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28
Feb
12

La otra cara de la moneda




Sólo 1 semana despúes de que el banquero Emilio Botín presionase para acometer ajustes laborales rápidamente, el nuevo gobierno de España aprobó una nueva reforma laboral.


Enhorabuena a los empresarios, porque ahora:

  • Si tu empresa presenta un balance económico negativos (o incluso una perspectiva negativa) en 3 trimestres, podrás despedir de forma procedente, con 20 días de indemnización y máximo de 12 mensualidades. Como en plena crisis, casi todas las empresas presentan perspectivas negativas, hazte a la idea de que podrás despedir con 20 días. Además, para el despido improcedente, la indemnización de 45 días pasa a ser de 33. Dicen que la medida no es retroactiva… pero en realidad sí que lo es (¿ e inconstitucional ?), ya que, para los contratos firmados antes de la reforma, se hará un doble cálculo para las indemnizaciones utilizando las nuevas condiciones.
  • Si quieres bajarle (o subirle) el sueldo a un empleado, o bajarle (o subirle) el número de horas de trabajo, ahora puedes.
  • Si tu empleado no acepta la bajada de sueldo o la subida del número de horas de trabajo, podrás despedirle… Simplemente, utiliza lo del balance económico negativo o la perspectiva negativa.
  • A partir de ahora el convenio de tu empresa primará por encima del sectorial. De este modo, tu postura estará por encima de la de los sindicatos. Y, además, tu empresa podrá ‘descolgarse‘ del convenio, es decir, no aplicar, cualquier parte del mismo.
  • Si tu empresa tiene menos de 50 trabajadores, tus contratos indefinidos alargarán el período de prueba hasta los 12 meses. Pasado ese año, podrás rescindir el contrato sin preaviso y sin indemnización.
  • Si tienes pensado ejecutar (perdón, realizar) un número considerable de despidos, ya sean definitivos (ERE) o temporales (ERTE), ahora podrás hacerlo más rápido: la reforma elimina la autorización previa por parte de la Administración, con lo que tu empresa evita esa supervisión.
  • Si alguien falta al trabajo justificadamente por enfermedad, entre 9 y 20 días en 2 meses, es motivo de despido.
  • Los despedidos tendrán que denunciar a sus compañeros para ser readmitidos: los propios trabajadores podrán denunciar a otros empleados por ser ellos los despedidos y no sus compañeros de trabajo.
  • Las personas contratadas “a tiempo parcial” podrán realizarhoras extras“… El trabajador va a estar más aún (si cabe) a tu merced.
  • Utiliza las Empresas de Trabajo Temporal (ETT). Al poder actuar como agencias de colocación, basta con “no renovar” la subcontratación para castigar quejas, embarazos, rechazo a horas extras, seguimiento de huelgas, etc.





Pero no todo está al gusto de todos.





La pequeña y mediana empresa de menos de 50 trabajadores representa el 95% del tejido productivo español, y prefieren el despido improcedente: como han movido mucho dinero negro, no pueden demostrar que ahora les va peor.


Y ven que la Banca se ha quedado con el dinero público, en lugar de ir a parar a la economía real… Las pequeñas y medianas empresas dependen del consumo de la población, pero si disminuyen los salarios y sigue aumentando el desempleo, el consumo no va despegar.


Estas empresas sufren, como los particulares, el problema del acceso al crédito de la Banca, y no se benefician de las posibles facilidades para el cobro de dinero público… En efecto, muy pocas tienen cobros pendientes por parte de la Administración, porque las trabas en la licitación pública siempre las han desanimado a presentarse, debido al desconocimiento, la burocracia, los avales que se piden, la falta de economías de escala al dar precios, la inflexibilidad en los tiempos de ejecución, las barreras lingüísticas y territoriales, y la falta de experiencia previa… Todo lo cual siempre les ha supuesto una gran inversión de tiempo y dinero que nunca han podido afrontar.


No van a contratar a alguien por 1 año sin indemnización, si no hay volumen nuevo de negocio. Y el creciente desempleo provoca que aparezcan más y más nuevas pequeñas y medianas empresas, aunque sean unipersonales (‘autoempleo‘)… es decir, más competencia en una ya precaria economía.


