Posts Tagged ‘francotirador financiero

27
Sep
12

Pararratos 3




Rodrigo Rato, al frente del FMI, y con la ventaja del idioma, realiza varias giras por Hispanoamérica entre 2004 y 2006 para cambiar la percepción de la gente sobre el FMI y su responsabilidad en las desastrosas políticas macroeconómicas apadrinadas en la región.


Entre bambalinas, no duda en alentar a sus políticos a, en palabras del presidente argentino Néstor Kichner, “cambiar el bienestar del pueblo por el pago de deuda a terceros“.




Pero Rato no consigue contener la ola de cancelaciones anticipadas de la deuda contraida por muchos países con el FMI.


Lejos de aplaudir la decisión de pagar las deudas pendientes, Rato intenta convencer a los mandatarios para que “no cancelen la hipoteca“.





Lula da Silva, presidente de Brasil, narra la conversación con Rato sobre terminar de pagar la deuda pendiente:

Y ellos, los del Fondo, no querían. El titular del FMI, que era el español Rodrigo Rato, me decía: «Lula, no, no. No hace falta que nos pague, no lo necesitamos». Y yo les respondí: «, yo quiero pagarles, y les voy a pagar»“.



Como director gerente del FMI, Rato avala personalmente el propósito de la organización: actuar de prestamista, que, además de lucrarse, empobrece a los países para acceder fácilmente a sus recursos.




Eso es lo que hacen el FMI ó el Banco Mundial.


En palabras de John Perkins, un ex-francotirador financiero subcontratado como asesor por el propio FMI:

Mi verdadero trabajo era ofrecer préstamos a países… Préstamos tan enormes, que sería imposible devolverlos.

Por ejemplo, se concedían 1000 millones de dólares a Indonesia o Ecuador, con la condición de dedicar el 90% del préstamo a contratar a empresas estadounidenses... Empresas de infraestructuras, como Halliburton o Bechtel...

Esas empresas construirían estaciones eléctricas, ó puertos, ó autopistas…

Eso beneficia a unas pocas familias ricas del país... Los pobres se quedan con una enorme deuda, que no podrán pagar jamás.”







Cansados de verse inmersos en una espiral de pago de la deuda que les impide el crecimiento y acarrea la injerencia de terceros en su soberanía, ya nadie quiere recibir los préstamos del FMI.


Bolivia se rebela contra la subida del privatizado suministro de agua.


Ecuador realiza una auditoría de su deuda con el FMI, y descubre que se trata, en realidad, de deuda ilegítima, y declara el cese de pagos del 70% de su deuda en bonos.


Brasil, Argentina, Serbia, Indonesia, Uruguay, Filipinas y muchos otros, renegocian su deuda con el FMI, algunos amenazando con el impago (‘default‘), y anticipan la cancelación total de la misma.


Brasil se proclama liberado del FMI, pero Rato sigueaconsejando“: más autonomía al Banco Central, supresión de barreras comerciales





Néstor Kichner, presidente de Argentina, también se queja de que, pese a ya haber cancelado la deuda con el FMI, su director gerente Rodrigo Rato siga insistiendo en que se sigan las políticas económicas dictadas desde el FMI:

Voy a contestarle al presidente del Fondo Monetario Internacional, que ya no nos puede indicar lo que tenemos que hacer, que ya vimos cómo nos fueYa vimos cómo nos fue.”







El FMI se queda al borde de la insolvencia, al perder la mayor parte de sus ingresos, provenientes de los altos intereses de esos préstamos.


Turquía es el único cliente de importancia que le queda.


Rato empieza a considerar considerar mecanismos de financiación alternativos.


Ante la perspectiva de no poder justificar su existencia, y ni tan siquiera costear su propia estructura como organización, el FMI se orientará a dejar de prestar a los países de bajos ingresos.


Es una forma que decir que pone el punto de mira en sitios… como la vieja Europa.


El shock de la crisis subprime lo propicia.


El FMI retomará su papel de inversor bursátil y financiero, pero en países “viables“, en los que sea factible realizar operaciones de envergadura… en el futuro.


Porque, de momento, las arcas están vacías.







Y, en esas, el 27 de junio de 2007, tres años después de llegar al FMI para un mandato de cinco, Rato anuncia su dimisión del puesto de Director Gerente.


Alega: “he tomado esta decisión por razones personales“, y añadecircunstancias y responsabilidades familiares, en particular la educación de mis hijos“.


En el FMI, la postura oficial es de “sorpresa” y “nadie se lo esperaba“.


