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28
May
15

Virtualidades 11

Naita Memojo


La difusión de los métodos de control de la natalidad y la creciente toma de conciencia entre las mujeres de todo el mundo, permiten afirmar que, hacia 2030, serán las mujeres quienes controlarán su propia fertilidad, y el hombre su propia futilidad.


Da igual si ocurre en 2030 ó en 2130.


La liberación femenina llegará al cortar el cordón umbilical con la reproducción y romper la cadena con el patrimonio.


Poco faltará para romper las ataduras vinculadas a la posesión material… Al abolir el derecho de herencia, la propiedad revertirá, no en los descendientes, sino de vuelta a la sociedad… El impuesto de sucesiones evolucionado hacia un “todos somos hermanos” real.


Lo que en Japón se cuece, es más importante de lo que parece.




Mikoko Nopara




Porque, pese a su pesada tradición feudal, son pioneros en enfrentarse al envejecimiento extremo y al declive demográfico.


Son pioneros en el desplome del mercado de valores de los tiempos modernos, con precoz estallido de burbuja inmobiliaria hace ya casi 30 años incluido.


Son pioneros en vivir en medio de una crisis que persiste, en una economía que sigue estancada en estanflación.


Son pioneros en elevar la deuda por encima el 230% del PIB, encabezando las economías neoliberales que privatizan los beneficios pero socializan las pérdidas, consagrando casi el 25% de su Hacienda al pago de intereses y haciendo al país muy vulnerable a cualquier aumento de los tipos… La potencia económica mundial, pero la en endeudarse.




Niduermo Nidejo


Son pioneros en aplicar maltrato y discriminación a la mujer post-industrial, hasta el punto de lograr que se niegue a tener hijos para semejante sociedad cubicular.


Por todo ello, Japón es foco de atención.


Y algo más.


Cómo y dónde concentren sus energías para resolver esos problemas les convierte en modelo a seguir.


En referente.


Da igual que el país en cuestión esté muy industrializado o no… Los problemas de Japón ya afectan o van a afectar a cualquier nación.


Durante los últimos 50 años, las tasas de fertilidad han caído en todo el mundo.




Crecimiento demográfico mundial




De Africa a Asia, de América del Sur a Europa del Este, desde las selvas a los desiertos… En todos los países disminuye la fertilidad.


En 1979, la tasa de fecundidad en el mundo fue de 6’0; hoy en día es de 2’6.


Las naciones industrializadas han sido los más afectadas… EEUU sólo tiene 2’06, pero es una de las más altas… Sólo Israel (2’75) y Nueva Zelanda (2’10) son más fértiles.


El tradicionalmente prolífico Sudeste Asiático alberga ya países sin reemplazo generacional asegurado…


Taiwan, Corea del Sur o Singapur tienen índices de natalidad aún menores que Japón.


China también está afectada: en 1950 alojaba 550 millones de personas, hoy alberga 1330 millones, alcanzará su máximo de 1450 millones sobre 2030, y, en efecto… su población comenzará a reducirse. Para 2050, China acomodará unos 1400 millones, e irá perdiendo 20 millones de personas cada 5 años.


Hoy, China cuenta con 5’4 trabajadores por cada jubilado… En 2050, sólo llegará a tener 1’6.




Tekorta Yrekorta




Todo gobierno del capitalismo financiero se ve abocado, o bien a reducir sustancialmente el gasto (incluidas defensa y obras públicas) para hacer frente a la factura de pensiones y sanidad en tanto no consiga privatizarlas, o bien a aumentar radicalmente la carga fiscal sobre los trabajadores.


Una opción pone en riesgo las ambiciones “desarrollistas” y militares; la otra, pone en riesgo su supervivencia política.


Hasta ahora, nunca ninguna sociedad ha conseguido niveles de prosperidad con una población en contracción.


Hasta ahora, el uso de la Tecnología no ha tenido como meta mejorar el nivel de vida de la gente de forma sistemática e igualitaria, sino como medio para diferenciar poder y dinero.


El beneficio insolidario precisa encontrar mucha y muy barata mano de obra, a nivel global.




Coste por trabajador




De hecho, la mano de obra ya es muy, pero que muy barata.


Sin embargo, los altos costes de crianza y educación de los hijos, el desinterés real para que la mujer se incorpore al mundo del trabajo dejando atrás el dominio sexual y reproductivo, laboral y social del hombre, y la amenaza de agotamiento de los combustibles fósiles, conforman la moderna excusa para reiterar la clásica fórmula de “aumentar el beneficio disminuyendo los costes laborales” intensificando la automatización del trabajo humano remunerado.


Y, por mor de la marea tecnológica en boga… inundando masivamente con robots el sector servicios.




Paranoid humanoid




Máquinas de aspecto más o menos humanoide, como esclavos digitales para los entornos doméstico y educativo.


Un estudio calcula que la robótica sustituirá 18 millones de empleos en Alemania en 20 años.


El 47% de los empleos en EEUU podrían ser ocupados por robots en los próximos 10 años.


En Japón, 1 de cada 6 empleados ya es un robot.


En Alemania, 1 de cada 9.


En China, de momento, 1 de cada 45.


Todo un “considerable potencial de crecimiento“.




Primus inter pares




Y eso que el empleo remunerado ya estaba en plena crisis.


Nadie se ha asombrado demasiado viendo cómo coexisten 2 reyes en un mismo país, y 2 cabezas de una misma iglesia…


Estamos psicológicamente preparados.


Porque, en realidad, los robots son otro paso en la escalada de la terrorífica competencia entre la mano de obra ultrabarata (hoy en Asia, mañana quizá en la colonizada Africa), y la despiadada tecnología supresora de empleos de los países del mundo que se autodenominan “desarrollados“.


Y, esta vez, el trabajo humano no se desplazará de profesiones obsoletas a profesiones nuevas.




Noparo Naita


Ni la mano de obra más barata podrá competir con los robots.


Los robots trabajan 24 horas al día y 7 días a la semana sin sueldo ni seguros sociales ni quejas.


Los costes de inversión en un robot se recuperan ahora en 3 años, lo que significa que, tras este periodo, es más barato tener un robot que un trabajador.


Muy pronto, un robot podrá ser camarero, enfermero, oficinista, periodista, contable, vendedor o incluso abogado.


Y cada vez serán más y más hábiles… Y, en algún momento, nos preguntaremos, no ya si los robots van a reemplazarnos a todos, sino si van a “dominar el mundo“.




Nopago Naita




Sin la clase ociosa, la humanidad nunca habría salido de la barbarie”, afirmó Bertrand Rusell.


Pero, cegados por la búsqueda de productividad, los empresarios no ven que impedirán que haya consumidores… No puede gastar quien carece de poder adquisitivo.