Así que, la nueva reforma laboral no está orientada a las pequeñas y medianas empresas. Sus escasos recursos, su escaso valor añadido y productividad, su concentración en el sector servicios y el comercio, su falta de innovación y posibilidad de acceder a nuevos mercados, las deja fuera, tanto del crecimiento, como del desarrollo.


El nuevo gobierno ha desoído las nefastas experiencias de ajuste, dado un paso más en la agenda de recortes para los trabajadores, y dado de lado a las pequeñas y medianas empresas.





Los beneficiados son otros.


Por ejemplo, la nueva reforma laboral abarata a la décima parte el coste del despido en la Banca… para su “proceso de transformación, que el propio gobierno calcula afectará a un 20% de los 250.000 empleados del sector.


Más ejemplos: el cierre de 500 empresas públicas, y el despido de decenas, quizá centenares de miles de funcionarios “interinos” y “personal laboral” subcontratado… facilitando la privatización, pese a que esas empresas puedan estar dando beneficios, hasta el punto incluso de vender a precio de saldo (hasta por 1 euro).


En cuanto a “flexibilizar” el mercado laboral, no hacía falta ninguna nueva reforma…


España ya concentra el 90% de los empleos temporales y el 40% de los empleos indefinidos destruidos en la Unión Europea (UE) entre 2007 y 2011.


En España se han perdido, durante ese periodo, 1.440.000 trabajos temporales y 1.696.500 indefinidos.


La tasa de temporalidad en España es del 60,8 para los jóvenes menores de 25 años, del 40,2% para los trabajadores entre 25 y 29 años, del 26,6% en la banda de 30 a 39 años, y del 19,5% entre los 40 y los 49 años.


¿ Cómo es posible que eso sean ‘ventajas‘, y justifiquen los ajustes y recortes sociales como los que recoge esta nueva reforma laboral ?


¿ A qué país le ha ido bien ?


En Europa, hay que mirar a Alemania.


Hay que volver la vista hacia Alemania… porque, en 8 años, han reducido el desempleo, desde 5 millones de parados, a tan sólo 3.


Un nuevo “milagro alemán“, que se propone como ejemplo y modelo a seguir.





En su programa “Salvados”, el periodista Jordi Évole viaja a Alemania para ver cómo les ha funcionado la reforma laboral que iniciaron hace varios años.


Para conocer de primera mano sus efectos.



Gordon Finkbeiner es un jefe de equipo en una multinacional alemana en Colonia.


Los trabajadores entran a las 8 de la mañana y se van a las 5 de la tarde… en una jornada laboral de 9 horas, porque comen en 15 minutos, en su puesto de trabajo, bien su propia comida, bien la que pueden adquirir en una furgoneta ambulante de bocadillos.


Y eso, si te va bien.


Sara González quería ser azafata de vuelo, y de momento trabaja en un restaurante, de camarera. Cobra 364 euros al mes, por 20 horas a la semana. Y tiene un segundo empleo similar; en total, cobra unos 650 euros, por 30 horas a la semana, sin contar el tiempo de los desplazamientos.


Esto es muy común en Alemania… porque es muy rentable para los empresarios.


Muchos españoles y franceses que llegan, se ven obligados a vivir bajo esas condiciones… Les mantienen “en movimiento“.


Y eso que han aprendido el idioma. Y que se esfuerzan mucho.


Sara González estima en un 5% los que consiguen buenas condiciones, pero el resto… Muchos ingenieros trabajan de mecánico o de camarero… y muchos otros han regresado a España: para malvivir en Alemania, prefieren volverse a casa de su madre.





El sociólogo Antonio Brettschneider explica el nuevo “milagro alemán“.


Hay 2 caras de la moneda.


Una, es la versión oficial que vende el Gobierno alemán: la reducción del paro.

La otra, la que no explican, es qué tipos de trabajo se han creado, ni de qué puestos de trabajo se trata.





Los españoles, como otros muchos ciudadanos europeos, se están “alemanizando”.

Reformando las pensiones para subir la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años… O reformando la antes “intocable” Constitución para introducir un techo a la Deuda Pública.

Todo eso, lo hizo Alemania hace 4 años, en 2007.

Las reformas en Alemania empezaron en el año 2003; entonces había 5 millones de parados (un 11 o 12%). La idea de fondo es que el trabajo tenía que ser más barato y más flexible… y lo que se hizo fue abaratar el trabajo y desrregularizar el mercado laboral.


