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31
Dic
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7. Mandelamancha




Cuando Mandela muera, será cuando todos los sudafricanos dejen a un lado sus diferencias políticas, unan sus manos, y honren juntos al que, probablemente, sea el más grande sudafricano de la historia
(Frederik Willem de Klerk, último presidente blanco del régimen de apartheid de Sudáfrica en el siglo XX)






En 1998, tras dejar atrás 27 años de prisión y 5 de gobierno del país, el periodista John Pilger recordó a Mandela su promesa electoral de 1990 de “tomar el control” de la economía:


La política del Congreso Nacional Africano, es nacionalizar las minas, los bancos y las industrias, y resulta inconcebible cambiar o modificar nuestro punto de vista al respecto. El emprendimiento económico negro es un objetivo que plenamente apoyamos y alentamos, pero, en nuestra situación actual, el control estatal de varios sectores de la economía es inevitable“.




Pero la economía mixta con sectores nacionalizados y sectores de libre mercado, nunca ocurrió.




Unos años antes, durante la década de los 80′, el régimen de segregación racial (‘apartheid‘) presidido por P. W. Botha, ofreció generosos préstamos a empresarios negros, permitiéndoles crear empresas fuera de los territorios asignados a la mayoría negra por la minoría blanca.


Rápidamente emergió una burguesía negra, pareja a un creciente clientelismo.


Unos pocos negros redujeron las diferencias de nivel de vida con los blancos, pero aumentándolas con la gran mayoría negra.


En paralelo, Mandela realizaba negociaciones secretas. En 1982, fue trasladado, junto con la cúpula de su partido, el ANC, desde la prisión de Robben Island a la de Pollsmoor, donde podían mantener entrevistas.


El régimen de apartheid quería separar del entorno más joven y radical a los viejos “moderados” del ANC: Mandela, Thabo Mbeki y Oliver Tambo), con los cuales “se podía negociar“.


Además, la élite del ANS en el exilio se reunió con la élite afrikaner en Mells Park House (cerca de Bath, Inglaterra). Asistieron las mismas grandes empresas sudafricanas que habían apoyado y sustentado el régimen de apartheid.


El 5 de julio de 1989, el “Gran Cocodrilo“, P.W. Botha, sirvió un té a Mandela fuera de los muros de su prisión.


El 11 de febrero de 1990, Mandela era liberado.




Biz bis




Para las empresas extranjeras, incluir un rostro negro en el consejo de administración de las empresas venía a significar que nada había cambiado.


Los jefes del ANC, incluido el propio Mandela, se mudaron a mansiones y resorts con campo de golf.


Con las elecciones democráticas de 1994, el apartheid racial terminaba, pero el apartheid económico se mantenía, con un nuevo rostro al frente.


En la mismísima apertura del Parlamento, en 1995, Mandela soltóEl gobierno literalmente carece del dinero para acometer las demandas propuestas“, añadiendo que, respecto a la política social: “Hay que terminar con la cultura de dar por hecho que el gobierno está obligado a hacer sin demora lo que se le demanda“.


En 1996, la fraseNo queremos enfadar a las grandes empresas, y que vuelen y se lleven su dinero“, quedaba desmentida por las medidas para permitir a los empresarios sacar su dinero del país, y a las empresas trasladar su sede al extranjero, casi siempre a Londres y Nueva York.


Poco tiempo después, Mandela afirmaba: “Puede llamarme Thatcherita, pero, para este país, la privatización es la política fundamental“.


Como resultado, en 2001, el especulador George Soros anunciaba en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza): “Sudáfrica está en manos del capital internacional.”




Bailongo




Las frases de que la riqueza y la creación de empleo llegarían como un “goteo“, se olvidaron en la firma de acuerdos de fusión y reestructuraciones amiguistas que costaron cientos de miles de puestos de trabajo.


En los arrabales, la gente volvía a padecer los desalojos de la era del apartheid, y veía cómo las incipientes mejoras eran socavadas por los excesos y la corrupción del “neoliberalismo” al que el ANC se consagró.


La agenda incluyó todos los servicios: agua, teléfonos, salud, transporte, electricidad, vivienda, medio ambiente


Reaparecieron los crímenes de estado, como la masacre de 34 mineros de Lonmin (Marikana) en 2012, que evocaban la infame matanza de Sharpeville más de medio siglo antes… En ambos casos, con motivo de manifestaciones que clamaban justicia.


El 70% de los jóvenes negros y el 50% de los adultos negros está desempleado. En muchas zonas aún faltan no sólo electricidad y agua potable, sino unas mínimas condiciones higiénicas.


Una familia blanca promedio gana 6 veces más que una negra; el 98% del 60% de niños que pasan hambre son de piel negra; el 17% de toda la población mundial afectada con el virus del VIH (SIDA) es sudafricana.


Decenas de miles mueren cada año por falta de atención médica.


Mandela fomentó el amiguismo con los empresarios blancos ricos, incluidos los que se habían beneficiado con el apartheid.


Lo veía natural, como parte de la “reconciliación“.


La Comisión para la Verdad y la Reconciliación proporcionó impunidad a criminales confesos.


Tampoco hubo compensaciones para las víctimas.


En esta “reconciliación”, sólo una de las partes realizó sacrificios.


Otratransición modélica“… Otro traspaso no rupturista… Otrademocracia de baja intensidad“.






Mariondela




27 años en prisión.


Muchos… o pocos… para según qué lucha.


Suficientes para convertir el objetivo de vencer, en un mero contemporizar.


Para convertir al rebelde en negociador.


Reconocía lo que un sistema puede hacer, al manifestar que muchos de sus carceleros se habían convertido en animales debido al “sistema“.


Conocía lo que el sistema entrañaba, porque era abogado y había leído a Marx.


Le montaron un préstamo del Banco Mundial, y cedió.


Le montaron un movimiento terrorista nacionalista (‘Inkatha‘) enfrente, y cedió.


Le montaron un fraude electoral en las elecciones de 1994 y cedió.


Sabía la importancia de llevar cabo una política de nacionalizaciones en 1990.


Sabía la importancia de abandonar una política de nacionalizaciones, y abordar un política neoliberal en 1995.


Por eso, cuando llegó al poder, prohibió las manifestaciones y huelgas contra su régimen.


No declaró ilegítima y “odiosa” la deuda financiera contraída por el apartheid, y dio prioridad a la política de privatizaciones para pagar esa deuda, en lugar de dedicar los recursos a programas de desarrollo social.


Invadió Lesotho para asegurarse agua barata que luego cobraba cara al pueblo.


El Producto Interior Bruto (PIB) neto ha llegado a cifras per capita con valor “negativo“.




Flores decorativas




Más que vencer, se propuso conquistar a los defensores del apartheid a base de carisma y sonrisas.


Le llamaron “genio político” por su talento para reducir la política al mero arte de la persuasión.


Por ganarse a la gente.


Por su capacidad para seducir al otro.


Por avanzar de obstáculo en obstáculo, venciendo cada uno de ellos, no por ser más fuerte que sus enemigos, sino por ser “más seductor” y “más listo“.


Y creérselo.


Y suponer que los demás se lo creían.


No le importó que le estuvieran manipulando.


Que sus carceleros le fueran abriendo las puertas.


Que fuera transigiendo en cada etapa de transición.


Ir rodeado de neoliberales educados en su propio partido.


Todo ello sólo es posible cuando te da igual la manera de llegar al poder.