Tras abandonar de forma efectiva el FMI el 31 de octubre de 2007, Rato vuelve a España.







Apenas un mes después, el 4 de diciembre de 2007, un banco de inversión en horas bajas, Lazard, anuncia que Rato se incorpora a su estructura internacional a partir del 1 de febrero de 2008 en calidad de Director General Sénior.


Bruce Wasserstein, presidente ejecutivo del grupo Lazard, reconoce que Rato aporta abundantes relaciones en los sectores público y privado por su perfil en altos cargos financieros, y admite que su función será:

Abrir puertas, asesorar grandes fusiones y adquisiciones, aprovechar una agenda llena de políticos, banqueros y empresarios de todo el mundo.”





Además, el 11 de enero de 2008, el Banco Santander anuncia el fichaje de Rato para incorporarle a su consejo asesor internacional.

Lejos queda el caso judicial “Aguas de Fuensanta”, nombre de una empresa de Rato quebrada en 1999, por la que Botín pagó en lugar de ejecutar el preceptivo embargo tras la quiebra.







Consecuentemente, Caruana deja el FMI en la primavera de 2009, y se centra en el BIS, donde alcanza la cúpula al ser ascendido a Director General.









El 10 de enero de 2011, la Oficina de Evaluación Independiente (OEI) del FMI publica un análisis del comportamiento de esta institución durante el periodo de gestación de la crisis, titulado «El desempeño del FMI en el periodo previo a la crisis financiera y económica: la supervisión del FMI de 2004 a 2007».


Precisamente, los años de gestión de Rato al frente del FMI.


El resultado es una crítica devastadora, denunciando el nulo papel de la institución:

El FMI no previo la crisis, ni el momento en que se produciría, ni su magnitud (…)


He aquí el resumen:


Esta evaluación concluye que el FMI proporcionó pocas señales claras de advertencia sobre los riesgos y vulnerabilidades vinculados a la crisis inminente antes de que esta estallara. El mensaje general fue de continuo optimismo tras más de una década de condiciones económicas benignas y un bajo nivel de inestabilidad macroeconómica.


La creencia de que los mercados financieros eran fundamentalmente sólidos y de que las grandes instituciones financieras podrían sobrellevar cualquier problema que pudiera surgir, disminuyeron la necesidad urgente de hacer frente a los riesgos o la preocupación por la posibilidad de serias consecuencias adversas.


Tampoco se prestó la suficiente atención en la supervisión a los riesgos de contagio o propagación de una crisis en las economías avanzadas (…), pese a las discusiones internas y a las solicitudes presentadas a tal efecto por miembros del Directorio y otros.


Algunos de los riesgos que posteriormente se materializaron, fueron identificados en diferentes momentos, pero se presentaron en términos generales… sin una evaluación de la magnitud de los problemas, y quedaron oscurecidos por el tono en general positivo de la evaluación global presentada.


Estos riesgos no quedaron reflejados en el informeWorld Economic Outlook” (‘Perspectivas económicas mundiales’), ni en las declaraciones públicas del FMI.


El FMI vio la urgencia de hacer frente a los grandes desequilibrios mundiales en la balanza de pagos por cuenta corriente, que podrían desencadenar una recesión mundial, pero no estableció una vinculación entre estos desequilibrios y los riesgos sistémicos que se estaban acumulando en los sistemas financieros.”







¿Por qué el FMI fue incapaz de detectar los eslabones de la crisis, y actuar en consecuencia?




Los auditores señalan:


La capacidad del FMI para identificar correctamente los crecientes riesgos se vio obstaculizada por un alto grado de pensamiento de grupo, una tendencia general a pensar que era improbable una fuerte crisis financiera en las grandes economías avanzadas, y unos enfoques analíticos inadecuados.


Un débil régimen de gobierno interno, la falta de incentivos para integrar el trabajo de las distintas unidades y plantear opiniones contrarias, y un proceso de revisión que no lograba atar cabos o asegurar que se siguieran todos los pasos necesarios, también jugaron un papel importante.







Dicho de otra manera… unos “intereses creados” que obstaculizan, dificultan e ignoran el análisis de economistas e inspectores.


A pesar de cubrir los años de gestión de Rodrigo Rato como director gerente del FMI, el estudio no le nombra directamente, pero su presencia al frente de la institución durante el periodo analizado resulta obvia.





Rodrigo Rato no hizo un seguimiento a los análisis e inquietudes planteadas por Raghu Rajan en 2005 y 2006, pese a su cargo (Consejero Económico y Director de Investigación del FMI), a sus expertas objeciones y a los documentos (argumentarios, estadísticas y gráficas) aportados por él y sus colaboradores.


