporte de agua, productos, residuos y energía.

Superando los actuales sistemas de agua y alcantarillado subterráneos, extenderíamos la canalización para integrar el suministro y el reciclaje de residuos.

No habría carteros ni basureros.

Es infraestructura de construcción.

Con tubos neumáticos automatizados y con tecnologías similares.

Para el transporte, algo parecido.




Ha de estar integrado, y diseñado para reducir o incluso eliminar del todo los automóviles, individuales y despilfarradores.

Tranvías eléctricos, cintas transportadoras y trenes magnéticos para ir por la ciudad, incluso verticalmente, y conexiones con otras ciudades.





Y, por supuesto, caso de necesitar un automóvil, este se conduce automáticamente via satélite, por seguridad.

De hecho, la conducción automática ya existe y funciona.

Cada año mueren 1,2 millones de personas en accidente de automóvil, y 50 millones de personas resultan heridas.

Esto es inadmisible, hay que evitarlo.

El diseño eficiente y los vehículos automatizados sin conductor permitirán reducir casi a cero esa cifra de muertos.

Pasemos a la Agricultura.


Hoy día, para reducir costes, se usan indiscriminadamente pesticidas, fertilizantes y otros productos, consiguiendo destruir mucha tierra cultivable del planeta y envenenar masivamente nuestros organismos.

De hecho, las toxinas químicas de origen industrial y agrícola ya afectan a casi todos los seres humanos, bebés incluidos.




Por suerte, tenemos magníficas alternativas: la hidroponía y la aeroponía son cultivos sin tierra que además consumen un 75% menos de agua y nutrientes.

Los alimentos pueden cultivarse orgánicamente a escala industrial en granjas verticales cerradas.

Una torre de 50 pisos alberga media hectárea, casi eliminando el uso de pesticidas e hidrocarburos.

Un cultivo industrial de alimentos con futuro.

Eficiente, limpio y abundante.

Sistemas avanzados para nuestro cinturón agrícola, que alimenta a toda la ciudad de forma autosuficiente, y ahorra tiempo, residuos y energía.





Y hablando de energía, el cinturón energético, con un enfoque sistémico, extraerá abundante electricidad de fuentes renovables: eólica, solar, geotérmica, de calor diferencial, y, si hay agua cerca, mareomotriz y olamotriz.

Para un suministro continuado de energía, estas fuentes estarían integradas en un solo sistema, abasteciéndose mutuamente cuando fuese necesario, y almacenando los excedentes de energía en grandes supercondensadores bajo tierra, de modo que nada se desperdicie.





La ciudad se autoabastece, pero también cada elemento genera electricidad mediante pinturas fotovoltaicas, transductores de presión estructural, termopares y otras tecnologías vigentes pero infrautilizadas.

Surge la pregunta: ¿cómo se crean esta tecnología y todo en general?

La Producción se realiza en el cinturón industrial, donde, además, hay hospitales y otros servicios.

Típicamente centralizado, obtendría las materias primas del ya presentado Sistema Global de Gestión de los Recursos, para atender la demanda de la población de la ciudad.

Para abordar la producción, veamos primero un fenómeno muy reciente en la historia humana pero que la está cambiando por completo…

Es la mecanización, o automatización del trabajo.





Si miras a tu alrededor, verás que casi todo lo que usamos se fabrica automáticamente.

Tus zapatos, tu ropa, tus electrodomésticos, tu coche… se fabrican con máquinas, en procesos automatizados.

¿Ha sido la sociedad inmune a los avances tecnológicos?

Por supuesto que no.


Nuevos sistemas han impuesto nuevas estructuras y necesidades, y han hecho obsoletas muchas cosas.

El desarrollo y uso de la tecnología han crecido de forma exponencial.

Y la automatización continuará, siempre que tenga sentido.

La automatización del trabajo mediante tecnología es la base de las grandes transformaciones sociales de la Historia.

Desde la revolución agrícola y la invención del arado, a la revolución industrial y la invención de los motores, a la actual era de la información con la microelectrónica y los ordenadores.

Viendo los avanzados métodos de producción actuales, se diría que la mecanización está evolucionando por sí sola.

La tradicional fabricación de piezas aisladas está en desuso, se tiende a crear el producto completo en un único proceso.

A muchos ingenieros, nos fascina la Biología, porque está llena de ejemplos extraordinarios de ingeniería.

La Biología es el estudio de las cosas que se copian a sí mismas.

Esa es la mejor definición de la vida.

Como ingeniero, siempre me ha llamado la atención la idea de máquinas que se copian a sí mismas.

RepRap es una impresora tridimensional, o sea, es una impresora que conectas a tu ordenador, y, en lugar de hacer diseños bidimensionales en hojas de papel, hace objetos reales, físicos y tridimensionales.





No es un invento novedoso, las impresoras 3D existen desde hace casi 30 años.

Lo más curioso de RepRap es que puede imprimirse a sí misma.

Así que, si tienes una, podrías hacer otra para regalo, o imprimir muchas otras cosas útiles.

Puede imprimir los enseres básicos de la casa, o el chasis de un automóvil de una sola pasada.

La moderna impresión 3D automatizada puede transformar casi todas las áreas de producción, incluida la construcción de viviendas.





Contour Crafting es un sistema de construcción basado en la impresión 3D, que construye directamente los objetos 3D partiendo de un modelo computarizado.

Contour Crafting puede construir una casa de 180 m2 en un solo día, sin ayuda humana.

Automatizar la construcción, tiene muchas ventajas.