Mande




27 años.


Demasiados para un ser humano.


Era un preso conciliador con sus carceleros, aun enfrentándose a sus compañeros, que les consideraban “menos que humanos“, porque cualquiera que hiciese ese trabajo, no podía tener respeto por la humanidad.


No era un revolucionario; sólo un reformador, un negociador.


Al fin y al cabo, conocía de primera mano la adulación.


Era un aristócrata, un miembro de la casa real de Eastern Cape, de modales británicos.


Con sangre real, con envergadura y ademanes de rey.


Un dandy mesiánico cuyo destino de gobernar vio ya trazado de antemano.


Sólo emprendió la lucha cuando se interpusieron en su camino de grandeza.


Cuando le ofendieron a él.


Le llevó muchos años comprender que el apartheid también había ofendido al pueblo.


Ya, desde pequeño, carecía de opinión propia:
A menudo, mi propia opinión simplemente resume lo oído en una discusión“.




Siempre iba en la misma dirección que su adversario.


En prisión, vivía protegido en una burbuja.


Renunciaba a la dignidad cada vez que intercambiaba colaboración por privilegios.


Y eso que la mayoría de privilegios provenían de las huelgas de hambre de los jóvenes presos.


Esos a los que luego daría la espalda al negociar el nuevo régimen.


Prefería vivir de rodillas a morir de pie.


Siempre en la misma dirección que sus rivales.




Popgrama




Y, tras ser liberado, iba a seguirsonriendo“:


“Saliendo hacia mi libertad, sabía que, de no dejar atrás mi amargura y mi odio, hubiera seguido en prisión.”




Y por qué no. Esa trama funcionaba.


Se puede estar en prisión albergando odio y amargura.


Se puede salir en libertad siendo prisionero del odio y de la amargura.


Se puede salir en libertad fingiendo no ser ya un prisionero del odio y de la amargura.


Y se puede sonreír a la galería fingiendo satisfacción cuando en realidad se trata de una farsa. Un montaje. Un engaño. Incluso un chantaje.


El caso es salir.


La adulación corría a raudales.


Le podía el star-system.




Innocuous




Pero el pueblo era ajeno a todo ello.


No supieron leer los signos.


En vida, el pueblo interpretó a Mandela igual de mal que el intérprete esquizofrénico infrapagado por una empresa fantasma interpretó a los oradores que intervinieron en su funeral.


Y eso que sus antiguos compañeros de años de prisión le tildaron de “traidor“, de “vencido” y de “vendido“.


Se aferró a la imagen que le construyeron de icono de la paz y la reconciliación.


No terminaría en el mismo anonimato que los cientos de miles de personas torturadas o ejecutadas en el mundo por no rendirse, sin que su sacrificio haya sido reconocido.


Y, viendo el colapso de la URSS, eligió no ser un proscrito de Occidente.


Por eso, decidió no seguir los pasos de sus, una vez, admirados Fidel Castro y Che Guevara.


Eligió vivir, sin vencer.




Mas-cara


De este modo, a quien consiguió emular fue a Ronald Reagan.


Por lo de actor.


El Tío Tom que sonríe al Tío Sam.


Dijo que había madurado en prisión, pero, en realidad, nunca lo hizo. Parafraseando a Erich Fromm en “El arte de amar“, sus dones y talentos especiales le permitieron utilizar su encanto y ser admirado, como tantos otros políticos de éxito, pero, una cosa es “adaptarse“, y otra, «alcanzar la madurez».


Tampoco supo nunca juzgar a las personas. Confió ciegamente en algunas en las que no debió confiar… Pero fingían adularle y respetarle.


Sólo fingían.


Para él, era suficiente.




Financier




Como boxeador, no es preciso ser pacifista, ni tampoco renegar de la violencia.


Basta con apostar puntualmente por la no-violencia cuando estás contra las cuerdas… No desde los valores éticos, sino desde la conveniencia táctica.


Moverse y protegerse.


Planear el ataque y la retirada.




Mandalo




Su verdadero nombre en lengua xhosa era Rolihlahla, que significa “alborotador“, “el que trae o causa problemas“, pero en el primer día de escuela, siguiendo una costumbre colonial, la maestra asignaba nombres ingleses, y le llamó Nelson.


Durante su vida, recibió más nombres.


Pero acabó siendo otro caso de “revolucionario” caído que se adapta y convierte en culto a un “mesías” dócil y pacífico.


Ofreció una reconciliación basada en “poner la otra mejilla” para que también esa la abofetease el poderoso.


Perdón, compasión, humildad y paciencia son magnánimos sólo cuando se ha vencido; cuando existe legitimidad para ejercerlos sin estar forzado a ello.


De lo contrario, son sólo una máscara.


Una adaptación más, para perpetuar lo mismo.


Mandela murió el día de su liberación. Nació Madiba, con 76 años, solo y aislado. Creció rodeado de estrellas del show-business, de millonarios y de reyes de Occidente que fueron a adorarle. Fue chantajeado por EEUU, el GATT y la deuda con el FMI y el Banco Mundial. Se cambió de ropa varias veces al día, casi con la misma rapidez con que cambiaba sus políticas. Denunció a EEUU por “cometer inenarrables atrocidades en el mundo“, pero bloqueaba y falsificaba un informe de elecciones fraudulentas en Lesotho para invadirlo y asegurarse el acceso barato al agua de uno de los países más pobres del mundo. Descendió al infierno de asistir a las confesiones de crímenes, sin perseguirlos ni resarcirlos. Resucitó de entre los olvidados por la pobreza y el SIDA, subió a los cielos en múltiples vuelos huidizos, y se ha sentado a la derecha de De Klerk, cuyo reino no ha tenido fin.


Vino para liberarnos de la esclavitud racial, y nos condenó a la esclavitud económica.


Pero habían sido 27 años en prisión.


Era un anciano.


No le mereció la pena.


Prefirió comer, jugar, conducir y seducir.


Su muerte ha derramado lágrimas de cocodrilo propias de P.W. Botha.


Su gloria ha sido globalizada porque no incomodó al orden establecido por el poder global.


Una gran obra que ha fracasado por el mutis de un actor de porte aristocrático, que, tras la máscara del triunfo político personal de Madiba y su elevación al Olimpo de los héroes universales, escondía la amarga e incoherente derrota del hundido pueblo de Mandela.




Congratulaciones




Cuando el ex-presidente terminó su incómoda entrevista con John Pilger de 1998, le fue dando palmaditas condescendientes, como perdonándole por haberle contrariado.


Caminaron juntos hasta su Mercedes, plateado como sus sienes, y desapareció entre un montón de hombres blancos con brazos enormes y cables en los oídos.


Uno de ellos dio una orden en la blanca lengua afrikaner, y se esfumaron.











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30
Jun
11

Zeitgeist Hacia Adelante -4- Levantamiento




Presentamos el cuarto y último capítulo del documental “Zeitgeist: Moving Forward”, que se titula “Levantamiento”. El sistema socioeconómico actual basado en el Dinero es totalmente insostenible: no sólo no cubre las necesidades de todos y cada uno los seres humanos, sino que constituye una amenaza real que no parará hasta nuestra extinción. Ante el peligro de atravesar un punto sin retorno, urge el tránsito a una economía apolítica basada en los Recursos.


Está en idioma inglés, con subtítulos en español.