Porque, hoy por hoy, los robots no tributan.


No pagan impuestos.


No contribuyen al sistema sanitario ni al sistema de pensiones… Justo lo contrario que una población cada vez más envejecida requiere.


¿Quién cotizará al sistema de Seguridad Social por esos robots, para poder pagar los subsidios de desempleo de los puestos de trabajo humanos destruidos?


¿Quién pedirá a los empresarios que tributen por ellos “como si” de varios trabajadores se tratase?…


Y, si los humanos dejamos de trabajar, ¿existirá una renta mínima para vivir?… Y, de ser así, ¿van las empresas a sufragarla a través de un impuesto?


Si los empresarios no se plantean hoy mejorar las condiciones laborales de los humanos, es difícil imaginar que el mismo afán de lucro y beneficio les vuelva altruistas voluntariamente en el futuro.




Mepiro Panipon


EEUU es menos remilgado en materia de inmigración que Japón.


EEUU aloja actualmente 26’6 millones de inmigrantes legales, y unos 11’3 millones “ilegales”.


Gracias a ellos, la caída de la natalidad local no tiene efectos en el PIB federal.


Para mantener las “calderas a toda máquina”, EEUU también necesita mantener alto el consabido ratio entre población trabajadora y población jubilada.


Cuanto menos, el ya exiguo de 3 trabajadores por cada jubilado…


Pues bien, mantenerlo implicaría que EEUU tendría que incorporar 44’9 millones de nuevos inmigrantes entre 2025 y 2035.


Y si EEUU quisiera volver a disponer de los 5’2 trabajadores por jubilado que tenía en la década de 1960, cuando el baby boom, tendría que importar 10’8 millones de inmigrantes cada año, hasta 2050


En ese momento, EEUU tendría una población de 1100 millones de personas, el 73% de las cuales serían descendientes de inmigrantes recientes.


Es logísticamente imposible incorporar 10’8 millones de inmigrantes al año. Como señala el demógrafo Phillip Longman, “ese flujo requeriría el equivalente a construir una nueva ciudad de Nueva York cada 10 meses“.




Mepiro Palgringo




También hay un problema de oferta… La corriente migratoria a través de la frontera sur de EEUU no será permanente.


La tasa de fecundidad de México era de 6’82 en 1970, pero se redujo a 5’3 en 1980, a 3’61 en 1990 y a 2’75 en 2000; en la actualidad se sitúa en 2’1.


Pasa lo mismo en Centroamérica y Sudamérica… Algunos países, como Chile y Costa Rica, ya están muy por debajo de la tasa de reemplazo.


Y, cuando la fertilidad de un país cae por debajo de la tasa de reemplazo, la gente tiende a dejar de emigrar.


Con la inmigración con los días contados y con las mujeres de lado… veremos cómo intentarán incorporar rápidamente robots para sustituir mano de obra humana flexible y precaria por brazo articulado robótico robusto y permanente.




Tasa media de crecimiento anual mundial




Si bien el tamaño absoluto de la población mundial ha crecido considerablemente, el incremento anual de la población ha disminuido desde finales de los años 1960.


Para 2050, se estima que la población mundial habrá llegado a 9000 millones de personas… pero, muchos de ellos, ancianos.


La proporción entre la población potencialmente activa (entre 15 y 64 años), respecto a la de más de 64 años, ha bajado de 12 a 9 (un 25%) entre 1950 y 2007.


Esa proporción descenderá aún más, llegando a 4 en 2050.


A partir de 2070 se prevé que la demografía humana entre en una “fase de estabilidad“. Las proyecciones de población apuntan a que el techo demográfico se alcanzará alrededor de ese año; entonces, habrá unos 9500 ó 10000 millones de habitantes.


Ese horizonte de los 10000 millones que las proyecciones de la ONU dibujan hacia 2085 se alcanzará con dificultad… porque la fecundidad disminuye más rápidamente de lo inicialmente previsto.


Será una cuestión, no tanto de espacio, como de recursos.


La mismísima agricultura en el siglo XXI se enfrentará al reto de tener que producir más alimentos y fibras para alimentar a una gran población, empleando menos mano de obra.


En cualquier caso, no habrá suficiente savia nueva lista para alimentar esta hidra de economía capitalista.




Hotel Cablifornia




En Japón, este año abrirá el primer hotel del mundo donde nos atenderán robots.


También se anuncia un hotel con “habitaciones de llanto” (así las han llamado), para mujeres. Cómo no.


¿Así se dedicarán las personas a “tareas más creativas“?


Un desigual acceso a la ingeniería robótica provocará que se ahonde en desigualdades sociales, económicas y culturales.


¿Logrará la especie humana superar el afán de beneficio y aprovechar el potencial de los robots para asistir y dar adecuado soporte a su mayoritaria población anciana y a su minoritaria población menos anciana, de forma igualitaria y global?


Y, más a corto plazo… ¿seremos capaces de aceptarlos a nuestro lado?




(Continuará)



Anuncios
30
Nov
14

Virtualidades 5

Tekito Lagusa




No es que Japón se haya hecho abstinente, o se le haya pasado el arroz de repente.


El sexo figura, junto al hambre, entre las principales motivaciones de la acción humana, y es una fuerza importante de la evolución cultural.


Al igual que el hambre, el sexo conjuga, a la vez, pulsión y apetito.


Los efectos perniciosos de una privación sexual prolongada no son tan graves como los de un ayuno prolongado, pero, caso de no haber penuria alimenticia, el sexo se impone como deseo.


Es un hecho que los humanos bien alimentados no tienen problema en demorar los placeres de la mesa por los del lecho.


Su carencia se convierte en otra forma de “pasar hambre“.




Asako Tekomo




Los desvelos parentales, las iras conyugales, los espionajes policiales y los mandamientos eclesiales podrán desalentar o desviar el comportamiento apareatorio humano, pero nunca extinguir completamente la pulsión y el apetito de placer y alivio sexuales.


Es un instinto básico.


No como la guerra.


Come amor. Que es mejor hacer el amor, y no la guerra.


Hay una estrecha semejanza entre la búsqueda del placer sexual y la adicción a las drogas psicotrópicas: las endorfinas generadas son sustancias análogas al opio.


De modo que ni los japoneses ni nadie carece de motivación para hacer el amor.




Culturismo




La selección natural ha apostado porque obtengamos el placer más intenso al estimular los órganos que inician el proceso de la reproducción.


Sin embargo, la evolución cultural ha roto el vínculo que se suponía “natural” entre placer sexual y reproducción.


De hecho, también ha roto el vínculo entre el placer y el acto sexuales… ¿Qué, si no, hacen las drogas y los psicofármacos?