Como Consejero Económico y Director de Investigación, Raghu Rajan, dependía directamente, según el organigrama del FMI, del Director Gerente, Rodrigo Rato.


Esas opiniones no influyeron en el programa de trabajo del FMI ni en los documentos emblemáticos difundidos por la organización.


El informe es demoledor.


Pero Rato hace ya idem que ha puesto tierra de por medio, y no oye los truenos.


La publicación del informe pilla a Rodrigo Rato bien cubierto, al frente de la entidad financiera Caja Madrid desde hace un año.


(Continuará)

Anuncios
27
Ago
12

Pararratos 2




El 4 de marzo de 2004, en plena campaña electoral, una echadora de cartas del tarot vaticina a Rato:


La ruleta de la fortuna augura un periodo de muy buena economía


Rato sonríe burlonamente.


Pocos días después, la sonrisa se le hiela en mueca.


El PP pierde las elecciones generales del 14 de marzo de 2004 en un tremendo vuelco electoral, al entender parte de la población que su gobierno había intentado tergiversar la autoría del atentado terrorista del 11 de marzo en Madrid.







El gobierno rehuye interpretar el atentado en clave de evidente represalia por la intervención de España en la Guerra de Irak, declarada ilegal por el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), y realizada contra el 91% de la opinión pública.


Entre el atentado y las elecciones, Rato es protegido por la policía y recibido al grito de “Asesino“.





Al frente del derrotado PP, está Mariano Rajoy, tras ser designado por Aznar como sucesor y candidato.


Los esfuerzos de Rato por erigirse en gran artífice del boom del ladrillo, mientras elude toda responsabilidad en la consiguiente burbuja inmobiliaria, y por auparse en la orgullosa autoría a la vez que niega su existencia, no encuentran recompensa en la lista electoral.







Aznar se rodea, pero recela de los ricos y poderosos económicamente; por otro lado, conoce a Rato desde hace muchos años, y considera que su sistema emocional sube y baja con frecuencia, y que la combinación no da el “perfil social” políticamente correcto.


Rato, en la batalla por la sucesión de Aznar, sufre la derrota de su vida.


Necesita reconstruir su imagen de perdedor.





Tras las elecciones, Rato tensa sus relaciones confesables e inconfesables (Bilderberg), y sale como un rayo para tomar posesión el 1 de junio de 2004 del cargo de Director Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).


El propio Rato reconoce que su candidatura al puesto fue algo “muy sobrevenido“, que sucedió “prácticamente en cuatro semanas“.


El ruido de pasillo de los gángsters y francotiradores financieros ahogará al de los truenos inmobiliarios, y la brisa de Washington barrerá como un vendaval la debacle electoral.


Además, Rato se cubre las espaldas dejando la batuta económica de España a su protegido Jaime Caruana, al que le restan 2 años como gobernador del Banco de España, plazo convenientemente calculado por estar el  mandato establecido por ley en 6 años.





El 30 de junio de 2004, Caruana comparece ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados, y declara que  “no hay burbuja inmobiliaria“.


El 1 de abril de 2005, Caruana afirma que  “la supervisión bancaria desempeña un papel menor, si lo comparamos con el papel que debe jugar el mercado“.


El 17 de noviembre de 2005, Caruana participa en un seminario organizado por el Banco de México con el sugerente título «Estabilidad y crecimiento: el papel del Banco Central». Allí explica:

Los precios de la vivienda en España, si bien están sobrevalorados, no implican necesariamente que se viva en una burbuja“.





Además, desde mayo del 2003, Caruana compagina su cargo con la presidencia del Comité de Supervisión del Banco Internacional de Pagos (BIS).



Dentro del BIS, Caruana facilita los acuerdos de Basilea II de junio de 2004 para el funcionamiento de la banca internacional, ganándose el aprecio de los “reguladores” y de la “industria” de servicios financieros.


El BIS, la misma institución privada que impone ahora a los Gobiernos “soberanos” las medidas que deben adoptar para salir de la crisis, consigue, gracias a los acuerdos Basilea II, dejar en manos de las entidades financieras la valoración de sus propios activos, y fijar sus propios requerimientos de capital… Las entidades financieras pueden usar sus propios métodos para calcular la probabilidad de impago de sus créditos, la calidad de sus garantías y los porcentajes de capital mínimo que debían tener.

De modo que, con esta “regulación” promovida por Caruana, la salud del balance de un Banco se auto-valora.