Estos son los enlaces para el visionado:





Esta es la transcripción:








– Buenos días, queridos alumnos. Sentaos, por favor. La pregunta de hoy es: ¿qué os gustaría ser de mayor?… ¿Quién quiere responder primero ?… ¿Tú, Sara?

– ¡Cuando sea mayor, quiero trabajar en McDonald’s, como mi mamá!

– Seguirás la tradición familiar, ¿eh?… ¿Y tú, Linda?

– ¡Yo seré prostituta en Nueva York!

– Ah, una chica con glamour. Qué ambición… ¿Y tú, Tommy?

– Yo voy a ser un hombre de negocios rico y elitista, trabajaré en Wall Street, y me lucraré con la bancarrota de las economías extranjeras.

– Qué emprendedor… ¡ Bien por tu interés en otras culturas !





[Víctimas de la Cultura]

Como vimos antes, una Economía basada en los Recursos aplica el método científico en bien de la sociedad, y no sólo en el ámbito de la eficiencia técnica.

También busca, sin rodeos, el completo bienestar social y humano.

¿Acaso el propósito de un sistema social no es sino producir la felicidad y la convivencia pacífica?





Eliminando el sistema monetario y cubriendo nuestras necesidades vitales, veríamos una reducción del 95% de los delitos casi inmediatamente, porque no habría nada que robar, estafar, ni malversar…

El 95% de las personas están en prisión por un delito relacionado con el dinero o la adicción a las drogas, y la adicción a las drogas es un trastorno, no un delito.

¿Y el 5% restante?

Los verdaderamente violentos… De los que se dice que son violentos sólo por el “placer” de serlo…

¿Son simplemente gente malvada?

Sinceramente, hacer juicios morales acerca de la violencia de las personas, es perder el tiempo, no aporta nada.

No ayuda, ni a comprender las causas, ni a prevenir el comportamiento violento.

A veces me preguntan si creo en lo de “perdonar” al delincuente.

Mi respuesta es: “No, no creo en el perdón, pero tampoco creo en la condena”.

Cuando nuestra sociedad consiga tratar la violencia como un problema de salud pública y medicina preventiva, en vez de como el mal moral… Cuando cambiemos nuestras actitudes, suposiciones y valores, entonces que lograremos reducir la violencia, porque, actualmente, lo que hacemos es estimularla.





Cuanto más busques justicia, más daño te harás, porque hoy la justicia no existe.

Ahí fuera, hay lo que hay.


Y ya está.


O sea, si se condiciona a la gente para que sean racistas intolerantes, si se les educa en un entorno que lo promueve, ¿por qué se les culpa por ser así?

Son víctimas de una subcultura.

Y debemos ayudarlas.


Debemos rediseñar el entorno que causa ese comportamiento aberrante.

Así se soluciona el problema.

No se soluciona encerrando a una persona en la cárcel.

Por eso, los conceptos de “juez“, “abogado” o “libre albedrío“, son peligrosos, porque aportan desinformación.

Que si esa persona es “mala“…

Que si esa otra es un “asesino en serie“…





Los “asesinos en serie“… no son, se hacen, igual que los soldados se hacen asesinos en serie con metralletas.

Se hacen máquinas de matar, pero nadie los ve como homicidas o asesinos, lo ven “innato“.

Así que, culpamos a la gente.

Decimos: “Mira, este fue un nazi, torturó judíos“.

No: le educaron para torturar judíos.

Se acepta como cierto que las personas pueden elegir libremente, pero “elegir libremente” significa “sin influencia”, y eso no es posible.

Estamos influidos en todas nuestras decisiones por la cultura en que vivimos, por nuestros padres y por los valores dominantes.

Estamos influidos. No hay “libre albedrío“.





¿Cuál es el mejor país del mundo?

La respuesta lógica sería: “No conozco todo el mundo ni todas las culturas como para responder a esa pregunta“.

Pero no conozco a nadie que dijera eso.

Es fácil decir: “El mejor país es EEUU, claro“.
– ¿Cómo lo sabes? ¿Has estado en la India?
– No.
– ¿Y en Inglaterra?
– No.
– ¿Y en Francia?
– No.
– Entonces, ¿por qué afirmas eso?”

No pueden responder, pero se enfadan contigo.

Dicen: “¡Maldita sea!… ¿Quién eres tú para decirme lo que debo pensar?

En fin… No olvides que es gente anómala.

No se les puede responsabilizar, son víctimas de la cultura, están influidos por su cultura.





[Parte 4:  Levantamiento]

La idea de una Economía basada en los Recursos suele encontrar cierta oposición…

– ¡Eh!
– ¡Eh! ¡Oiga!
– ¡Un momento!
– Ya sé de qué va. Se llama “marxismo”, amigo.
– Con estas ideas, Stalin mató a 800 millones de personas …
– ¡Mi padre murió en el Gulag!
– ¡Comunista!
– ¡Fascista!
– ¡Si no te gusta este país, deberías irte!
– Vale, mantengan la calma…
– ¡Muerte al Nuevo Orden Mundial!
– ¡Muerte al Nuevo Orden Mundial!

La irracionalidad se abría paso en una sorprendida y confundida audiencia, cuando, de repente, el narrador sufrió un mortal ataque al corazón.

Y el supuesto documental de propaganda comunista, terminó.

[Error del sistema]

[Copia de seguridad… Restaurada]





– Mira, esto mismo se lo he explicado a teóricos, a “think tanks” como el Club de Roma, y a otros… y me dicen “¡Marxista!”.

¿Cómo?… ¿”Marxista“?… ¿De qué?…

Sólo conocen lo actual, y se aferran a ello.

Es su Santo Grial, y es muy fácil de usar, ya sabes.

La gente me pregunta si soy Socialista o Comunista o Capitalista… Yo respondo que no soy ninguno de ellos.

¿Por qué deberían ser las únicas opciones?

Todas esas teorías políticas las crearon escritores que asumieron que vivíamos en un planeta con recursos ilimitados.

Ninguna de esas teorías políticas se planteaba que alguna vez pudiera haber escasez de algo.

Yo creo que comunismo, socialismo, libre empresa y fascismo son parte de una evolución social.

No puede haber grandes saltos de una cultura a otra, se pasa por sistemas intermedios.

Las necesidades vitales se imponen a cualquier “ismo“, y esas necesidades vitales, reitero, incluyen todo lo necesario para poder seguir viviendo: el aire, el agua, la seguridad, la educación… todas esas cosas que precisamos y compartimos, y que son imprescindibles para la vida, en cualquier cultura.

Hay que ceñirse a las necesidades vitales, y eso no lo hace ningún “ismo“.

Analizar el valor de la vida.






[Inaceptable]

Es un hecho histórico probado y recurrente que la cultura intelectual dominante de cualquier sociedad, defiende los intereses del grupo dominante en esa sociedad.

Una sociedad con esclavos, sostiene ideas sobre el ser humano, los derechos humanos, etc., conforme al punto del vista de los esclavistas.

Si una sociedad se basa en que pocas personas controlen y se lucren con las vidas y el trabajo de millones de personas, la cultura intelectual dominante defenderá los intereses del grupo dominante.

Se refleja en todos los ámbitos, si te das cuenta…

Las ideas que difunden la Psicología, la Sociología, la Historia, la Economía y la Política reflejan fundamentalmente los intereses de la élite.

Y las voces académicas disidentes suelen ser dadas de lado, o son vistas como “radicales“.