Preservativo prehistórico (Combarelle, Francia)




La desconexión entre el sexo y sus consecuencias reproductoras es muy anterior a la reciente era de técnicas avanzadas en materia de aborto y anticoncepción.


Las parejas de cualquier época pre-industrial recurrían a los efectos anticonceptivos de una lactancia prolongada para espaciar los nacimientos, utilizaban prácticas sexuales no reproductoras como la masturbación, la homosexualidad y el coitus interruptus; practicaban métodos abortivos, y aplicaban a los nacidos métodos indirectos de infanticidio, como dejarles morir de hambre lentamente, descuido físico y psicológico, y “accidentes“.


Japón no ha sido una excepción.




Madera japonesa sobre el aborto




El antropólogo G. William Skinner estudió los registros de nacimientos de dos aldeas japonesas del siglo XIX, y calculó que un tercio de todos los matrimonios mataba a su primer hijo.


A su vez, la historiadora Susan Hanley pudo afirmar que el infanticidio era tan corriente en el Japón premoderno, que se hizo costumbre no felicitar a la familia por el nacimiento de un hijo, hasta saber si iba o no a ser criado… Si la respuesta era negativa, nada se decía; si era afirmativa, se ofrecían las felicitaciones y regalos acostumbrados.


Todo esto sería imposible si el vínculo entre padres e hijos fuera el resultado “natural” del embarazo y el parto.




Nosako Toito




Los padres y madres humanos no están “programados de fábrica“, ni para procrear, ni para hacer todo lo posible por aumentar la esperanza de vida de su descendencia.


No es la selección natural, sino la cultural, la que determina el número de niños que los padres deciden, no ya procrear, sino criar.


Es fundamental comprender el crucial papel que juegan la cultura o el entorno en nuestra conducta; la Biología evolutiva darwiniana juega un papel muy limitado en comparación con las fuerzas de la evolución cultural.




Makina Degenes




La influencia de los genes como mera base biológica de la conducta estaba implícita en los escritos de pioneros del neo-darwinismo en el siglo XX, como R. A. Fisher en la década de los años 30′, W. D. Hamilton y G. C. Williams en la década de los 60′, y en la de los 70′ con John Maynard Smith y Robert Trivers, hasta alumbrarse en la obra de Richard Dawkins.


Su mensaje central es ya ortodoxia en los libros de texto.


Los robots son máquinas que contribuyen a nuestra supervivencia, pero, a una medida y complejidad mayor, los seres vivientes somos máquinas de supervivencia evolutiva para los genes.


Los cerebros pueden ser considerados, en este sentido, análogos a las computadoras: generan información de salida tras procesar la información de entrada y la memoria almacenada… Y tienen la capacidad para simular situaciones y predecir el futuro.


Los genes controlan la síntesis de las proteínas, pero es un proceso lento de manipular el mundo; así que, no pueden modificar el comportamiento diario de los seres vivos de forma directa, pero sí les preparan para ser flexibles y adaptables.


Los genes daninstrucciones” a sus máquinas de supervivencia, no de manera específica, sino en términos de estrategias generales y trucos válidos para el asunto de vivir.


Eso nos incluye sobremanera.


Haciendo un símil con la programación robótica para jugar al ajedrez: los genes programaron a los robots humanos para aprender a adaptarse a cualquier situación de la partida de la vida.




Notoke Misako




Reproducirse no está determinado genéticamente.


Nada lo está, en el sentido de que algo obligatoriamente ocurrirá sólo por la existencia de uno o varios genes; los genes no se expresan si no se dan unas circunstancias particulares.


Perpetuarse no es obligatorio.




Inversión parental




En realidad, es un problema de bienestar. De coste-beneficio. De salud de los hijos. De procreación futura.


El biólogo Robert Trivers lo definió como un problema de inversión parental, referida al gasto energético y de tiempo por parte de los padres para beneficiar a sus crías a expensas de sus propias expectativas.


Benjamin White mostró que los padres son capaces de criar más niños si ello significa un saldo de beneficios, aunque sean mínimos.




Kampesino Kakato




Los padres de la era industrial actual han olvidado lo útiles que pueden ser los niños en casa.


En otras épocas, en cambio, los adultos sabían que la vida iba a ser extraordinariamente dura si no conseguían criar cierto número de hijos. Se esperaba que los niños se “ganasen su sustento” con pleno sentido material.


En las sociedades agrícolas y pre-industriales, los niños se hacen cargo de la mitad, aproximadamente, de todo el trabajo que realizan los miembros de la unidad doméstica.


Los niños comienzan a realizar faenas domésticas apenas echan a andar… A los 6 años, ayudan a recolectar leña para el fuego y transportan agua para cocinar y lavar; cuidan de sus hermanos menores; plantan, escardan y recogen la cosecha; muelen los cereales; llevan la comida a los adultos en los campos; barren el suelo; hacen recados


A la edad de 12 años, los niños varones, en promedio físicamente más fuertes, empiezan a producir más de lo que consumen.


En la adolescencia, están ya en condiciones de preparar la comida, trabajar a jornada completa en los campos, fabricar recipientes y pucheros, confeccionar esteras y redes, así como cazar, pastorear, pescar, o hacer, aún con menos eficacia, prácticamente todo lo que hacen los adultos.


A los 15, ya han compensado todos los años en que no se autosustentaban.


Como confirmó el antropólogo Marvin Harris, la relación entre el número de hijos y los ingresos ayuda a explicar por qué tantos países subdesarrollados han parecido contrarios al control de la población mediante planificación familiar: donde los beneficios netos de criar hijos exceden los costes, la familia que logre criar más hijos vivirá ligeramente mejor que sus vecinos… aunque disminuya el nivel de vida de la población general.




Yahize Yare




Cuando el modo de vida es, típicamente, la caza, la recolección o la agricultura, al envejecer los padres y abandonarles las fuerzas, los hijos resultan más valiosos.


O, más modernamente, cuando los padres envejecen y no pueden contar con pensiones, pagas, subsidios o asignaciones de beneficencia.


Es decir: cuando sólo pueden contar con sus hijos.




Tusako Telleno




La decisión de criar más o menos descendencia, también se extiende al sexo de la misma.


La preferencia por los hijos varones es mayor donde, por su dureza, el suelo deba desbrozarse mediante un arado manual y una yunta de bestias escasamente dispuestas a cooperar.


Pero, en los arrozales, las operaciones más importantes son el transplante y la escarda; son actividades que las mujeres pueden realizar con idéntica eficacia que los hombres por no depender de la fuerza física, con lo que, en esas regiones, los padres carecen de prejuicios contra la descendencia de sexo femenino, y tienen tantas hijas como hijos.