La patronal española dice exactamente lo mismo… Es, literalmente, el mismo discurso de cualquier patronal en cualquier país.


Ahora, en Alemania, hay muchos más trabajos mal pagados, más desprotegidos y de mala calidad; y han aumentado las jornadas de trabajo 2 ó 3 horas semanales.


¿ Han aumentado los sueldos también ?… Pues no: trabajan más horas, por el mismo dinero.


¿ Por qué lo aceptan los trabajadores ?… La alternativa que se les ofreció era llevarse (‘deslocalizar‘) cada nueva fábrica a China o a la India. Como ejemplo, ponían el de la empresa Nokia, que trasladó una gran fábrica que antes daba empleo a 2000 empleados, a Rumanía.

Así que, vienen a decir: si queremos reducir el paro, tenemos que ponérselo más fácil a las empresas, para que no se marchen y se queden aquí. Tenemos que ofrecerles algo: trabajar más y cobrar lo mismo… o trabajar lo mismo y cobrar menos.

¿ No le han montado los sindicatos ninguna huelga general a Angela Merkel ?… Pues no… Porque, en otro “ejemplo a imitar”, en Alemania, no existe el concepto de “huelga general“… En Alemania no está permitido movilizar una huelga sectorial unilateralmente.



Eso sí que es una buena solución para ganar “competitividad”…


Entre los alemanes hay una cierta resignación… En cierto modo, ven que van copiando poco a poco el “estilo americano“… Un estilo anglosajón de mercado de trabajo desrregularizado, y de sociedad más individualista donde cada uno se busque la vida a cualquier coste.





Ahora se entiende el “milagro alemán“.

Consiste en crear puestos precarios, pero muchos de ellos.

Así, tienes más gente trabajando, pero en peores trabajos que nunca.

El precio que piden a España para reducir el 23% de desempleo, es seguir este “ejemplo” alemán: más contratos basura, más trabajos por menos de 1000/800/600/... euros, menos seguridad, más desigualdad

Estos campeones del mundo en ingeniería industrial, en fabricación y ensamblaje de máquinas, han exprimido la legislación laboral alemana, para pagar 15 días por año trabajado en los despidos procedentes, y 0 (cero) en los improcedentes.


Otra de las grandes reformas de su mercado laboral fue la reducción del periodo de prestación por desempleo (el “cobro del paro”), que pasó, de durar entre 24 y 36 meses, a ser ahora de sólo 12 meses.


Y cuando se acaban esos 12 meses, te dan un subsidio que consiste en que te pagan el alquiler del piso y la calefacción… sólo si vives en un piso pequeño (no mayor de 40 m²) y estás solo. Y una cantidad de 365 euros en metálico.


¿ Es fácil acceder al subsidio ?… No. Tienes que demostrar que no tienes recursos. Por ejemplo, si tienes un coche, te van a pedir que vendas tu coche. Tampoco puedes tener un piso y cobrar el subsidio… Antes, tienes que vender el piso, e irte de alquiler.


¿ Y si vives en pareja, y tu pareja tiene trabajo ?… Pues entonces, no te conceden el subsidio… Suponen que tu pareja te mantiene.


El subsidio es sólo para gente sola, que casi no tiene recursos.





Un ejemplo reciente: cierta persona cobraba el subsidio, y además de cobrar el subsidio, estaba mendigando por la calle. Un día, pasa a su lado un controlador de la Oficina de Empleo y se fija en que esa persona, además de cobrar el subsidio, está “ganando” dinero… el de las limosnas. El controlador calcula cuántas monedas había en su platillo, y que esa persona va a ganar 3 ó 4 ó 5 euros a la hora mendigando… así que… ¡vamos a recortarle la prestación!. Y le quitó una parte del subsidio.


¿ Suena familiar ?… La nueva reforma laboral en España no toca las prestaciones por desempleo, pero aplicará la norma actual con extrema rigidez: las personas en paro que rechacen 3 ofertas de trabajo, perderán su derecho a la prestación de desempleo… sean las ofertas las que sean… Como si te piden ir a trabajar a Laponia. Y el Ministerio de Empleo ha insistido también en que se controlará el cobro injustificado de prestaciones mediante el cruce de datos de diferentes organismos.