No obstante, para evitar las limitaciones de capital mínimo recomendadas por Basilea II, la Banca busca fuentes alternativas de liquidez, y eso les lleva a sofisticar la ingeniería financiera, y a reclamar y conseguir una supervisión más benévola y pasiva por parte de las autoridades.


La Banca de inversión despega hacia un sistema bancario en la sombra (‘shadow banking system’), que supone un 30% del sistema bancario, pero que no es el principal foco de la regulación y supervisión prudencial.


Basilea II no es un conjunto de normas o reglas a cumplir. Sólo promueve reforzar la gestión de riesgos, la adecuación de capital, la disciplina de mercado y la estabilidad financiera… de la Banca comercial tradicional.


No de la financiera. Y, menos, de la de inversión.


Se deja fuera entidades y segmentos financieros no regulados ni supervisados, como los “hedge funds“, varios tipos de activos fuera de balance, algunas comisiones de intermediación bancarias, además de securitizaciones, leasing y “off-balance sheets operations” (OTC), como derivados, repos,CDS, CDO


Tampoco contemplaba riesgos operativos, ni transparencia.







Nace cándidamente obsoleto, se aprueba en 2004, y su calendario de entrada en vigor queda cómodamente “escalonado“: 2007-2008.




En agosto del 2006, con el respaldo de la industria financiera por sus esfuerzos en Basilea II, Jaime Caruana entra en el Fondo Monetario Internacional (FMI) como consejero y director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital.. de la mano del entonces Director Gerente del FMI, Rodrigo Rato.




El 16 de mayo de 2006, en su penúltimo discurso, Caruana insiste:

La posición de las instituciones financieras parece lo suficientemente sólida como para afrontar una corrección de los desequilibrios globales, incluso si esta viniera acompañada de un deterioro de las condiciones financieras y un aumento moderado de la volatilidad“.






La proximidad del relevo al frente del Banco de España y la anunciada llegada de Miguel Ángel Fernández Ordóñez, cuyas críticas a la burbuja inmobiliaria y de crédito son conocidas, llevan al presidente de la Asociación de Inspectores en Entidades de Crédito del Banco de España, disconforme con la gestión de Caruana, a elevar el 26 de mayo de 2006 una carta sin precedentes al vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes:


Los inspectores del Banco de España queremos distanciarnos de la complaciente lectura de la situación económica española que hace en sus últimas intervenciones el actual Gobernador del Banco de España, señor don Jaime Caruana, y mostrar asimismo nuestra preocupación por su falta de voluntad para adoptar las medidas necesarias para hacer posible la reconducción de la delicada situación actual hasta hacerla más sostenible y segura“.


Prosigue:
En nuestra opinión… ni todos los riesgos están tan controlados como afirma el Gobernador, ni es probable que las consecuencias sean tan limitadas como él propone, si, finalmente, alguno de los mencionados riesgos latentes llega a materializarse“.



Advierte:
Nos vemos en la obligación de hacer constar que el nivel de riesgo acumulado en el sistema financiero español como consecuencia de la anómala evolución del mercado inmobiliario en España en los últimos 6 años es muy superior al que se desprende de la lectura de los mencionados discursos del Gobernador“.


Y denuncia  “la pasiva actitud adoptada por los órganos rectores del Banco de España —con su Gobernador a la cabeza— ante el insostenible crecimiento del crédito bancario en España durante los años del mandato del señor Caruana“.





El recurso de las entidades a la financiación exterior, ocupa también una parte de la denuncia de los inspectores del Banco de España:


«Algunos riesgos típicos del negocio bancario, como el riesgo de tipo de interés o el de liquidez, se han visto incrementados de forma muy acusada por la necesidad de las entidades de crédito de acudir al ahorro exterior para conseguir los fondos necesarios para financiar el crecimiento de su inversión crediticia… Una parte importante del crecimiento del crédito experimentado por el sistema bancario español en los últimos años (se debe) a un proceso de deriva en la gestión de las entidades que ha dado lugar a una relajación generalizada de los criterios de concesión del crédito”.




¿ Existen los instrumentos para intervenir ?




Los inspectores aseguran que


El Banco de España cuenta con los medios normativos necesarios para poner freno a los crecimientos del crédito que considere inadecuados… La pasividad del Banco de España en los últimos 6 años en la prevención de la creciente exposición de las entidades de crédito españolas a los riesgos relacionados con el sector inmobiliario (se debe) a la voluntad de su máximo responsable, el Gobernador“.