Por ejemplo, la construcción requiere mucha mano de obra, y, aunque da trabajo a un sector de la sociedad, también conlleva problemas y disgustos.

En efecto, la construcción es el trabajo más peligroso que existe.

Incluso peor que la minería y la agricultura.

Ostenta la tasa de mortalidad más alta de casi todos los países.

Otro problema: los residuos.

En promedio, construir una casa en EEUU genera de 3 a 7 toneladas de residuos.

Es una cifra enorme, si se considera todo lo construido, y que la construcción acapara el 40% de los productos industriales del mundo.

Un gran desperdicio de energía y de recursos, y también un daño considerable al medioambiente.

Con la tecnología disponible actualmente, es absurdo construir casas con martillos, clavos y madera.

Este trabajo desaparecerá de EEUU, como ya desapareció el manufacturero.





Recientemente, el economista David Autor, del MIT, afirmaba en un estudio que nuestra clase media está quedando obsoleta, y siendo reemplazada por la automatización.

Es fácil de entender: hoy día, la mecanización es más productiva, más eficiente y más sostenible que la mano de obra en prácticamente todos los sectores la economía.

Las máquinas no necesitan vacaciones, descansos, seguros o pensiones, y pueden trabajar las 24 horas, todos los días.

Vencen al trabajo humano en cantidad y en precisión.

En resumen, el trabajo humano repetitivo resulta obsoleto e improductivo en todo el mundo.

El desempleo que vemos hoy es, en realidad, resultado de esta evolución en la eficiencia de la tecnología.

Durante años, los economistas de mercado han menospreciado este creciente “desempleo tecnológico” porque siempre aparecían nuevos sectores para reabsorber a los trabajadores despedidos.

Hoy, el único núcleo de actividad que queda es el “sector servicios“, que actualmente emplea al 80% de los trabajadores de EEUU, como ocurre en la mayoría de países industrializados.

Sin embargo, este sector está siendo amenazado cada vez más por kioskos automatizados, restaurantes automatizados e incluso tiendas automatizadas.

Hoy, por fin, los economistas reconocen lo que han negado durante años: el “desempleo tecnológico“, no sólo agrava la actual crisis laboral mundial, causada por la caída de la economía global, sino que, a mayor recesión, más rápidamente se mecaniza la industria.

La trampa oculta es que, cuanto más rápido se mecaniza para ahorrar dinero, más gente se despide, y menor es el poder adquisitivo general.

Así que, cuanto más barato produzcan las empresas, menos gente tendrá dinero para comprar cosas, por muy baratas que éstas sean.




El juego de “trabajar por un salario” ya se está acabando.

De hecho, muchos trabajos actuales podrían ser absorbidos ya mismo por la automatización…

Si se aplicara, el 75% de la mano de obra mundial podría ser reemplazada por máquinas mañana mismo.

Por eso, en una Economía Basada en los Recursos, no hay ningún Sistema Monetario de Mercado.





No existe ningún dinero… porque no hace falta.

Una Economía Basada en los Recursos reconoce la eficiencia de la mecanización, y la acepta.

No la combate, como se hace ahora.

¿Por qué?


Porque sería irresponsable no aceptarla.

Nos interesa la eficiencia y la sostenibilidad.

Y esto se refleja en la diseño de la ciudad.





En el centro, está la Cúpula Central, que alberga el complejo educativo, el centro de transportes, y el ordenador que realiza la operativa técnica urbana.

La ciudad es, de hecho, una gran máquina automatizada.

Tiene sensores en todos los cinturones técnicos, para monitorizar los procesos agrícola, energético, la producción, la distribución, etc.

¿Haría falta gente para supervisar estos procesos, por si acaso hay un mal funcionamiento o roturas?





Seguro que sí, pero muy poca.

Cada vez menos, conforme los procesos se vayan mejorando.

Al final, en ese tipo de tareas, como mucho, trabajaría el 3% de la población urbana actual.





Suficientes, porque será un sistema económico diseñado para cuidarte y asegurar tu bienestar, sin tener que someterte cada día a la pequeña dictadura de un trabajo que, además suele ser técnicamente innecesario o socialmente inútil, sólo para pagar una deuda artificial y poder llegar a fin de mes…

Sin esa rémora, la gente se ofrecerá voluntaria para mantener y mejorar un sistema que cuida de ellos.

Es un “incentivo” más que suficiente, y contradice la falacia de que, sin la presión externa de “trabajar para vivir“, la gente se quedaría sentada sin hacer nada, y se convertiría en bolas de grasa perezosas.

Eso es un disparate.


En realidad, el sistema laboral actual lo que genera es pereza, no laboriosidad.





De niño, eras inquieto, lleno de vida, querías saber cosas nuevas, crear, explorar… pero, conforme pasó el tiempo, el sistema te empujó hacia un único objetivo: ganar dinero.

Llevas una venda desde el parvulario a la universidad.

Sólo eres un peón más, una pieza más del engranaje que beneficia a un elitista 1%.

Los estudios científicos demuestran que, en tareas donde aplicar ingenio y creación, la motivación para la gente no es el dinero…

La recompensa es la creación en sí.

El dinero sólo parece servirnos como incentivo ante tareas banales y repetitivas, que, en realidad, deberían hacer las máquinas.





La innovación da sentido a la mente humana, no el incentivo monetario, que ha demostrado ser un obstáculo que interfiere y nos aparta del pensamiento creativo.

Esto explica por qué Nikola Tesla, los hermanos Wright y otros inventores que tanto han aportado al mundo, no inventaban por dinero.




El dinero no es un verdadero incentivo, y causa mucho más daño que otra cosa.











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