Los valores dominantes de una cultura tienden a sostener y perpetuarlo que es recompensado por esa cultura.




Y en una sociedad donde el éxito y el estatus se miden por la riqueza material, y no por la contribución a la sociedad, es fácil ver por qué hoy el mundo está como está.

Nos enfrentamos a una perversión del sistema de valores.

Los valores están completamente desnaturalizados, porque la salud personal y social son secundarias frente a esos conceptos nocivos de riqueza artificial y crecimiento ilimitado.

Y la perversión se propaga, como un virus, e invade todos los ámbitos, ya sean los medios de comunicación, los de entretenimiento, e incluso el ámbito académico.

Y se aplican mecanismos de protección contra cualquiera que discrepe.





Los discípulos de la religión del Mercado Monetario, los autoproclamados guardianes del statu quo, buscan continuamente formas de evitar cualquier tipo de pensamiento que pueda interferir con su credo.

La manera más típica es crear una “dualidad obligatoria“.

Si no eres Republicano, debes ser Demócrata.

Si no eres Cristiano, entonces eres Satánico.

Y si crees que la sociedad se puede mejorar, proponiendo, por ejemplo, una cobertura universal, te tachan de “Utópico“.

Y la más maligna de las acusaciones, es: si no estás a favor del “libre mercado“, debes estar contra la libertad en sí.

¡Yo creo en la libertad!





Cada vez que oigas la palabra “libertad” dicha desde cualquier instancia donde “influya” el poder, significa, decodificada: “desviar masivamente el dinero de todos para dárselo a los que ya acumulan dinero privado“.

Así es.


Y todo lo demás que añadan: “Oh, la gente demanda más productos”…”Oh, es la lucha de la libertad frente a la tiranía“, etc… Todo se decodifica igual.

Siempre que lo dicen, viene a significar eso, no falla, siempre usan la misma sintaxis.

Es una sintaxis para controlar las creencias y los valores.

Esa sintaxis se emplea incluso inconscientemente, aunque luego uno se excuse con:

“¡Oh, no quería decir eso!”… En realidad, lo ha dicho.

Es igual que la gramática: uno sigue las reglas gramaticales, aunque no se dé cuenta.

Así subyace esa “sintaxis del valor dominante”.

Por eso, cada vez que usan expresiones como: “injerencia del gobierno”, “falta de libertad”, “libertad”, “progreso” o “desarrollo“… todas se traducen en lo mismo.

Por supuesto, la palabra “libertad” se suele oír en la misma frase que la palabra “democracia“.

Es increíble que tantas personas de veras piensen que pueden influir en las decisiones de sus gobiernos, y olviden que lo que el actual sistema realmente propugna es que “todo está en venta”.






El único voto que cuenta es el voto del dinero, por mucho que se reclamen ética y responsabilidades.

En una economía de mercado, cada político, cada ley, y, por tanto, cada gobierno, están en venta.





Incluso, pese a los 15 billones de euros destinados a rescates bancarios desde 2007, dinero que habría bastado para cambiar, por ejemplo, toda la infraestructura energética del planeta a fuentes totalmente renovables, si no se hubiera destinado a salvar unas instituciones financieras que, literalmente, no hacen nada para ayudar a la sociedad, y que podrían ser eliminadas mañana mismo, sin problemas… Aún así, estamos condicionados para seguir creyendo a pies juntillas, que la política y los políticos, existen “por el bien del pueblo“.

En realidad, en una economía de mercado, la política es un negocio como cualquier otro, y a los políticos sólo les preocupan sus propios intereses.




(Habla George Carlin)

– Sinceramente, yo no creo en la acción política.

El sistema se contrae y se expande según él mismo lo requiera.

Engulle y mitiga los cambios.

Por ejemplo, el movimiento pro-derechos civiles fue descafeinado por los dueños del país.

Saben lo que les interesa, sueltan un atisbo de libertad, una ficción de libertad: el poder votar de vez en cuando, para así mantener este espejismo de libertad.

De qué les sirve a los esclavos decir: “¡Oh, he votado!“…

Los límites del debate están ya fijados antes de que el debate siquiera comience, y a todos los demás, se les deja al margen, y se les hace parecer comunistas, o gente desleal, o chalados

En realidad, es una “conspiración“, pero han conseguido que parezca descabellado pensar que los poderosos puedan reunirse y tener un plan… “¡Eso no es verdad!… ¡Eres un ‘chalado’!… ¡Un ‘conspiranoico’!”





Y, de todos los mecanismos de defensa de este sistema, los más que más reiteran son dos…

El primero, es la idea de que el sistema ha sido la “causa” del progreso material que hemos visto en este planeta.

Pues… No.


Las 2 causas fundamentales del aumento de la supuesta “riqueza” y del aumento de la población, son:


  1. El avance exponencial de las tecnologías de producción, fruto del genio científico.
  2. El descubrimiento de la abundante energía de los hidrocarburos, en que se basa el actual sistema socio-económico.


El sistema de libre mercado / capitalista / economía de mercado, no ha hecho nada, excepto subirse al carro de esos acontecimientos con un canallesco sistema de incentivos, y un muy dispar y desigual uso y reparto de lo obtenido.





La segunda defensa es un prejuicio social agresivo, causado por tantos años de propaganda, que ve cualquier otro sistema social como un camino a “la tiranía“, en referencia a Stalin, Mao, Hitler… y las muertes que causaron.

Pero, por muy despóticos que estos hombres y sus sociedades hayan sido, en lo que a matar respecta, en lo que al asesinato sistemático diario y masivo de seres humanos respecta, nada en la historia se puede comparar con el sistema actual.

Las hambrunas de, al menos, el siglo pasado, no las causó la falta de alimentos.

Las causó la pobreza.





Cuando los recursos económicos están tan injustamente distribuidos, los pobres no tienen suficiente dinero para comprar comida.

Esto es un ejemplo de la “violencia estructural”.

Otro ejemplo: en muchas zonas, y particularmente en África, decenas de millones de personas están muriendo de SIDA.

¿Por qué mueren?


No porque no sepamos cómo tratar el SIDA.

Hay millones de personas en los países ricos que sobreviven fenomenalmente porque pueden tomar medicinas.




Las personas que mueren de SIDA en África no están muriendo a causa del virus VIH… Están muriendo porque no tienen dinero para pagar esas medicinas que los mantendrían con vida.



Gandhi ya lo advirtió. Dijo: “La forma más letal de violencia es la pobreza”.




Y eso es totalmente cierto.


La pobreza mata mucha más gente que todas las guerras de la historia; mata más personas que todos los asesinos de la historia; mata más que todos los suicidios de la historia…

La “violencia estructural” no solo mata más gente que toda la “violencia conductual” junta…

La “violencia estructural” es, además, la mayor causa de “violencia conductual“.

[El pico máximo se ha sobrepasado]





El petróleo es la base de la civilización humana, y se utiliza en todos sus ámbitos.

Se consumen 10 calorías de energía de hidrocarburos (petróleo y gas natural) para producir cada caloría de la comida que comemos en el mundo industrializado.

Los fertilizantes se hacen a partir de gas natural.

Los pesticidas se hacen con petróleo.

Las máquinas para plantar, arar, irrigar, cosechar, transportar y empaquetar, se propulsan por petróleo.

Todo el plástico para envolver la comida procede del petróleo.

Hay 26 litros de petróleo en cada neumático.