Kampesinado




La población agraria del Japón fue, en su momento, la más eficaz reguladora del proceso de reproducción de todo el mundo: durante el siglo XIX, los matrimonios campesinos ajustaban matemáticamente el tamaño y la composición sexual de su prole al tamaño y fertilidad de sus tierras.


Además, en Japón aún es popular el dicho de “primero la chica, después el chico“… Intentaban tener primero una hija, para que, como hermana mayor, pudiera ocuparse del varón o varones más pequeños.




Kinota Kisako




Los padres adaptan su inversión procreadora para maximizar la contribución neta de los hijos a su bienestar.


Cuanto más rápido pasen los niños de consumir más de lo que producen, a producir más de lo que consumen, mayor será el número de hijos que los padres tratarán de criar.


La reducción del valor del trabajo infantil en la agricultura o en la industria artesanal, provoca una reducción de la tasa de natalidad.


Y ésta tiende a cero, si al mismo tiempo, se obtiene mejor rendimiento invirtiendo en la cara educación intelectual impuesta por la intensificación de la mecanización y la automatización.


La industrialización elevó los costes de la procreación, pero la posterior transformación de las economías, desde la producción de bienes a la producción de información y servicios, los ha disparado.


Y van a más, en una sociedad de economía virtual.




Tuanime Desanima




Las tasas de éxito reproductor pueden aumentar o disminuir según satisfagan los deseos, necesidades, instintos, límites de tolerancia, vulnerabilidades y demás componentes biopsicológicos conocidos de la naturaleza humana.


Las personas procuran aumentar al máximo su tasa de éxito reproductor, no porque los impulse un deseo irresistible de tener muchos hijos, sino porque, bajo sus circunstancias, contar con una descendencia numerosa permite acceder a más sexo, ocio, comida, riqueza, aliados, apoyo en la vejez u otros beneficios que aumentan la calidad de vida.


Sólo si incrementan ese bienestar biopsicológico, la gente tiene más hijos.


Y, si incrementan su bienestar biopsicológico teniendo menos, tienen menos.




Mizumo Tafrio




Pedirle a los japoneses que tengan más hijos, no va resultar fácil.


Por lo menos… a las japonesas.




(Continuará)



22
Sep
14

Virtualidades 3



Opium den sentado




En realidad, el prometedor negocio del “internet de las cosas” promoverá tu pasividad.


Nuestros propios hogares y oficinas nos vigilarán y responderán a nuestras supuestas necesidades sin darles instrucciones, al haberles otorgado la misma autorización tácita y poder delegado que a las castas y clanes que, supuestamente, velan por nosotros.


Reemplazar lo vital por lo virtual ampara tanto la táctica del avestruz de esconder la cabeza, como la del divide y vencerás… El telecontrol les ayudará a mantener el control.




Infiltrado informatizado no uniformado




La única manera de llegar a la Casa Blanca será por globo aerostático en un ficción de “realidad aumentada“.


Porque la auténtica y descomunal realidad del poder parecerá empequeñecida dentro de globos-sonda.


Matemáticamente reducida hasta parecer despreciable.




Consumismo de Santandreu con su mismo conformismo




Y si protestas contra la injusticia propia y ajena, te dirán que no es obligación del estado (y, mucho menos, gratuita), quetoda muerte es natural“, que “la felicidad no depende de logros o situaciones ideales, sino de nuestra salud mental“, que debesmirar el mundo a través de unos ojos que no se quejan“, que tu interacción social debe ser egoísta y sólo aceptar los contactos “útiles“, aunque sean “eneamigos“…




Mempleo




Y tendrá su razón de ser…


Deberás adular sinceramente, por si en ese momento leen tu mente.


Y lo harás con agrado, porque serás, inexorablemente, un autoempleado.




Con-su-mismo




Trabajarás en empresas virtuales tan “flexibles“, que carecerán de empleados fijos.


Los contratos operarán sobre la base temporal de horas.


Despídete de sueldo mínimo, indemnizaciones por despido, vacaciones pagadas, préstamos




Sin Sin




Será como Sin Sin.


Sin seguridad… Ni laboral, ni seguro médico, ni seguro de vida


Sin planes: ni de formación, ni de carrera, ni de pensiones, ni de continuidad, ni de contingencia, ni de futuro


Voluntario para el empleo precario.


A la orden de lo que mande la demanda.


Empresas de meros revendedores, que hacen y deshacen alianzas temporales, operando en paraísos fiscales.


Empresas tan virtuales, que se crean en 10 minutos.




Dentro de negocios




Y que carecen de oficina propia…


Cuando un Banco se asienta en un lugar físico, es para intentar mostrar que es de fiar.


Y cuando no revisten sus sucursales de bronce y mármol y de costosos expositores y mobiliario, se interpreta que no quieren acometer la inversión porque no planean quedarse mucho tiempo… Que se trata de sinvergüenzas que planean huir con el dinero.


Es como pagar un caro anuncio publicitario o una carrera universitaria difícil: para una empresa, mantener una oficina física para sus empleados es un indicio de credibilidad.


Dudosa credibilidad, si parten de que lo intangible supone más del 80% de su valor.


Un trabajador que se cree emprendedor por llevar chancletas y bañador, al sol, no se distingue de un emprestador con una chabola por vestidor.


Normal que las empresas apuesten por la realidad virtual


Intentan disimular su simulación.




Real humans Pilot Episode




Sin robots, ya parecíamos meros autómatas programados.


Siervomecanismos.




Pro-tesis




La robótica y los ordenadores tienen todo el sentido sólo cuando contribuyen a nuestra realización biopsicológica, como especie.


Su potencia, eficiencia y precisión en actividades complejas, repetitivas o arriesgadas, ha de servir para mejorar el nivel de vida humano, no para empeorarlo.


Lo importante no son las tareas, sino nosotros.


Los robots no defraudan, pero tampoco perdonan.




Virtual habitual




¿Por qué hacer de la virtualidad vital, una virtud viral?




Turista virtual accidental




¿Hay que dar la bienvenida a que el turista del futuro, sin tiempo ni dinero, a falta de la experiencia real, tenga que conformarse con la virtual?




Atasca sin tasca




¿Hay que albergar refugiarse en una “segunda vida” vivida en un mundo virtual, como haría un impedido físico que no ve a nadie ni habla con nadie, para poder conseguir una vida social de relaciones cercanas e intensas, o para disfrutar de miniespacios de tranquilidad e incluso soledad (¿paz?) en este sistema de masificación y falta de infraestructuras?




Burbuja virtual




¿Hay que suspirar por sólo respirar desde pequeñas burbujas de autosatisfacción?




Tu virtualidad




¿A eso le llamaremos “vivencias“?