Así es el sistema. Esa es su lógica.


No es que los alemanes sean “cuadriculados”… Simplemente, les gusta la “exactitud”.





Ahora se ve la otra cara de la moneda.


La otra cara del euro.





El lado oscuro de la frase propagandística gubernamental “Ahora, en Alemania, somos más trabajadores que nunca … Gracias, Alemania”.


Sueldos de 2 euros la hora para fregar platos y limpiar suelos, agencias de empleo que demandan personal al que pagar menos de 60 céntimos la hora…


E “ingeniería alemana” al dar las cifras de empleo y paro: hay 3 millones de parados… pero 7 millones de empleados con ‘minijobsSegún la Oficina Federal de Estadísticas alemana, de 1999 a 2009, los ‘minijobs’ crecieron un 47%, los contratos a tiempo parcial un 28% y los temporales, ¡un 131%!… mientras que los contratos indefinidos sólo subían un 4%.


Discretamente, el gobierno alemán también recalificó a más de 200.000 parados de 58 años en adelante, quitándoles de las listas del paro sin explicar el por qué. El portavoz del Ministerio de Trabajo tuvo que reconocer que “sólo un 43% de los parados de edad madura estaban registrados en las listas oficiales”.


El director de una agencia del paro de Alemania ha manifestado al periódico conservador Die Welt: “La verdadera cifra no es 3 millones de parados, sino 9 millones de precarios”.


Bueno, más bien, 10 u 11 millones.


Aleccionados por la propaganda oficial alemana, a los alemanes les parece bien que Angela Merkel dirija Europa. Creen que es mejor que 2 ó 3 personas tomen las decisiones, en lugar de todos los socios europeos.





Alemania ya exportaba coches y máquinas… y ahora, está exportando el “modelo alemán”.


Y ese “modelo alemán” NO es un modelo de “estado de bienestar” al estilo de los países nórdicos… sino el conocido modelo neoliberal anglosajón.


Antonio Brettschneider recalca:
“Lo que os queda por sufrir, en Alemania lo hemos hecho ya. Hay menos paro, pero la sociedad NO ha mejorado en los últimos 10 años, para nada”.


Jordi Évole se sorprende de que, con esa realidad, no haya una revolución social en la calle… ¿ O es que no había más remedio ?


Brettschneider frunce el ceño y lo explica: eso es lo que nos han dicho. Que no hay más remedio. Y si lo vas repitiendo, y repitiendo, diciéndole a la gente que “no hay alternativa”, que “no hay más remedio”… la gente empieza a creerlo…


Nos han dicho: o más paro, o más desigualdad… Y se ha elegido tener más desigualdad.


Aunque ya sabemos lo que acarrea la desigualdad: deterioro de la salud y aumento de la violencia.


Sin contabilizar los efectos de esta nueva reforma laboral, 580.000 hogares españoles ya no perciben ingreso alguno, ni del trabajo, ni de prestaciones de desempleo ni de la Seguridad Social.


Pero la propaganda neoliberal insiste en que ‘no hay alternativa’.


“Eso es lo que dice el gobierno alemán. Eso es lo que va a decir vuestro gobierno. Eso lo vais a escuchar muchas veces en los próximos meses en España.”


El actual presidente del gobierno de España, Mariano Rajoy, avisa: “Las reformas no van a funcionar a corto plazo”.


Como gurú, no tiene precio.





Sin embargo, Angela Merkel fue más explícita.


Y también los grandes empresarios, la patronal de la gran empresa, al asegurar que:
“La reforma laboral es muy importante, busca flexibilidad y seguridad, y que miles de jóvenes tengan un contrato”.





Pero ha sido José María Aznar Botella, primogénito del ex-presidente del gobierno José María Aznar y de la actual alcaldesa de Madrid, Ana Botella, con la seguridad que da conocer los entresijos del poder, quien mejor ha interpretado los efectos de la nueva reforma laboral, así:


“Esta reforma laboral seguramente no resultará en una creación neta de puestos de trabajo en el corto plazo, pero sí que contribuirá a una renovación del mercado laboral, por la que un gran flujo de trabajadores saldrá del mismo y será reemplazado por otro más productivo. Naturalmente que esto no se hará sin traumas, pero a la larga nuestra economía se beneficiará y sobre todo… los jóvenes.”