El petróleo está en todos lados; es omnipresente.

El petróleo es la única causa de que haya 7 mil millones de personas en este planeta.

La llegada de esta energía fácil y barata, equivalente, por cierto, al trabajo de miles de millones de esclavos las 24 horas del día, cambió el mundo radicalmente durante el último siglo, permitiendo multiplicar por 10 la población.

Pero, para el 2050, las reservas petrolíferas sólo permitirán mantener a menos de la mitad de la población mundial, al ritmo actual.

Habrá que realizar enormes ajustes con respecto al actual modo de vida.

Hoy, las nuevas prospecciones de petróleo sólo cubren la sexta parte del consumo.

Hace 5 años, cubrían la cuarta parte.

Dentro de 1 año, sólo cubrirán la octava parte.

Lo que me inquieta es la pasividad de los gobiernos mundiales y de los líderes de la industria mundial, para hacer algo diferente.

Se genera algo más de energía eólica, se comienza a utilizar la energía mareomotriz, se hacen los coches un poco más eficientes, pero no se atisba ninguna revolución energética, sólo se aplican pequeñas medidas, lo cual, es bastante aterrador.

Y los gobiernos, dirigidos por estos economistas a los que les importa un comino todo esto, tratan de estimular el consumismo y recuperar la prosperidad pasada, como si se pudiera volver al pasado.





Están imprimiendo aún más dinero sin disponer de aval o garantía.

Aunque la economía mejore, y se consiga ese estupendo crecimiento, será solamente pasajero: en poco tiempo, más en meses que en años, volverá de nuevo el problema del abastecimiento, habrá otra alza súbita de los precios, y otra recesión, aún más profunda.

Hemos entrado en una sucesión de círculos viciosos.

Llega el crecimiento económico, los precios se disparan, y todo se viene abajo.

Como ahora.


Luego, empieza a subir de nuevo, pero la energía ya es más cara.

Hemos sobrepasado el pico máximo, y la producción de petróleo desciende.




Ya no se puede incrementar el ritmo de extracción.

Si la economía se ralentiza, el precio del petróleo cae, como sucedió en 2009, pero luego viene una “recuperación“, y el precio del petróleo vuelve a subir.

Y, aunque el precio del barril ronde los 80 dólares, con esta crisis financiera y económica, a la gente le cuesta pagarlo.

Actualmente, la producción mundial de petróleo es de 86 millones de barriles diarios.

Dentro de 10 años, se producirán 14 millones de barriles diarios menos.

No hay alternativas preparadas para poder satisfacer ni siquiera el 1% de esa reducción.

Si no hacemos algo rápidamente, habrá un gran déficit energético.

Creo que hace 10 años cometieron el gran error de no reconocer que se precisaba un esfuerzo coordinado para desarrollar las energías sostenibles.

Nuestros nietos nos recordarán con total estupefacción… “Sabíais que era un recurso limitado… ¿Por qué diantres construísteis la economía sobre algo que iba a desaparecer?”




Por primera vez en la historia de la Humanidad, nuestra especie se enfrenta al total agotamiento del recurso básico en el que se basa nuestro actual sistema de supervivencia.

Y para colmo, pese a la escasez de petróleo, el sistema económico sigue impulsando ciegamente su canceroso modelo de crecimiento…

Para que la gente salga a comprar más vehículos propulsados por petróleo que generan más PIB y empleo

Empeorando el declive.






¿Hay soluciones para reemplazar los hidrocarburos?

Por supuesto.


Pero los pasos que hay que dar para realizar los cambios, no los puede definir la economía de mercado, la cual sólo implementa nuevas soluciones si se pueden obtener beneficios de ellas.

No se invierte en energías renovables porque no dan beneficios, ni a corto ni a largo plazo.

Pero la necesaria transición conllevará grandes pérdidas económicas.

En fin, que no hay ningún incentivo monetario.

Y, en este sistema, si no hay incentivo monetario, no se hace nada.

Y además, el agotamiento del petróleo es sólo una de las muchas consecuencias de este tren en llamas que sigue ganando velocidad.





También ha disminuido el agua dulce que nos sustenta.

Hoy sufren escasez de agua 2800 millones de personas, y para 2030, la sufrirán 4000 millones de personas.

En cuanto a la producción de alimentos, las tierras cultivables, de las que procede el 99,7% de nuestros alimentos, se están destruyendo 40 veces más rápido de lo que se crean, y en los últimos 40 años, el 30% de la tierra cultivable se ha convertido en tierra improductiva.

Además, los hidrocarburos son la columna vertebral de la agricultura actual, y, al disminuir, también lo hará el suministro de alimentos.





En cuanto a los recursos en general, con el ritmo actual de consumo, para el año 2030, necesitaremos 2 planetas.

Por no hablar de la continua destrucción de la biodiversidad, que provoca extinciones y desestabilización del medioambiente en todo el mundo.

A todo este declive, se suma el crecimiento casi exponencial de la población: para el 2030, podría haber más de 8000 millones de personas en el planeta.

Para satisfacer esa demanda en 2030, la producción de energía tendría que aumentarse un 44%.





Y, de nuevo: visto que sólo el dinero promueve la acción, ¿es previsible que algún país de este planeta pueda costear los enormes cambios necesarios para transformar la agricultura, el tratamiento de aguas, la producción de energía, etc.?

Justo ahora, que la pirámide de la deuda global está paralizando poco a pocoal mundo entero…

A esto se añade el alto nivel actual de desempleo, que será crónico, por ser un “desempleo tecnológico“.

Los trabajos no van a volver.

Por no hablar, finalmente, de la perspectiva social global.





Gracias a este sistema, la pobreza en el planeta se ha duplicado entre 1970 y 2010, y, viendo cómo van las cosas, ¿crees de veras que la pobreza, el sufrimiento y el hambre no volverán a duplicarse?





[El comienzo]

No va a haber ninguna recuperación.





Esta no es una larga recesión que vaya a terminar algún día.

Con la próxima ola de colapsos económicos, creo que veremos disturbios sociales masivos.

Cuando se dejen de pagar los subsidios de desempleo porque los estados no tengan más dinero, y las cosas vayan tan mal, que la gente retire su confianza en los líderes electos y demanden un cambio.

Si antes no nos matamos unos a otros, o destruimos el medioambiente.

Tengo miedo de que lleguemos a un punto sin retorno

Eso no deja de preocuparme.

Debemos hacer todo lo que podamos para evitar llegar a ese punto.

Está claro que nos acercamos a un gran cambio en la vida humana…

Un cambio tremendo en relación a la vida en el siglo pasado.

Ha de haber una relación entre la economía y los recursos de este planeta, entendiendo por recursos: la vida animal y vegetal, la salud de los océanos y todo lo demás.

El sistema monetario sólo parará con la muerte del último ser humano.

El grupo en el poder hará lo que sea para permanecer al frente, eso debes tenerlo claro.




Usarán al ejército, la marina, las mentiras… y todo lo que haga falta para seguir en el poder.

No renunciarán al poder, porque no conocen ningún otro sistema donde les vaya a ir mejor.