Hasta el último día como gobernador, Caruana se mantiene fiel a la política llevada a cabo por Rodrigo Rato y a su postura respecto a la burbuja:


En relación con los mercados inmobiliarios, el año 2005 parece haber marcado el inicio de un proceso de desaceleración en el precio de la vivienda, que incrementa —tanto más cuanto más firmemente se afiance— la probabilidad de que la sobrevaloración actual de este activo sea reabsorbida de una manera progresiva, como sucedió en anteriores episodios de auge“.







El 7 de junio de 2006, un mes antes de que Jaime Caruana cese como gobernador del Banco de España, el Director Gerente del FMI, Rodrigo Rato, le nombra jefe del departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI, una nueva división del organismo, creada ex-profeso para él.







En junio de 2007, en la presentación del informe anual sobre la economía del ejercicio anterior, y el primero de Fernández Ordóñez como Gobernador, se advierte la continuidad de gestión con Jaime Caruana.


Una cosa es ser columnista económico; otra, secretario de Estado de Hacienda; otra, Gobernador del Banco de España… y otra, ser el que pinche la burbuja inmobiliaria.







Un mes después, en julio de 2007, la burbuja inmobiliaria estalla oficialmente en EEUU.





Los Bancos, que han estado otorgando masivamente préstamos inmobiliarios, empaquetándolos como nuevos productos financieros y vendiéndolos a otras entidades (‘securities‘), se ven atrapados como Banca de inversión, y comienzan a ser rescatados con dinero público.









Bajo los truenos de una tormenta perfecta de crisis económica, escasa liquidez en el mercado y debilidad del consumo, el desempleo se dispara y las Bolsas se hunden.


Rato, desde el FMI, auguraba, 4 meses antes del estallido de la burbuja, un “suave aterrizaje” de la economía.


(Continuará)



04
Sep
11

Tragedias griegas – 2 – Odisea






Presentamos el capítulo del documental “DEUDOCRACIA“, de Aris Hatzistefanou y Katerina Kitidi.


Aborda el concepto de “deuda odiosa“, entendiendo como tal aquella deuda que se contrae por los gobernantes de un país de forma ilegítima, ilegal y/o inconstitucional, contraviniendo por tanto los fundamentos del Derecho.


Aplicándolo, la Deuda deja de ser “eterna“.


La Banca presenta un “punto débil“.


Y, por eso, sus mercados emiten “cantos de sirena” de apaciguamiento, y se apresuran a conseguir que sus políticos impongan, en la Constitución de cada país, la obligación de pagar la Deuda, sea cual sea el origen y destino de ésta.





El documental está en idioma griego, español e inglés, con nuevos subtítulos en español revisados y actualizados.


Este es el enlace para el visionado: Deudocracia


[DEUDOCRACIA – 2ª PARTE]





Al igual que en Argentina, el objetivo no es salvar la economía sino, más bien, a los Bancos y a las grandes empresas.





El FMI ejerció una gran presión sobre Argentina para que pagase sus deudas.


Muchas de las deudas estaban infladas, porque fueron transferidas de grandes empresas y de algunos de los Bancos más grandes del mundo, al Tesoro público, en un proceso agilizado por el FMI.


Se han adoptado medidas de “estabilización” para evitar que Grecia quiebre y deje de pagar la deuda.


Esas NO son medidas para reducir la deuda.


Es más que evidente que la deuda seguirá aumentando rápidamente, no sólo a pesar de esas medidas, sino, además, como consecuencia de las mismas.


Las medidas buscan claramente proteger a los prestamistas, proteger a los Bancos.


En pocos meses, el Gobierno griego dará a los Bancos 108.000 millones de euros, que es casi la cuantía total de los paquetes de rescate que recibió del FMI y de la UE.


(Extracto del documental “Genocidio social“)


Cuando Argentina se enfrentó a una situación similar… varios de los responsables fueron castigados.





La imagen de los presidentes que abandonan el palacio presidencial en helicóptero aún atormenta al FMI y a sus cómplices.


(Consigna: “Igual que en Argentina, una mágica noche, veremos quién es el primero en subirse al helicóptero.”)


(Graffiti: “Rebelión contra el Empobrecimiento”)


Un año después de la intervención del FMI, Grecia desplegó un intenso programa de “simplificación“, “racionalización” y “limpieza“.


Los delegados del FMI, la UE y el BCE se establecieron en Atenas de forma permanente, dictando sus políticas con un documento inconstitucional.


(Habla Dominique Strauss-Kahn, Presidente del FMI)


“La reforma de las pensiones fue un hito, pero ahora debemos ajustar los salarios a la productividad.”


Hoy día, ¿qué es Grecia?





¿Un país libre?… Si.