Virtualizar algo, es abstraerlo de su componente físico.


De ahí a extraer su esencia, a desdibujarlo, a convertirlo en una caricatura con mirada métalica, a difuminarlo hasta borrarlo…




Desalmado




¿Sin alma?


Desalmados.




Telecontrol




A menos que tu yo no sea tuyo.




(Continuará)





23
Ago
10

La paradoja de Hawking

Stephen Hawking cree que habrá que colonizar el espacio en 200 años para sobrevivir.


El científico declaró recientemente:  “Creo que el futuro a largo plazo de la raza humana está en el espacio. Será difícil evitar una catástrofe en el planeta Tierra en los próximos dos siglos; nuestra especie se salvará si nos desplegamos en el espacio”.


Hawking, de 68 años, conocido por sus trabajos sobre el universo y la gravedad, y por ser el autor de ‘Una breve historia del tiempo‘, uno de los mayores éxitos de la literatura científica, propone una carrera espacial… pero no entre dos superpotencias con destinos imperiales.


Se trata de salir a la carrera con destino a las estrellas.


Ya en 2006, Hawking abogaba por la conquista del espacio“La vida en la Tierra está en un creciente riesgo de ser destruida por un desastre, como el calentamiento de la atmósfera, una guerra atómica, un virus modificado por medio de la ingeniería genética u otros factores, y no creo que la raza humana tenga futuro a menos que se vaya al espacio”.


Habla de colonizar el espacio.


Se dice pronto.


Bueno, en menos de 200 años. Ese sería el plazo para evitar la extinción de la especie humana.


Viendo cómo va la Humanidad en el planeta Tierra, no sería de extrañar.


Al menos,  Hawking da más margen para la salvación que la supuesta profecía maya del Fin del Mundo en 2012, que en realidad es un mero cálculo de la entrada del Sol en la Era de Acuario, debido al fenómeno natural de la ‘precesión de los equinoccios’. No es un caso único: la Biblia también lo malinterpreta, por un error de traducción, asociándolo con el Fin del Mundo. La palabra Mundo debía haberse traducido correctamente como Era o Edad; en realidad, Jesús era un mito astrológico que personificaba al Sol en la Era de Aries, y que moría al entrar el Sol en la Era de Piscis actual; lo que vino después, fue una re-fabricación de ese mito, para unificar y controlar mentes y voluntades.


Serán, pues, 200 años. En marcha.



La gran evasión



No parecerá obvio, pero salir del planeta ya constituye todo un problema.


En primer lugar, la selección del pasaje. Hawking podría ocupar una butaca en tanto científico. Los ingenieros, también. Los políticos, los militares y los evangelizadores de todas las religiones dirán ser imprescindibles, y no faltarán. Y los terrícolas millonarios, a los que Richard Branson ya vende pasajes para turismo espacial orbitando alrededor de la Tierra, seguro que también se apuntan a cualquier precio.


Por muchas naves que se construyesen, se quedará fuera, al menos, el 99,9% de la población mundial: casi 7000 millones de seres humanos.


Enhorabuena a los premiados. Pero todo el proceso será clasificado como Top Secret; mejor no revelar nada a la gran mayoría que se queda, no sienta bien extinguirse, al menos la primera vez.



Desde abajo, veremos partir esas naves fuera del arco del cielo (con permiso de los que siguen asumiendo que la tierra es plana). Ese día habrá final del Mundial de Fútbol, de la Super-Bowl, del la Series Mundiales de béisbol, una carrera de Formula 1, ó cualquier otro evento que nos distraiga, de modo que a algunos les parecerá haber visto ovnis elevándose. En realidad, nos habrán dejado a nuestra suerte. Poco amable el no haberse despedido, por otro lado. Como habitualmente, no se lo tendremos en cuenta.





Habrá que ver la reacción de la gente cuando vea que algunas de esas naves, se hacen añicos, y vuelven a la atmósfera como bolas de fuego para acabar de desintegrarse.


Y no porque no estén construidas pasando estrictos controles de calidad.



Es que tendrán que atravesar una verdadera nube de chatarra espacial.


Basura que todas las misiones y satélites enviados al espacio han ido dejando en órbitas próximas a la Tierra. De los unos 6.000 satélites puestos en órbita en los últimos 50 años, sólo quedan operativos 500; al resto, se les ha ido dando por vencida su fecha de garantía, pero sus restos permanecen como desechos que, pese a estar en órbita, alcanzan una velocidad relativa muy grande, de unos 52000 kilómetros por hora. A esas velocidades podría causar grandes problemas, o, directamente, una catástrofe.


Desde 1991, se han registrado al menos 3 colisiones en la órbita terrestre por culpa de la basura espacial.  La Estación Espacial Internacional (EEI) debe realizar, de vez en cuando, maniobras de evasión para evitar colisionar con restos espaciales. La NASA ha confirmado que los transbordadores espaciales son golpeados habitualmente por esta chatarra, y que más de 80 ventanas han tenido que ser reemplazadas, con los años; el programa de transbordadores espaciales finaliza en 201180 ventanas de 132 lanzamientos son una buena razón para dejarlo.


Pero las colisiones con/entre la basura espacial se van a ir multiplicando, con lo que, a su vez, aumentarán los objetos peligrosos en órbita. La progresión matemática que calculan los expertos, cifra en más de 18 choques anuales el número de accidentes producidos por esta chatarra dentro de 200 años, justo al tiempo límite que propone Hawking para abandonar el planeta. En realidad, en sí ya es una buena razón para salir pitando.  Será más probable que te caiga un trozo de materia desde el cielo, que ganar a la lotería.





De modo que en mitad de evento deportivo, ignorantes de la gran evasión, si levantamos la cabeza hacia el cielo, veremos que algunas naves se incendian y caen como bolas de fuego. La mayoría hará la ola pensando que son fuegos artificiales, y parte del espectáculo. Algunos pensarán que es una señal del Apocalipsis. Muy pocos, los que estén en el secreto, pero no fueron sido seleccionados para la aventura, a duras penas disimularán la risa.

Planteando planetas


Supongamos que la mayoría de naves que albergan a la exigua minoría de escogidos, consiguen sortear el cinturón de chatarra.


La misión que han emprendido no consiste en ir a la Luna a formar una base con un banco para preservar la
biodiversidad. A la biodiversidad, que la den. Además, el material genético base estaría precontaminado por pesticidas y antibióticos, y el banco de semillas, por transgénicos.


Tampoco se trata de terraformar Marte: para construir una atmósfera se tardarían 200 años, y estaríamos ya fuera del plazo de Hawking, que es precisamente de 2 siglos.


La misión va de salvar sus bonitos y caros culos. Se dirigirán hacia un planeta habitable.