(Las protestas globales paralizan la economía mundial)

(Noticias desde Nueva York, en directo)

(Noticias desde Londres, en directo)

(Protestas masivas en Pekín, China, en directo)

(En directo, desde España)

(En directo, desde Sudáfrica)

(Protestas en Moscú, en directo desde Rusia)

(Canadá protesta, desde Toronto a Vancouver)

(Arabia Saudí, en directo)





(Las guerras por la energía asolan Oriente Medio)

(La criminalidad se dispara en Occidente)

(La ONU declara el estado de emergencia global)

(La falta de agua va de África a Eurasia)

(El desempleo global llega al 65%)

(Aumenta el riesgo de Guerra Mundial)

(El derrumbe de la Deuda provoca escasez alimentaria)



[Tíralo]




(En medio de las protestas pacíficas masivas, se están retirando billones de dólares de las cuentas bancarias de todo el mundo, y los billetes se están arrojando a la puerta de los bancos centrales de todo el mundo)



ESTE ES TU MUNDO


ESTE ES NUESTRO MUNDO


ES LA HORA DE LA REVOLUCIÓN



(www.thezeitgeistmovement.com)




20
Dic
10

8 de cada 10



El paro es la principal preocupación para 8 de cada 10 españoles.


Pese a que 8 de cada 10 españoles ya percibe que estar en la Unión Europea (UE) es perjudicial para la economía, es relevante que 8 de cada 10 entienda que la clase política no es un problema


O lógico, si asumimos que quien mueve los hilos es la Banca8 de cada 10 empresas ha tenido problemas para encontrar financiación. El dinero público que va al ámbito privado no vuelve si no es con intereses leoninos.


Y 8 de cada 10 percibe que al gobierno y a la oposición  mayoritaria, sólo le preocupan los intereses de la industria cultural… Como la llamada Ley Sinde, redactada tras intensa presión desde EEUU, cuya aprobación sólo depende de las exigencias de la derecha nacionalista tras el primer rechazo, o los nuevos canales televisivos neo-conservadores.


Nada de leyes para doblegar a la Banca… pero sí para legislar el grandísimo “interés cultural general” de las retransmisiones deportivas.





Y funciona. 8 de cada 10 espectadores vimos la final España-Holanda del Campeonato Mundial de Fútbol 2010 pagado por la Sudáfrica oculta.


Casi 8 de cada 10 ciudadanos consideran que la ciencia y la tecnología tienen más beneficios que perjuicios. Pensamos que las utilizarán para nuestro bien, que el papel de la tecnología era satisfacer nuestras necesidades y deseos… Luego resulta que las máquinas se suelen utilizar para reemplazar el trabajo humano, y no repercute el alza de la productividad lograda en mejorar gratuitamente el bienestar de la gente (por no hablar de los usos policiales y militares).




8 de cada 10 personas que tienen un familiar a su cargo sufre ansiedad y estrés. Eso no lo van a arreglar las máquinas. Pero los ahorros de costes podrían orientarse a un sistema público de atención sanitaria y domiciliaria universal que mejorase la vida de ancianos y enfermos, y de sus familiares.


Ese interés no interesa. Está claro.  “Cuando el lucro es la finalidad principal de las actividades tecnológicas, caso ampliamente mayoritario, el resultado inevitable es considerar a las personas como mercaderías“.


Así que, entre la espada y la pared, justo aquellos que debían preparar la sociedad para la siguiente generación (sobre todo, los que tienen entre 45 y 54 años), se afanan por llevar al límite una obsesión que afecta a casi 8 de cada 10 españoles: perder peso.


Peso físico, para acompañar al moral, que ya anda bajo. Vacíos, pero delgados. Superficiales, pero flacos.





Y pasamos a asumir como simple anécdota que al menos 8 de cada 10 adolescentes consigue alcohol sin dificultad, o que casi 8 de de cada 10 estudiantes españoles vivan en casa de sus padres, mientras que solo 1 de cada 10 lo hace en Suecia.


Asistimos impasibles al hecho de que 8 de cada 10 españoles respira aire perjudicial para su salud, o que 8 de cada 10 productos que contienen transgénicos no lo advierten en su etiquetado.


Mucho más lejos queda demandar medidas contra la deforestación que se extiende desde Ecuador a China, y de paso, reducir la extinción de 8 de 10 cada especies, haciendo frente al mercadeo del CO2 del Banco Mundial.


Nos deja impertérritos que 8 de cada 10 áreas marinas protegidas del mundo estén mal gestionadas.


O que 8 de cada 10 personas siguen obteniendo agua de recursos contaminados.


Nos resulta ajeno que 8 de cada 10 personas del mundo sufran la explotación de corporaciones privadas, y asistimos insensibles a nuevas olas de privatizaciones.


Bonita herencia. Gran legado.





Miramos al cielo en busca redención… pero el papa y sus seguidores, fieles a su subyugante epilepsia particular, nos devuelven de bruces a la tierra, afirmando que el rock causa los males del mundo.


Aunque casi 8 de cada 10 españoles se declara católico, también 8 de cada 10 cree que, cuando una pareja no es capaz de solucionar sus problemas conyugales, el divorcio es la mejor solución. Por una vez, cuanto más lejos esté un mito metomentodo, mejor.


Como a 8 de cada 10 le gusta” que el papa visite España, se deduce que agrada su llegada, pero no para “evangelizar“, sino sólo como atracción turística… Lo perverso es que también viene como jefe del estado vaticano, al cual, el estado español regala cada año 6000 millones de euros; con la de puestos de trabajo que se crearían para acometer obras de misericordia… como la asistencia domiciliaria universal a ancianos y enfermos.





Más que el rock, el culpable del “orden criminal del mundo“, sería el rich. Se condena al rock’n’roll, pero se alaba el rich’n’ god.


La fe en dios y en los mercados.


No hay más dios que el dinero, y la Banca es su profeta.





Ahora, los mercados vienen a por el dinero del sistema público de pensiones de España.


No vienen a preparar la asistencia domiciliaria universal para los ancianos presentes y futuros.


No vienen a corregir que 8 de cada 10 mayores que viven solos no llegan a ser ni ‘mileuristas‘… dado que la pensión media contributiva es menor de 800 euros.


Ni vienen a derogar la congelación de las pensiones, pese a que el ahorro de 1530 millones sea equivalente a la deuda de despilfarro de las televisiones autonómicas.


Vienen a desmontarlo.


Los llamados reaganomics/liberales/neo-conservadores/pro-Globalización/neoliberales y socioliberales (como los del monopartido bicéfalo PPSOE), no creen en lo público… porque obedecen a intereses para saquear lo público desde lo privado. Todo un robo, por más que quieran revestirlo de ideología.


Quien gana es… de nuevo, la Banca.


Poco importa que la actual crisis-burbuja de la Deuda provoque que 8 de cada 10 españoles no pueda ahorrar para su futuro.


Al endurecer las condiciones para su percepción íntegra y digna, la cuantía de las pensiones se reducirá, y la gente se verá obligada a aportar en planes de pensiones privados.


Así será, por mucho que su rentabilidad ya se esté derrumbando en plena crisis. El partícipe es un cliente cautivo: no puede sacar el dinero aunque el plan vaya mal, sólo traspasarlo a otro que no irá mucho mejor… porque cajas y bancos lo gestionan igual (de nefasto… para el partícipe).


Pese a ello, los ministros de Trabajo siguen recomendando invertir en ellos.


Y su derrumbe no ocurre sólo en España. La situación se repite en todas partes, y más crudamente, en los países de  Lationoamérica, donde los neoliberales camparon a sus anchas.


Y el objetivo final es privatizar totalmente las pensiones públicas.