¿Independiente?… No.


Nos han reducido a meros vasallos.


Libertad es una cosa, soberanía nacional es otra.


El problema es que nuestro país ha perdido su soberanía nacional.


(Titular: “Hambre y pobreza para 20 años”)





(Titular: “Cierran 1.056 colegios”)


En estrecha colaboración con sus prestamistas extranjeros, el gobierno se vuelve contra los ciudadanos, al adoptar duras medidas de austeridad.


El resultado es: pobreza, cierres y desempleo.


(Habla Nikitas Kanakis, presidente de “Médicos del Mundo – Grecia”)


Lo que ocurre en en el centro de Atenas es una crisis humanitaria.


Tiene todos los rasgos distintivos: personas que padecen hambre ó están sin hogar, que carecen de medicamentos y atención médica… Personas que sólo dan vueltas por las plazas…


No es muy distinto de lo que vemos en los países del Tercer Mundo.


Y eso que nosotros sólo tratamos con los más pobres entre los pobres.





Hay personas que aún mantienen algunos derechos de la Seguridad Social, pero que son insuficientes.


Como decía una mujer jubilada: “O comida, o medicina… Pero no puedo pagar las dos”.


Las medidas del gobierno no sólo empeoran las condiciones de vida de los ciudadanos.


Además, suponen una amenaza directa e inmediata para sus vidas.


(Habla Panos Papanikolaou, neurocirujano)


“Hasta ahora, TODOS los países ‘apoyados’ por el FMI han sufrido una brutal caída de la ‘esperanza media de vida’, es decir, del número medio de años que viven las personas.


Hay países donde, tras la terrible experiencia del FMI, el promedio de vida se redujo entre 5 y 10 años.


Con los recortes a los que enfrentamos ahora, es seguro que nuestra esperanza de vida se reducirá considerablemente.”





Los ciudadanos reaccionan.


El gobierno está rompiendo los más elementales principios de la democracia.


La penalización del uso de capucha, las detenciones injustificadas, y por policías que llevan capucha… son medidas propias de un régimen paramilitar.


(Pancarta:  “Esta <<liberalización del gas lacrimógeno>> nos deja sin dinero para la educación gratuita.”)


(Habla Alain Badiou, filósofo)


Las crisis siempre desembocan en medidas antisociales y antipopulares, que pueden ser especialmente duras.


Así es como el Capitalismo controla la situación.


Por supuesto, el Capitalismo debe conseguir que estas medidas sean aceptadas.





Para ello, emplea la violencia.


En respuesta a la alerta de tormenta financiera, la Democracia deja paso a la Deudocracia.


(Graffiti:  “Pobres, no os comáis unos a otros… ¡Comeos a los ricos, están más gordos!”)


La crisis capitalista provoca una devaluación general.


La devaluación del valor se debe a la especulación financiera.


Alguien tiene que pagar esta devaluación.


Sin embargo, los capitalistas no tienen la menor intención de pagarla.


No son, para nada, altruistas.


Pero, si los que causaron la crisis no están dispuestos a pagar, ¿por qué deberíamos pagar nosotros?


En el pasado, docenas de países han logrado rechazar las deudas no contraídas por sus ciudadanos, ateniéndose a normas del Derecho Internacional, tales como el concepto de “deuda odiosa“.





(“La historia de la deuda odiosa“)


Retrocedamos a los años 20′, con Alexander Sack.


Sack era ministro, y especialista en derecho de la Rusia zarista.


Tras la Revolución de 1917, dio clases en universidades de Europa y EEUU.


En 1927, se le ocurrió una idea brillante: el concepto de “deuda odiosa“.


Una deuda es “odiosa” si concurren 3 requisitos previos:

1. El gobierno del país recibe un préstamo sin el conocimiento ni la aprobación de los ciudadanos.

2. El préstamo se destina a actividades no beneficiosas para el pueblo.

3. El prestamista está informado de esta situación, pero se hace el tonto.





Las propuestas de Sack suenan progresistas, incluso revolucionarias…


Pero, en realidad, ese concepto ya había sido usado antes para servir a los intereses de una superpotencia emergente: los EEUU de América.





EEUU ya habían usado el concepto de “deuda odiosa” en 1898, cuando ganaron la guerra hispano-estadounidense, y se anexionaron Cuba.


Su problema era que, junto con Cuba, iba la deuda contraída por el régimen colonial español.


Y, dado que el colonialismo español había durado 4 siglos, desde 1492, cuando Colón llegó a América, hasta 1898… la deuda era muy elevada.