Renovación. Reemplazo.


Unos salen y otros entran.


Para los que salen, no hay planes… ¿ O sí ?


Porque ahora cobra sentido que la mamá de Aznar Junior propusiese cubrir con voluntarios los servicios públicos que se queden sin atender, tras el despido de funcionarios interinos y laborales.


Y también se entiende mejor que Engracia Hidalgo, Secretaria de Estado de Empleo de España, afirme que “los perceptores de una prestación por desempleo que no estén haciendo un curso de formación se puedan utilizar para ofrecer un servicio a la comunidad. Este es un momento para que los desempleados que cobran su prestación por paro aporten ‘valor añadido’“…
Claro, no sea que ocupen su tiempo como parados buscando un trabajo decente.





Se trata de cambiar cromos usados por unos nuevos.


Unos salen, para que otros entren… haciendo más horas por menos sueldo y menos derechos sociales.


La culpa debe ser nuestra. Hasta ahora, y merced a un sistema público de salud, hemos tenido la fea costumbre de no morirnos, y mira que lo intentan.


Así que la reforma busca un “efecto de sustitución“.


Pero, ya puestos, si son el ejemplo y el modelo a eguir, habría que fijarse más en Alemania.





En la Alemania que proclama que los países del Sur de Europa gastaron por encima de sus posibilidades, cuando, para que un país venda, ha de haber otro que compre… aunque sean armas.


En la Alemania que exige a los países que reduzcan su déficit público al 3%, y que a la vez incumplió constantemente los límites de impuestos por el Tratado de Maastrichtsin ser sancionada.


En la Alemania que dice no poder haber previsto la futura crisis cuando se creó la Unión Europea (UE)… pese a que, en febrero de 1998, 155 economistas alemanes (algunos, asesores del mismísimo gobierno alemán) ya decían que ESTE euro llevaría a la ruina a España, Portugal, Grecia


En la Alemania que está forzando el fin de esta Unión Europea con el “visto bueno” de EEUU. En efecto: cuanto más débil esté el euro, mejor para Alemania (por su modelo exportador), mejor para EEUU (y su negocio de la espiral de la deuda), peor para China (la Unión Europea es su mayor socio exterior), y peor para España, Portugal, Grecia… (atacados por “los mercados financieros“).


En la Alemania que busca forzar la situación de países como España hasta su suspensión de pagos, pero, por supuesto, garantizando que la Banca alemana cobrará su deuda.





En 2012, vence el pago de la Deuda española por un montante de 130.000 millones de euros, es decir, como todo el presupuesto de gastos estatal.


Dado que dos tercios de estos vencimientos corresponden a la deuda a corto plazo, es muy probable que se trasladen a 2013… a través de más emisiones de deuda nueva a corto plazo.


Pues muy bien.


De acuerdo.


Vamos a fijarnos en Alemania.


En la Alemania que declara que “las deudas están para ser pagadas“, pero que no pagó en 1924 su deuda de 132.000 millones contraida en virtud del Tratado de Versalles.


No sacrifiquemos nuestros sueños a cambio de nada.


Sí que hay otras alternativas.



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28
Sep
10

SPQR




Desde el año de 508 aC, en que fue fundada la República de Roma, todos los monumentos que los romanos elevaron, llevaron las siglas latinas SPQR, que significaban “el Senado y el Pueblo de Roma”.


La palabra “Pueblo” no se correspondía en absoluto con lo que pudiéramos entender hoy día, porque Roma no incluía dentro del término “Pueblo” a toda la ciudadanía, sino tan sólo dos clases sociales: la de los patricios y la de los caballeros (‘equites’).

  • Los patricios eran los descendientes de los fundadores de la ciudad: un centenar de familias, que, naturalmente, acapararon las mejores propiedades, y que se consideraban algo así como “los dueños de la casa” con respecto al montón de gente que vino después, la clase de los plebeyos.


  • Con el tiempo, de los plebeyos se diferenció un pequeño grupo que se puede asimilar a la alta burguesía o clase media, muy fuertes desde el punto de vista financiero: los caballeros (‘equites’).