Y el mejor candidato es el planeta Gliese 581 c.




Los estudios indican que podría poseer hidrógeno y oxígeno en su atmósfera, denotando la existencia de agua. Es, además, el primero que se descubre que posee temperaturas entre y 40º, que permitan mantener agua líquida en su superficie.


Es el planeta Gliese 581 c.


Es lo más parecido
a la Tierra que se conoce hasta ahora.


Sólo hay un problema. Está a 20,5 años luz de distancia.


El Apolo 10 ostenta el récord de velocidad más alta alcanzada por un vehículo tripulado, viajando a 39897 km/h.


Con él, tardarían más de 27000 años en llegar a Gliese 581 c.





La NASA propone utilizar el novedoso sistema Mag-Beam, que conlleva la instalación de una estación espacial alrededor de la Tierra que genere un chorro de iones magnetizados, los cuales interactuarán con una vela magnética desplegada en la nave que va a viajar. Ya es problema que, para impulsar una flotilla de naves, haya que instalar una estación por cada una, pero teniendo en cuenta que fueron muchos los llamados, pero pocos los elegidos, seguirá llegando la luz del sol a los que se quedaron “en Tierra“.


Con el sistema Mag-Beam, la NASA asegura se podría viajar al doble de velocidad del Apolo 10.


Vano consuelo: serían 13500 años de viaje hasta Gliese 581 c.


Da igual, la NASA nunca ha llegado a probar ese sistema; aún es sólo teoría.


Ante la exasperante (por lo que tiene de mortal) lentitud de la expedición, Stephen Hawking propone otro sistema de propulsión para que los “colonos” espaciales puedan adentrarse en la última frontera: construir un cohete cuyos motores viajen muy cerca de la velocidad de la luz (300000 km/seg).


Se pueden acelerar partículas hasta un 99,99% de la velocidad de la luz, pero, por mucha más potencia que se les suministre, no se puede hacer que vayan más allá de ese límite. Lo mismo aplica a las naves espaciales.



Pero, por ejemplo, el diámetro de  nuestra galaxia, la Via Láctea, es de unos 100000 años luz. Eso significa 100000 años de viaje a una velocidad cercana a la de la luz. Y la Via Láctea pertenece a un grupo de 30 galaxias llamado Grupo Local, de 4 millones de años luz de diámetro… En suma, la exploración intensiva de nuestra galaxia o de otras vecinas, supuesto moverse a casi la velocidad de la luz, sería inviable.


Y esa es la habitual, porque el Espacio es Enorme: la distancia media entre estrellas es de 3o millones de millones de kilómetros. Son distancias fantásticas, descomunales, incluso a velocidades próximas a la de la luz.  Para llegar al centro de nuestra galaxia, sería necesario mucho más tiempo del que llevamos existiendo como especie.


Sin embargo, para llegar a Gliese 581 c en 20’4 años, el sistema que propone Hawking podría valer…


Aunque sólo aparentemente.


Supongamos que, ajustando un euro por aquí, y un dólar por allá, se construyese en tiempo récord el mecanismo que permite a un grupo de naves viajar a casi la velocidad de la luz. La fuerza centrífuga de un leve giro realizado a esa velocidad, sometería a los tripulantes de la nave a aceleraciones muy superiores a su límite biológico. Pero, aún suponiendo una trayectoria rectilínea a velocidad constante, sin aceleraciones, queda el peligro de las partículas de materia estelar contra las cuales chocaría la nave, y que pueden suponer una catástrofe.


Incluso, aunque la nave se moviese a sólo la décima parte de la velocidad de la luz, una partícula de un microgramo impactando contra la nave, liberaría una energía de 450 millones de julios, equivalente a 10 toneladas colisionando a más de 1000 kilómetros por hora. El choque contra simples átomos a esa velocidad supondría la erosión del casco y el someter a la tripulación a altas dosis de radiación. La utilización de escudos aliviaría estos efectos, pero resultarían insuficientes si se impactase con algo más grande que una partícula de polvo estelar.


En fin, parece que llegar a Gliese 581 c no sería posible así, ni en 20’4, ni en 204 años.


Esto descarta, definitivamente, los viajes espaciales rápidos.


Sin embargo, existe otra posibilidad.


Ante el problema, Stephen Hawking sugiere doblar el espacio-tiempo de tal manera que haya un atajo; sugiere crear un agujero de gusano, un tubo estrecho de espacio-tiempo que conecte dos regiones distantes casi planas.





Lamentablemente estos túneles en realidad sólo miden un millón de billones de trillones de decimales respecto a la longitud de un centímetro. Ultrapequeños para que un humano los atraviese, y más para una nave.


Aunque difícil de creer, supongamos que se consigue crear, en tiempo récord, un agujero de gusano, por ejemplo, a partir de un campo electromagnético , o de un rayo láser. Y supongamos que sabemos también cómo plegar el espacio-tiempo, para no darnos de bruces contra una roca en el otro extremo.


Hawking y otros científicos creen que sería posible agrandar ese agujero de gusano billones y billones de veces, para que sea lo suficientemente grande para que puedan cruzarlo.


Como la nave necesitaría ser lo suficientemente grande para llevar una enorme cantidad de combustible (o encontrar un incierto “combustible cósmico” aprovechable),  Hawking propone que el mejor combustible, ocupando menor espacio, sería la antimateria.





La antimateria tiene la misma apariencia que la materia, pero con algunas propiedades diferentes, como por ejemplo la carga eléctrica, que es exactamente la opuesta a la de la materia que compone el universo en que vivimos. En el mundo de la antimateria, los protones son negativos y los electrones tienen carga positiva.


Cuando la antimateria entra en contacto con la materia, se produce una reacción violenta (‘aniquilación‘) que desprende gran cantidad de energía, fotones gamma (inútiles para la propulsión) y piones (partículas subatómicas de corta vida). Estos piones se mueven a velocidades cercanas a la de la luz, y sí que podrían ser utilizados como propulsión.


Viajando por un agujero de gusano, por ser éste un atajo, la nave podría ser  propulsada a una velocidad lenta, soslayando el problema de catástrofe ante choque con una partícula de polvo por querer viajar rápido.


Sin embargo, hasta ahora sólo se han podido producir unos pocos miles de átomos de antimateria, y a un precio desorbitado; esa ha sido la mayor barrera que ha impedido el desarrollo de esta tecnología, porque no existe antimateria en el universo conocido, y tendría que fabricarse…


Ese es un tremendo inconveniente, pero ni mucho menos el único. Dado que el simple contacto de la antimateria con la materia normal produce su aniquilación en un fogonazo de radiación y energía, el principal problema de un motor de antimateria sería la separación entre ambas, es decir, el confinamiento de la antimateria.  Y, por su fuera poco, al entrar en contacto y aniquilarse mutuamente, esta reacción energética actualmente no se puede regular: es un todo, o nada.