Es un plan formalizado en 1994, cuando el Banco Mundial (BM) publicó un documento sobre el “futuro de las pensiones“, de amplio calado en la UE, donde se ha conformado otro euro-puzzle, ahora de pensiones.





Ese mismo año 1994, el presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI) visitó España para criticar su sistema público de pensiones, haciéndose acompañar en su visita por una compañía de fondos privados de pensiones, lo cual decía mucho de su “honestidad intelectual“.


Y cuando caigan las gestoras que manejarán nuestras pensiones… no veremos ni un céntimo.


Acaba de ocurrir en Holanda: el pasado septiembre, los 5 principales fondos del país (incluido ABP, cuyo patrimonio de 229.000 millones es el del mundo) anunciaron… que se ven “obligados” a recortar las pensiones prometidas a sus jubilados.


Así de sencillo.


Por cierto, en Irlanda, año y medio antes de su “rescate financiero” (eufemismo para pérdida de soberanía), los fondos de pensiones privados se habían declaradoinsolventes“.


Y, previamente, en 2006, antes de la actual burbuja inmobiliaria, la quiebra de pensiones privadas afectó a EEUU por más de 600.000 millones de dólares.





La gestión privada del dinero de las pensiones públicas supone ganar un premio gordo en la lotería de las burbujas de la Deuda.


Es “para tapar agujeros”… Y, de paso, seguir lucrándose.


Por eso se crean alarmas infundadas sobre el actual sistema público de pensiones, y se realizan unas previsiones catastrofistas tan falsas como malintencionadas.


Quieren convertir un derecho en un negocio.


Qué más da que se forme otra burbuja, y cuando quiebre, el país pida otro préstamo, se malvendan sus recursos, y más de lo mismo… Otra (¿nueva?) burbuja de Deuda…. y luego, otra… y otra…




Y qué más da que, por el camino, 8 de cada 10 personas acabe viendo recortadas sus pensiones.




Pese a que 8 de cada 10 tiene momentos de introspección e interiorización, y sabe lo que es justo y lo que es injusto, nos quedamos boquiabiertos [ad]mirando de soslayo las movilizaciones francesas contra la reforma de las pensiones, ocupados como estamos en esperar, con la pueril ilusión de poder tener/mantener un trabajo, como el esclavo que aspira a recibir algún día una dádiva de su señor, y entretanto permanece tras la puerta para lo que guste.


El paro es la principal preocupación para 8 de cada 10 españoles.

28
Sep
10

SPQR




Desde el año de 508 aC, en que fue fundada la República de Roma, todos los monumentos que los romanos elevaron, llevaron las siglas latinas SPQR, que significaban “el Senado y el Pueblo de Roma”.


La palabra “Pueblo” no se correspondía en absoluto con lo que pudiéramos entender hoy día, porque Roma no incluía dentro del término “Pueblo” a toda la ciudadanía, sino tan sólo dos clases sociales: la de los patricios y la de los caballeros (‘equites’).

  • Los patricios eran los descendientes de los fundadores de la ciudad: un centenar de familias, que, naturalmente, acapararon las mejores propiedades, y que se consideraban algo así como “los dueños de la casa” con respecto al montón de gente que vino después, la clase de los plebeyos.


  • Con el tiempo, de los plebeyos se diferenció un pequeño grupo que se puede asimilar a la alta burguesía o clase media, muy fuertes desde el punto de vista financiero: los caballeros (‘equites’).



Cuando el último rey fue desalojado del poder, y se instauró la República, los patricios comprendieron que no podían quedarse solos contra todos los demás, y pensaron en tomar por aliados a los ricos caballeros, que, en el fondo, y como todos los burgueses de todos los tiempos, no aspiraban sino a formar parte de la aristocracia, es decir, del Senado (si los nobles franceses del siglo XVIII hubiesen hecho otro tanto, se habrían salvado de la guillotina).


El pueblo lo constituían, pues, solamente estos dos órdenes: patricios y caballeros. Todo el resto era plebe, y no contaba. Los plebeyos eran agricultores, artesanos, pequeños comerciantes, empleaduchos, y esclavos liberados (“libertos“)… pero no eran “Pueblo de Roma”; carecían de poder e influencia.


Con este planteamiento, es fácil prever que el primer siglo de la República de Roma estuvo enteramente ocupado por las luchas sociales entre los que querían ampliar el concepto de “Pueblo” y los que querían mantenerlo restringido para las aristocracias (la de la ‘sangre’ y la de ‘carteras llenas’).


Así, esa lucha comenzó en 494 aC, es decir, sólo 14 años después de la proclamación de la República, cuando Roma, atacada por todas partes, había perdido todo lo conquistado bajo la monarquía y, reducida a casi ‘cabeza de partido’, tuvo que conformarse con ser miembro de la Liga Latina en pie de igualdad con todas las demás ciudades.


Al final de aquella ruinosa guerra, la plebe, que había proporcionado la mano de obra para llevarla a cabo, se encontró en condiciones desesperadas. Muchos habían perdido los campos, que quedaron en territorios ocupados por el enemigo. Y todos, para mantener a la familia mientras estaban en filas, se habían cargado de Deudas.


En efecto, en Roma, existían el dinero, la inflación, los préstamos y, por ende, las crisis económicas planificadas.


¿ Qué podían hacer aquellos plebeyos para reclamar un poco de justicia ?


Comenzaron a agitarse por calles y plazas, pidiendo por boca de los más desenvueltos, que sabían hablar, la anulación de las Deudas, un nuevo reparto de tierras que les permitiese reemplazar la propiedad perdida y el derecho de elegir magistrados propios.


Pero las clases privilegiadas y su Senado hicieron oídos sordos a estas demandas.





Así que, grandes masas de plebeyos decidieron cruzarse de brazos, retirarse al Monte Sacro, a unos 5 kilómetros de la ciudad, y proclamar que, a partir de aquel momento, no aportarían ni un bracero a la tierra, ni un obrero a las industrias…y, lo más dañino… ni un soldado al ejército.


Estaban en huelga.


Finalmente, el Senado capituló. Canceló Deudas, restituyó la libertad a quienes habían caído en la esclavitud por ellas, y puso a la plebe bajo la protección de 2 tribunos y de 3 ediles elegibles por ésta cada año.


Fue la primera gran conquista del proletariado romano, la que le dio el instrumento legal para alcanzar también las demás por el camino de la justicia social.





No mucho después, Roma lograba la ley de las Doce Tablas“.


Fue otro éxito de los plebeyos: tras volver del Monte Sacro, no cejaron en pedir que las leyes no fuesen dejadas más en manos de la Iglesia,  que a su vez era monopolio de los patricios, sino que se publicasen, de modo que cada uno supiese cuáles eran sus deberes y cuáles las penas en que incurrirían en caso de infringirlas.


Hasta aquel momento, las normas en que se basaba el magistrado que juzgaba habían sido secretas, reunidas en textos que los sacerdotes conservaban celosamente, y mezcladas con ritos religiosos con los que se pretendía indagar la voluntad de los dioses. Si el dios estaba de buen humor, un asesino podía salir de apuros; si el dios tenía mal día, un pobre ladronzuelo de gallinas podía terminar en la horca. Dado que quienes interpretaban su voluntad, magistrados y sacerdotes, eran patricios, los plebeyos se sentían en clara indefensión.