Cuando el último rey fue desalojado del poder, y se instauró la República, los patricios comprendieron que no podían quedarse solos contra todos los demás, y pensaron en tomar por aliados a los ricos caballeros, que, en el fondo, y como todos los burgueses de todos los tiempos, no aspiraban sino a formar parte de la aristocracia, es decir, del Senado (si los nobles franceses del siglo XVIII hubiesen hecho otro tanto, se habrían salvado de la guillotina).


El pueblo lo constituían, pues, solamente estos dos órdenes: patricios y caballeros. Todo el resto era plebe, y no contaba. Los plebeyos eran agricultores, artesanos, pequeños comerciantes, empleaduchos, y esclavos liberados (“libertos“)… pero no eran “Pueblo de Roma”; carecían de poder e influencia.


Con este planteamiento, es fácil prever que el primer siglo de la República de Roma estuvo enteramente ocupado por las luchas sociales entre los que querían ampliar el concepto de “Pueblo” y los que querían mantenerlo restringido para las aristocracias (la de la ‘sangre’ y la de ‘carteras llenas’).


Así, esa lucha comenzó en 494 aC, es decir, sólo 14 años después de la proclamación de la República, cuando Roma, atacada por todas partes, había perdido todo lo conquistado bajo la monarquía y, reducida a casi ‘cabeza de partido’, tuvo que conformarse con ser miembro de la Liga Latina en pie de igualdad con todas las demás ciudades.


Al final de aquella ruinosa guerra, la plebe, que había proporcionado la mano de obra para llevarla a cabo, se encontró en condiciones desesperadas. Muchos habían perdido los campos, que quedaron en territorios ocupados por el enemigo. Y todos, para mantener a la familia mientras estaban en filas, se habían cargado de Deudas.


En efecto, en Roma, existían el dinero, la inflación, los préstamos y, por ende, las crisis económicas planificadas.


¿ Qué podían hacer aquellos plebeyos para reclamar un poco de justicia ?


Comenzaron a agitarse por calles y plazas, pidiendo por boca de los más desenvueltos, que sabían hablar, la anulación de las Deudas, un nuevo reparto de tierras que les permitiese reemplazar la propiedad perdida y el derecho de elegir magistrados propios.


Pero las clases privilegiadas y su Senado hicieron oídos sordos a estas demandas.





Así que, grandes masas de plebeyos decidieron cruzarse de brazos, retirarse al Monte Sacro, a unos 5 kilómetros de la ciudad, y proclamar que, a partir de aquel momento, no aportarían ni un bracero a la tierra, ni un obrero a las industrias…y, lo más dañino… ni un soldado al ejército.


Estaban en huelga.


Finalmente, el Senado capituló. Canceló Deudas, restituyó la libertad a quienes habían caído en la esclavitud por ellas, y puso a la plebe bajo la protección de 2 tribunos y de 3 ediles elegibles por ésta cada año.


Fue la primera gran conquista del proletariado romano, la que le dio el instrumento legal para alcanzar también las demás por el camino de la justicia social.





No mucho después, Roma lograba la ley de las Doce Tablas“.


Fue otro éxito de los plebeyos: tras volver del Monte Sacro, no cejaron en pedir que las leyes no fuesen dejadas más en manos de la Iglesia,  que a su vez era monopolio de los patricios, sino que se publicasen, de modo que cada uno supiese cuáles eran sus deberes y cuáles las penas en que incurrirían en caso de infringirlas.


Hasta aquel momento, las normas en que se basaba el magistrado que juzgaba habían sido secretas, reunidas en textos que los sacerdotes conservaban celosamente, y mezcladas con ritos religiosos con los que se pretendía indagar la voluntad de los dioses. Si el dios estaba de buen humor, un asesino podía salir de apuros; si el dios tenía mal día, un pobre ladronzuelo de gallinas podía terminar en la horca. Dado que quienes interpretaban su voluntad, magistrados y sacerdotes, eran patricios, los plebeyos se sentían en clara indefensión.


Así, el Senado encargó a una comisión de 10 legisladores que redactasen el código o ley de las Doce Tablas, que constituyó la base, escrita y pública, nada más y nada menos, que del Derecho Romano, que es la base de los ordenamientos jurídicos contemporáneos.