Pero, aún así, supongamos que, en muy breve plazo, y gracias a la intensa investigación, los costes de producción de campos electromagnéticos y de antimateria bajan, y el agujero de gusano gigante y el motor de antimateria se hacen realidad.





Supongamos también que, emulando los imaginarios “cristales de dilitio” de los motores de la nave Enterprise en la serie de ciencia ficción Star Trek, se consigue regular el proceso físico de aniquilación, entre materia y antimateria.


Añadiendo a todo ello que el plegamiento espacio-tiempo vaya perfecto cual aterrizaje de un avión en un día despejado sobre pista asfaltada, las naves espaciales que abandonaron la Tierra, llegarían a su destino.


No inmediatamente, por supuesto. Las distancias a través de los agujeros de gusano podrían ser de sólo unos pocos millones de kilómetros (en lugar de los millones de millones de kilómetros de distancia a través del espacio ordinario), pero también hay que recorrerlos. Viajar por un agujero de gusano posibilitará que el viaje no dure una eternidad, pero sí años.


Con todo, supongamos que el viaje dura pocos años. Menos de una generación, por ejemplo.


Ya han llegado a Gliese 581 c, como podrían haber elegido llegar a otra  parte del Universo.





Misión cumplida.


Sería para dar la enhorabuena, de nuevo, a los premiados.


Pero lo más seguro es que las naves no trasporten ninguno vivo. A los pocos supervivientes, si los hay, no les quedará mucho de vida.


El frío espacio


El presidente Bush I de EEUU, en un momento de atolondramiento pasajero, solicitó que se enviase una misión tripulada a Marte. El proyecto se desechó de inmediato cuando alguien averiguó que, además del alto coste en dinero, la misión acabaría, con gran probabilidad, con la muerte de todos los tripulantes. Y eso que Marte está, como quien dice, a un tiro de piedra… la ida estaba previsto durase menos de 3 años.




Su ADN se haría pedazos por la acción de las partículas solares de alta energía del espacio. La Tierra, además de proveer de lo necesario para la subsistencia, posee un campo magnético que nos mantiene literalmente con vida, protegiendo nuestro ADN de la radiación, de origen tanto solar como de otras fuentes del espacio


Los rayos cósmicos son partículas cargadas (protones, electrones, etc.) que viajan por el espacio a una velocidad cercana a la de la luz. Los hay de 2 tipos: de baja energía, originados en el Sol, y los de alta energía, menos frecuentes y procedentes de supernovas y otras fuentes emisoras en el espacio. Estos rayos cósmicos, de no haber protección magnética, atravesarían nuestro cuerpo y dejarían nuestro ADN hecho trizas, aumentando la tasa de mutación de los cromosomas del ser humano y, por tanto, el riesgo de cáncer.


En la Tierra, nuestras cuerpos reparan las pequeñas roturas que sufre nuestro ADN debidas a la luz solar ultravioleta y a los rayos X, pero los rayos cósmicos de alta energía producen interrupciones múltiples en ambas cadenas de la hélice de ADN para los que no hemos evolucionado mecanismos naturales de reparación.


El campo magnético de la Tierra impide que esos rayos lleguen a la superficie, conduciéndolos a 2 zonas del espacio próximo, denominadas Cinturones Van Allen.


Más allá del campo magnético terrestre, a tan sólo unos 450 km de la Tierra, los astronautas sólo pueden contar con la protección de su nave.


Y los materiales conocidos con que se construirían no sirven para asegurar la supervivencia de la tripulación, aunque el viaje dure pocos años.


La acción de la radiactividad hace que, a mayor tiempo en el espacio, mayor el riesgo de padecer cáncer.


Los estudios sobre astronautas, como los realizados sobre los habitantes de la Estación Espacial MIR, que apenas hacen órbitas muy cerca de la Tierra, son ilustrativas: el número de roturas cromosómicas estaba en directa relación con el nivel de radiación que habían sufrido en el espacio. Por ejemplo, el riesgo de cáncer para los astronautas de una viaje a Marte de 3 años se estima en 140% superior al nivel considerado aceptable para los humanos.


Además, los rayos cósmicos causarían mutaciones peligrosas en las bacterias y hongos que normalmente colonizan nuestra piel, boca e intestino, así como los que habitan en el ambiente de la nave espacial.


Los alimentos y medicamentos expuestos a más de 6 meses de viaje espacial, pierden parte de su eficacia nutricional. Parece ser también efecto de la radiación: las partículas de alta velocidad de la radiación espacial,al chocar contra las moléculas de los nutrientes o de los medicamentos, las daña, y impidiendo funcionen correctamente.


Asimismo, los investigadores han expuesto ratones a estas partículas de alta energía, y han encontrado también cambios significativos en la dopamina cerebral, con los consiguientes cambios de comportamiento, como la apatía y la disminución de la memoria.


Por si fuera poco, la ausencia de gravedad terrestre provoca otras secuelas fisiológicas típicamente encontradas tras las estancias fuera de la Tierra:


– la debilitación del sistema inmunitario


atrofia y pérdida de masa muscular, y osteoporosis, al no encontrar resistencia al movimiento y carecer los objetos de peso. Tiene una fuerte incidencia en el sistema cardiovascular, y empieza a producirse apenas 2 semanas después del inicio del vuelo. Los tripulantes pierden entre el 1 y el 1,5% de masa ósea cada mes; incluso los tendones y los ligamentos van deteriorándose progresivamente… Cualquier mínima tensión podría provocar que rotura de ligamentos y/o muscular, como si se arrancara una hoja de papel; de hecho, el riesgo de fractura ósea durante una misión de 3 años a Marte se estima entre el 20 y el 30%. Es como estar en cama, con reposo absoluto, y escayolado de cuerpo entero. los miembros de la tripulación de la Estación Espacial han tratado de evitar este proceso mediante ejercicios físicos, sin éxito.


Exceso de sangre en la cabeza,  proveniente de piernas y torso, que puede ocasionar  hinchazón de la cara y rigidez facial, dificultando  la comunicación con otros tripulantes. A su vez, el corazón late rápidamente para expulsar el exceso de entrada de sangre. Por ello, el cuerpo cree tener un excedente de líquido, y libera 1 litro de agua cada 2 ó 3 tres días; como resultado de ello, rápidamente se deshidrata, lo cual hace que la sangre se espese, lo que, a su vez, provoca que el cuerpo deje de producir glóbulos rojos, y sufra anemia.


pérdidas funcionales psicomotoras: algunos movimientos voluntarios se ralentizan y se vuelven imprecisos, y la ejecución de tareas simultáneas se hacen más difíciles


trastornos del sueño


– el aislamiento durante las misiones puede provocar un estado de astenia: mayor pasividad, fallos de atención, sensación de agotamiento, irritabilidad, depresión, etc. A nivel colectivo, las condiciones especiales de la vida en el espacio pueden provocar tensiones y conflictos, a los que añadir las diferencias culturales para generar problemas en el grupo… Mal sitio para romper un cristal.