Por supuesto, los EEUU no tenían ninguna intención de pagar por los errores de regímenes anteriores, así que declararon que la deuda de Cuba era “odiosa“, y, simplemente, se negaron a pagarla.


Pero lo mismo había sucedido en México, unas décadas antes.


Cuando los republicanos derrocaron al emperador Maximiliano I, declararon que su deuda era “odiosa“.


Maximiliano había pedido enormes sumas de dinero, a tipos de interés excesivamente altos, para hacer frente a la sublevación contra él.





Como debía mucho a sus prestamistas, pero, sobre todo, al pueblo de México, fue condenado a muerte, y fusilado.


La mayoría de declaraciones de “deuda odiosa” de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la realizaron países subdesarrollados del continente americano.


En realidad, detrás de todas esas declaraciones de cese de pagos, se encontraba la misma superpotencia emergente: EEUU.


Y esta misma superpotencia trajo el concepto de “deuda odiosa” al siglo XXI.





Diciembre de 2002: la Casa Blanca está dando los últimos retoques a los planes de invasión y ocupación de Irak.


Pero, antes de iniciar del ataque, los estadounidenses se preparan para el día después de la caída de Saddam Hussein.


El Departamento de Estado sabe que tendrá que lidiar con la enorme deuda nacional de Irak.


Por eso, buscan declarar tal deuda como “odiosa“.


Un comité secreto propone que el primer gobierno provisional de Irak declare el cese de los pagos, con el pretexto de que el pueblo iraquí no tiene por qué pagar la “deuda odiosa” contraída por el régimen iraquí.


Ahora sí que está todo listo para el ataque





“Queridos ciudadanos, en estos momentos, las Fuerzas Armadas de los EEUU y sus aliados están llevando a cabo la primera fase de una operación militar para desarmar a Irak, liberar su pueblo y defender al mundo de un gran peligro.”




(Habla Éric Toussaint, presidente del Comité para la Abolición de la Deuda del Tercer Mundo-CADTM)


En marzo de 2003, EEUU y sus aliados invadieron Irak.


Tres semanas después, el Secretario del Tesoro de EEUU convocó una cumbre de sus homólogos del G-8 en Washington, y declaró que la deuda de Sadam Hussein era “odiosa“.


Dijo: “El régimen de Sadam es dictatorial, y su deuda debe ser rechazada…El nuevo gobierno de Irak debe quedar libre de la deuda de Sadam.”





“Las operaciones militares de campo han terminado. En la batalla de Irak, EEUU y sus aliados han salido vencedores.”


George W. Bush había ordenado al ex-Secretario de Estado, James Baker, que convenciese a la comunidad internacional de que la deuda de Irak era “odiosa“.


Baker reiteró que Saddam Hussein había malgastado el dinero de su pueblo en la construcción de palacios y en la compra de armas.


Los diplomáticos estadounidenses comprobaron que Irak debía miles de millones de dólares a Francia y Rusia por la compra de misiles Exocet y aviones de combate Mirage F1 y MIG.


En realidad, el proceder de Sadam Hussein no era muy diferente al de muchos líderes occidentales.


Para el mundo árabe, los palacios son como los Juegos Olímpicos para Occidente: una demostración de dominio económico y geopolítico.





La diplomacia estadounidense consiguió que se declarase “odiosa” la deuda de Irak, y el pueblo iraquí quedó exonerado de pagarla.


Sin embargo, Washington se dio cuenta de que había sentado un peligroso precedente.


Por primera vez en el siglo XXI, la mayor superpotencia había legitimado el concepto de “deuda odiosa“.





Así que decidieron ocultar este caso bajo la alfombra.


Los otros países respondieron:


“OK, vamos a reducir la deuda de Irak un 40% a través del Club de París, pero el concepto de “deuda odiosa” no debe volver a ser utilizado oficialmente, porque otros países podrían reclamar ese derecho.”


Por ejemplo, el Congo rechazaría la deuda de Mobutu, Filipinas se negaría a pagar la deuda de la dictadura de Marcos, y Sudáfrica se negaría a pagar la deuda del régimen del apartheid


Para evitar que se extendiera el concepto de “deuda odiosa” al siglo XXI, acordaron llamarlo “decisión especial sobre Irak.


Sin embargo, es obvio que se utilizó el concepto de “deuda odiosa“.




“Creo que sería un error que Irak siguiese endeudada por los pecados de un dictador derrocado”   (Obama, 22 de julio de 2009).


EEUU siguió ayudando a Irak a cancelar viejas deudas.