Esta otra conquista lleva la fecha del año 451 aC, sólo 57 años después de la fundación de la República.


La letra P de las siglas SPQR comenzaba a tener otro significado.





Toda huelga general tiene como objetivo extenderse a todas las actividades laborales, y afectar al conjunto de trabajadores e incluso a otros estamentos sociales (estudiantes, jubilados, etc.).


La convocada el 29-S en España, surge como respuesta a la reciente reforma laboral.


Se puede argumentar, con razón, que llega un poco tarde.


Porque la reforma laboral ya está aprobada.


Solo podrá modificarse si otro gobierno la deroga o altera.


Es lícito pensar que tiene más sentido esperar y expresarse en las siguientes Elecciones Generales, previstas para 2012.





Claro que, con la actual ley electoral, el sistema consigue que votar a partidos de implantación nacional que no sean los 2 mayoritarios, minusvalore el voto del resto.


Pero, en realidad, la huelga general no se plantea contra las decisiones de este o cualquier otro gobierno títere de la dictadura de los mercados, sino contra los mercados mismos, y más concretamente, contra la que es hoy su principal arma contra la clase trabajadora española, europea y mundial: el sistema financiero.


Vista la delegación de la soberanía de España a manos del euro, la Unión Europea (UE) y la Banca, la huelga general del 29-S se justificaría no sólo en defensa de derechos económicos, sociales y laborales, sino frente a la tergiversación de la Democracia.


Así, la huelga ya no es una lucha exclusivamente obrera, sino una lucha de todos, porque, directa o indirectamente, a todos van a afectar las reformas, que, por cierto, forman parte de un paquete de medidas neoliberales que la UE trata de implementar vía Fondo Monetario Internacional (FMI). Con dicho conjunto de medidas, similar a los “planes de ajuste estructural” que el FMI imponía a los países latinoamericanos en los años 80’ del siglo pasado para sojuzgar a los países, tratan de imponer duros sacrificios, y hacer pagar al Pueblo por una crisis que éste no ha provocado, y que ya le está afectando seriamente.





Esta crisis no ha sido provocada por la inmensa mayoría de la población, sino por una pequeña minoría de especuladores ligados a la gran Banca que, con el pretexto del estallido de la “burbujainmobiliaria y financiera, la han trasladado a la economía real vía saqueo de las arcas públicas (con la colaboración de gobiernos cómplices) y la supresión drástica del crédito a empresas y familias, provocando miles de quiebras, y millones de parados.


El rescatar a la Banca no lo va a pagar la propia Banca. Quieren que lo paguen el Pueblo.



La reforma laboral es el primero de los ejes del ataque a la población.


De entrada, esa reforma mina el papel de los sindicatos.


Además, y en paralelo, se ha orquestado una brutal campaña de propaganda contra los sindicatos, en prensa e Internet.


Los especuladores que han creado la crisis exigen recortar salarios y derechos sociales, diciendo que los trabajadores vivían “por encima de sus posibilidades“. Los gobiernos aplican planes de ajuste contra los trabajadores… Pero la campaña se forma sólo cuando los sindicatos convocan una huelga general contra esos recortes.


Y es cierto que los sindicatos han actuado de forma excesivamente complaciente, firmando ‘pactos sociales’ que libraban de responsabilidad al gobierno de turno por las mermas sociales, pactando ERE’s a nivel autonómico o nacional, y beneficiándose de la gestión de la formación para desempleados.


Pero la explicación de los ataques tiene que ver con la hipótesis de una ofensiva en toda la UE contra el (muy básico en el caso de España) estado del bienestar.


El Partido Popular (PP) ya tiene puesta la vista más allá de la huelga general: espera ganar las próximas elecciones. Ese hipotético gobierno del PP sería el encargado de profundizar en el desmantelamiento del estado del bienestar y en el recorte aún más grave de los derechos laborales. Y para esa política, con un PSOE en la oposición después de haber dado los primeros pasos en esa línea, sólo queda un enemigo a tener en cuenta: los sindicatos.





Porque, hoy por hoy… los sindicatos son los únicos que pueden movilizar y sacar al Pueblo a la calle para defender sus derechos.


La campaña contra los sindicatos quiere facilitar las cosas a los que se aprovechan de la clase trabajadora, desmoralizar a los propios trabajadores, y dejarles sin armas de organización colectiva para responder a los recortes salariales y sociales.