– Ante una emergencia en el espacios, cualquier cirugía será arriesgada. El bisturí, las pinzas y otros instrumentos no tienen ningún peso en las manos del cirujano. Los tejidos pierden su densidad. Al ser la tensión sanguínea, la cicatrización de las heridas, y los efectos de la anestesia diferentes, los médicos no podrían basarse en su experiencia de la cirugía en la Tierra.


En 1997, la NASA revisó los expedientes de los 279 hombres y mujeres que habían participado en misiones espaciales entre 1988 y 1995. Descubrieron que todos menos 3 de ellos sufrieron algún tipo de enfermedad durante el viaje, e identificaron 175 riesgos biomédicos.


Los vuelos espaciales nos salieron bien debido a la arrogancia y a la suerte, y porque a los astronautas se les envía en muy buena forma. Pero, en realidad, llevamos individuos sanos a un entorno de enfermedades“, dijo el Dr. John Charles, fisiólogo de la NASA.





Cuando partieron, los “colonos espaciales” ya sabían que se embarcaban en un viaje sólo de ida. Que, una vez iniciado, no podían volver a la Tierra. Hawking preavisaba de que sólo se pueden hacer viajes al futuro, no al pasado… y viajar en el tiempo es lo que han hecho, por atravesar un agujero de gusano. Otro precio por viajar lento pero lejos.


En fin, por una cosa u otra, antes o después… se trata de un Viaje Sin Supervivientes.


Mejor así. No habría sido fácil la reaclimatación a condiciones de gravedad, y, en la superficie del planeta, tendrían que haberse enfrentado a un par de retos a muy corto plazo: “Qué comeremos” (excluyendo el canibalismo), y “Cómo defenderse de un ambiente hostil” con bacterias, virus y organismos desconocidos (típicos de todo “Nuevo Mundo“).


¿ Valía la pena ?


Lo que vale la pena



No es que haya muchos peligros, costes, incertidumbres y problemas con los viajes espacio-tiempo y la tecnología.


Es que, fuera de la Tierra, el ser humano no puede sobrevivir.


Cuando dice que “no creo que la raza humana tenga futuro a menos que se vaya al espacio“, Hawking no envía un mensaje de esperanza a la Humanidad, la envía a la extinción … Y, además:

  • Legitima el “sigamos esquilmando la Tierra” porque, cuando se agoten sus recursos, hace técnicamente “viable” que podamos irnos a otro sitio “a por más“. Visto el reparto de la riqueza actual, en realidad, estamos esquilmando a nuestros congéneres.


  • Denota que es nuestro destino ir hacia las estrellas… El fundamentalismo científico puede llegar a ser igual de peligroso que el religioso cuando afirma la “predestinación“, niega cualquier problema de “mala conciencia“, y encima, asigna una “recompensa futura


  • Omite que la supervivencia fuera de la Tierra, ya en el espacio, ya en otros planetas, es imposible. Los seres humanos somos seres terráqueos, por mucho que consigamos trasplantarnos órganos artificiales. Para los viajes espaciales, están los robots.


  • Sabe que no podríamos ir todos, con lo que acabará diferenciando a los que pueden/merecen ir ó no, por razón de status, clase social, constitución física, profesión, acceso a cierto tipo de educación… Equivale a un  “vayamos, pero sólo unos pocos, los que ahora nos autoconsideramos mejores y más preparados“. En fin, otro caso de ideología de superioridad, y de supremacía de unos pocos individuos sobre el resto.


  • También viene a decir “vayamos a por otros planetas, somos una potencia colonial“. No en vano se la llama “la conquista del espacio”. Sin embargo, visto lo felices que el colonialismo ha hecho a los subyugados en el pasado, es harto dudoso que sirva de modelo para el futuro, sea donde sea.



Y, al partir, las naves espaciales de colonos no abandonan la Tierra… abandonan a la gente.


Hawking no da esperanza alguna para la Humanidad.


(FOTO: Todos somos de la misma especie)



Pero sí que la hay. El futuro y el bienestar de la raza humana no pasan por salir de este planeta; pasa por compartir los recursos entre todos, haciéndolo sostenible, para todos por igual.


Que el mundo sufra miseria, conflictos, brutalidad, destrucción y agresión, parece encajar con la naturaleza del ser humano, pero el ser humano NO es así. El ser humano no es brutal, ni violento, ni agresivo, ni posesivo, ni competitivo… No lo es por naturaleza, pero sí lo es EN ESTA SOCIEDAD”  (J. Krishnamurti)


Es POSIBLE acabar con la pobreza, la guerra, el hambre, la explotación y la contaminación. El mundo no tiene que ser tal como es ahora. Hay una propuesta para que la sociedad no se base en el Dinero: una economía basada en RECURSOS. No es la “solución perfecta”: la humanidad siempre se enfrentará a problemas que resolver. Pero sí que es MUCHO MEJOR QUE EL CAPITALISMO, un fundamentalismo que sólo sirve al lucro de quien adora y sirve al dios/césar Sistema-Monetario-Bancario.


El aire que respiramos está al alcance de todos (y por igual). El espacio estelar, no lo está ni lo estará.


Cuanto antes lo asumamos Hawking y todos, antes nos concienciaremos y actuaremos para que las cosas cambien.


Hay que poner la Ciencia y la Tecnología al servicio del bienestar de todos, no para el lucro de unos pocos.





Es difícil sustraerse a la difícil condición física que sufre Stephen Hawking, y hasta comprensible que quiera escapar de la cárcel que su cuerpo le supone, “fuera del planeta“, “mejorando la raza humana“. La baja gravedad puede tener aplicaciones en la salud tales como permitir a los discapacitados físicos disfrutar una vida más activa.





En 2007, a bordo de un avión modificado, Hawking experimentó por primera vez la caída libre, flotando fuera de su silla de ruedas cibernética. Una experiencia maravillosa para alguien que confiesa que aunque no me puedo mover y tengo que hablar a través de un ordenador, en mi mente soy libre”.


Esa maravillosa experiencia tuvo lugar en la Tierra, rodeado de gente que también era feliz, que compartía y ayudaba, que puso a su disposición una tecnología para mejorar su bienestar.


Qué paradoja.



Sin salir de casa.





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