Pero nadie en Washington quería ni oír hablar de la expresión “deuda odiosa“.


Irak logró eliminar una gran parte de su deuda, con el apoyo de un imperio.


Pero hubo otro país que decidió alzarse, y enfrentarse al FMI, y a sus otros grandes prestamistas.


Consiguió demostrar que su deuda no sólo era “odiosa”, sino también ilegítima e inconstitucional.





Bienvenidos a Ecuador.




Ecuador podría haber sido uno de los países más ricos de Sudamérica.


Pero, desde el momento en que se descubrió petróleo, el país sólo conoció dictadores, pobreza, deudas y “francotiradores financieros“.





(Habla John Perkins, ex-francotirador financiero)


“Mi verdadero trabajo era ofrecer préstamos a países…


Préstamos tan enormes, que sería imposible devolverlos.


Y, por ejemplo, se concedían 1000 millones de dólares a Indonesia o Ecuador, con la condición de dedicar el 90% del préstamo a contratar a empresas estadounidenses.


Empresas de infraestructuras, como Halliburton o Bechtel.


Esas empresas construirían estaciones eléctricas, ó puertos, ó autopistas…


Eso da servicio a unas pocas familias ricas del país.


Los pobres se quedan con una enorme deuda, que no podrán pagar jamás.”




En 1982, Ecuador fue visitado por el FMI y por un “comité de sabios” que representaba a los grandes acreedores.


Ecuador se había visto forzado a pedir más y más préstamos para poder pagar los préstamos anteriores.





(Habla Hugo Arias, director del Comité Auditor de Ecuador)


Ecuador ha sido continuamente saqueado por el Norte.


Por ejemplo, desde los 80‘ hasta el año 2005, casi el 50% del presupuesto del estado fue utilizado para pagar la Deuda, y sólo el 4% se destinó a la atención de la salud400 millones para salud, 800 millones de dólares para educación, y 4000 mil millones de dólares para Deuda.


Estábamos matando a nuestra población.”







El pueblo ecuatoriano se sublevó.


Cuando Lucio Gutiérrez llega al poder, la política parece tomar otro rumbo.


Gutiérrez prometió beneficios sociales.


Se presenta casi como socialista, pero, en cuanto asume el cargo, pacta un nuevo acuerdo con el FMI y aplica medidas de extrema austeridad.





El pueblo le fuerza a irse en el mismo medio de transporte que usaron los presidentes argentinos: en helicóptero.


Cuando el Vice-Presidente Palacio sube al poder, comienza con buenas intenciones, pero pronto se somete a Washington.


Así que la gente acude al único político que se resiste a ceder a la presión internacional: Rafael Correa.





Correa había estudiado economía en Europa y EEUU, y sabía muy bien cómo se puede manejar al Banco Mundial y al FMI cuando se tiene voluntad política.


Ya como Ministro de Economía, en 2005, Correa había declarado que no era normal que los ingresos del petróleo se destinaran a pagar la Deuda.


Era injusto para la población.


Anunció que el 80% de los ingresos del petróleo se destinaría a mejoras sociales como la educación, la salud, y la creación de empleo, y sólo el 20% iría al pago de la deuda.


Entonces, el Banco Mundial declaró que, si esa ley se aprobaba, dejaría de hacer más préstamos a Ecuador.


Se trataba de una intromisión evidente del Banco Mundial en la política interna de Ecuador.


Correa declaró que no se aceptarían las imposiciones del Banco Mundial.


Correa optó por dimitir, en lugar de someterse.


Esta decisión le hizo muy popular.


La gente dijo:

“Este hombre decidió dimitir de ministro para defender la dignidad y los intereses del pueblo”.






Correa fue elegido Presidente en 2006.


Una de sus primeras decisiones fue expulsar al representante del Banco Mundial y pedir a la delegación del FMI que abandonara las oficinas del Banco Central de Ecuador.


Funcionarios del FMI, como Bob Traa, que más adelante llegaría a Grecia, ya habían sido tachados de “indeseables” por el pueblo del Ecuador.


(Habla Rafael Correa, Presidente de Ecuador, 2006- )

“Esta burocracia internacional… incompetente y deshonesta, tendrá que respetar a nuestro país…Por eso hemos expulsado al representante del Banco Mundial del país, y nos reservamos el derecho de iniciar las acciones legales pertinentes por los perjuicios causados al país… Además, nos reservamos el derecho de calificar como “ilegal” la Deuda que tenemos con el Banco Mundial.”






Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este Blog, y recibir un aviso por email con cada nuevo artículo publicado

Únete a otros 66 seguidores

Anuncios