Los otros 2 grandes aglutinadores de masas: los clubes de fútbol, y la Iglesia y cofradías católicas no han puesto el menor interés por defender al ciudadano, ni lo van a poner.


Y los sindicatos tienen tanta legitimidad para hacerlo como el que más. Suman tantos afiliados como los partidos políticos que dicen representar al conjunto de los españoles. Si 3’5 millones de afiliados son suficientes como aval de los partidos para presentarse a unas elecciones, 3’5 millones de afiliados también avalan a los sindicatos para representar así a los trabajadores.


Y es desde los sindicatos desde surge la mejor posibilidad de reconstrucción de la “izquierda social“, como salida política.


De ahí la importancia del éxito de la huelga general, como resistencia frente el ajuste neoliberal actual y previsible.





En España, uno de los colectivos de trabajadores más reivindicativos, con permiso de las organizaciones agrarias y ganaderas, viene siendo el de los mineros del carbón.


Resulta clarificador…


Los mineros son trabajadores de un sector “obsoleto.


Pero es que sectoresobsoletos” lo son todos los del país, porque se pide competir en cada momento con quien ofrezca, a nivel mundial (por aquello de la ‘Globalización‘), el menor coste de mano de obra, sin asumir responsabilidad alguna por el medio ambiente, cuando hay beneficios, ni por las consecuencias para las personas, cuando deja de haberlos.


Y, por eso mismo, todos los trabajadores de España y la UE ya están obsoletos. Hoy se ofrecen mejores costes de mano de obra para productos y servicios desde China, Argentina, Brasil… Pero, cuando dejen de ofrecerse desde esos países, aparecerán otros: India y Vietnam… Y luego, otros…



Y el rastro que se irá dejando es de pobreza y miseria, las raíces de los males del mundo.


Tendremos un mundo globalmente pobre.





En paralelo con el paro y los recortes de derechos sociales, asistiremos a otra oleada de privatizaciones, con la excusa de tapar el agujero de la Deuda.


Los gobiernos volverán a recurrir a la malventa de activos públicos para sanear las cuentas… que irán a parar a los de siempre, administrándolos gestores más preocupados por el lucro que por el servicio prestado.





En España, una vez avanzadas las privatizaciones en las áreas de salud y enseñanza, quedan, como bocados muy apetitosos, AENA (gestor de aeropuertos); el 20% de Red Eléctrica, el transporte de mercancías de RENFE (e incluso el ADIF, gestor de las infraestructuras ferroviarias), las cajas de ahorro (proceso ya iniciado), el agua (la Comunidad Autónoma de Madrid sacará próximamente a Bolsa el Canal de Isabel II), la lotería del Estado

Mientras tanto, el gobierno de EEUU nacionaliza empresas para salvarlas de la quiebra: la aseguradora AIG, el banco Citigroup, las automovilísticas General Motors y Chrysler… en contraste con las políticas que se aplican dentro de la UE. Estos romanos están locos.




En tiempos de la República de Roma, el Pueblo lo componían sólo los nobles y los ricos. En el Capitalismo actual, el Pueblo somos la Plebe: todos, menos los nobles y los ricos.


Los privilegios surgidos en ambas épocas son análogos, pues en ambas se lucha por el status basado en el juego de Dinero y poder.


Por eso, del mismo modo, los plebeyos de Roma se negaron a reconocer ninguna pertenencia natural a una casta inferior, e hicieron huelga.


De hecho, negarse a trabajar ha sido siempre la  única arma disponible para la Plebe.


Al menos, tenían una. Porque, por debajo en la jerarquía social, utilizados como la mano de obra más barata posible, y como base del sistema productivo, estaban los esclavos.


Los esclavos eran alojados, vestidos y alimentados por sus amos. Pero, en el Capitalismo actual, los esclavos pagan su propia manutención.




“La esclavitud posibilita la propiedad sobre el trabajo, pero obliga a tener que cuidar de los obreros, mientras que… el Capital controla el trabajo, gracias al control de los salarios. Y eso se puede conseguir, controlando el Dinero” (circular interbancaria de julio de 1862, contra el greenback, una nueva moneda libre de Deuda para EEUU).





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