Así, el Senado encargó a una comisión de 10 legisladores que redactasen el código o ley de las Doce Tablas, que constituyó la base, escrita y pública, nada más y nada menos, que del Derecho Romano, que es la base de los ordenamientos jurídicos contemporáneos.


Esta otra conquista lleva la fecha del año 451 aC, sólo 57 años después de la fundación de la República.


La letra P de las siglas SPQR comenzaba a tener otro significado.





Toda huelga general tiene como objetivo extenderse a todas las actividades laborales, y afectar al conjunto de trabajadores e incluso a otros estamentos sociales (estudiantes, jubilados, etc.).


La convocada el 29-S en España, surge como respuesta a la reciente reforma laboral.


Se puede argumentar, con razón, que llega un poco tarde.


Porque la reforma laboral ya está aprobada.


Solo podrá modificarse si otro gobierno la deroga o altera.


Es lícito pensar que tiene más sentido esperar y expresarse en las siguientes Elecciones Generales, previstas para 2012.





Claro que, con la actual ley electoral, el sistema consigue que votar a partidos de implantación nacional que no sean los 2 mayoritarios, minusvalore el voto del resto.


Pero, en realidad, la huelga general no se plantea contra las decisiones de este o cualquier otro gobierno títere de la dictadura de los mercados, sino contra los mercados mismos, y más concretamente, contra la que es hoy su principal arma contra la clase trabajadora española, europea y mundial: el sistema financiero.


Vista la delegación de la soberanía de España a manos del euro, la Unión Europea (UE) y la Banca, la huelga general del 29-S se justificaría no sólo en defensa de derechos económicos, sociales y laborales, sino frente a la tergiversación de la Democracia.


Así, la huelga ya no es una lucha exclusivamente obrera, sino una lucha de todos, porque, directa o indirectamente, a todos van a afectar las reformas, que, por cierto, forman parte de un paquete de medidas neoliberales que la UE trata de implementar vía Fondo Monetario Internacional (FMI). Con dicho conjunto de medidas, similar a los “planes de ajuste estructural” que el FMI imponía a los países latinoamericanos en los años 80’ del siglo pasado para sojuzgar a los países, tratan de imponer duros sacrificios, y hacer pagar al Pueblo por una crisis que éste no ha provocado, y que ya le está afectando seriamente.





Esta crisis no ha sido provocada por la inmensa mayoría de la población, sino por una pequeña minoría de especuladores ligados a la gran Banca que, con el pretexto del estallido de la “burbujainmobiliaria y financiera, la han trasladado a la economía real vía saqueo de las arcas públicas (con la colaboración de gobiernos cómplices) y la supresión drástica del crédito a empresas y familias, provocando miles de quiebras, y millones de parados.


El rescatar a la Banca no lo va a pagar la propia Banca. Quieren que lo paguen el Pueblo.



La reforma laboral es el primero de los ejes del ataque a la población.


De entrada, esa reforma mina el papel de los sindicatos.


Además, y en paralelo, se ha orquestado una brutal campaña de propaganda contra los sindicatos, en prensa e Internet.


Los especuladores que han creado la crisis exigen recortar salarios y derechos sociales, diciendo que los trabajadores vivían “por encima de sus posibilidades“. Los gobiernos aplican planes de ajuste contra los trabajadores… Pero la campaña se forma sólo cuando los sindicatos convocan una huelga general contra esos recortes.


Y es cierto que los sindicatos han actuado de forma excesivamente complaciente, firmando ‘pactos sociales’ que libraban de responsabilidad al gobierno de turno por las mermas sociales, pactando ERE’s a nivel autonómico o nacional, y beneficiándose de la gestión de la formación para desempleados.


Pero la explicación de los ataques tiene que ver con la hipótesis de una ofensiva en toda la UE contra el (muy básico en el caso de España) estado del bienestar.


El Partido Popular (PP) ya tiene puesta la vista más allá de la huelga general: espera ganar las próximas elecciones. Ese hipotético gobierno del PP sería el encargado de profundizar en el desmantelamiento del estado del bienestar y en el recorte aún más grave de los derechos laborales. Y para esa política, con un PSOE en la oposición después de haber dado los primeros pasos en esa línea, sólo queda un enemigo a tener en cuenta: los sindicatos.





Porque, hoy por hoy… los sindicatos son los únicos que pueden movilizar y sacar al Pueblo a la calle para defender sus derechos.


La campaña contra los sindicatos quiere facilitar las cosas a los que se aprovechan de la clase trabajadora, desmoralizar a los propios trabajadores, y dejarles sin armas de organización colectiva para responder a los recortes salariales y sociales.





Los otros 2 grandes aglutinadores de masas: los clubes de fútbol, y la Iglesia y cofradías católicas no han puesto el menor interés por defender al ciudadano, ni lo van a poner.


Y los sindicatos tienen tanta legitimidad para hacerlo como el que más. Suman tantos afiliados como los partidos políticos que dicen representar al conjunto de los españoles. Si 3’5 millones de afiliados son suficientes como aval de los partidos para presentarse a unas elecciones, 3’5 millones de afiliados también avalan a los sindicatos para representar así a los trabajadores.


Y es desde los sindicatos desde surge la mejor posibilidad de reconstrucción de la “izquierda social“, como salida política.


De ahí la importancia del éxito de la huelga general, como resistencia frente el ajuste neoliberal actual y previsible.





En España, uno de los colectivos de trabajadores más reivindicativos, con permiso de las organizaciones agrarias y ganaderas, viene siendo el de los mineros del carbón.


Resulta clarificador…


Los mineros son trabajadores de un sector “obsoleto.


Pero es que sectoresobsoletos” lo son todos los del país, porque se pide competir en cada momento con quien ofrezca, a nivel mundial (por aquello de la ‘Globalización‘), el menor coste de mano de obra, sin asumir responsabilidad alguna por el medio ambiente, cuando hay beneficios, ni por las consecuencias para las personas, cuando deja de haberlos.


Y, por eso mismo, todos los trabajadores de España y la UE ya están obsoletos. Hoy se ofrecen mejores costes de mano de obra para productos y servicios desde China, Argentina, Brasil… Pero, cuando dejen de ofrecerse desde esos países, aparecerán otros: India y Vietnam… Y luego, otros…



Y el rastro que se irá dejando es de pobreza y miseria, las raíces de los males del mundo.


Tendremos un mundo globalmente pobre.





En paralelo con el paro y los recortes de derechos sociales, asistiremos a otra oleada de privatizaciones, con la excusa de tapar el agujero de la Deuda.


Los gobiernos volverán a recurrir a la malventa de activos públicos para sanear las cuentas… que irán a parar a los de siempre, administrándolos gestores más preocupados por el lucro que por el servicio prestado.





En España, una vez avanzadas las privatizaciones en las áreas de salud y enseñanza, quedan, como bocados muy apetitosos, AENA (gestor de aeropuertos); el 20% de Red Eléctrica, el transporte de mercancías de RENFE (e incluso el ADIF, gestor de las infraestructuras ferroviarias), las cajas de ahorro (proceso ya iniciado), el agua (la Comunidad Autónoma de Madrid sacará próximamente a Bolsa el Canal de Isabel II), la lotería del Estado

Mientras tanto, el gobierno de EEUU nacionaliza empresas para salvarlas de la quiebra: la aseguradora AIG, el banco Citigroup, las automovilísticas General Motors y Chrysler… en contraste con las políticas que se aplican dentro de la UE. Estos romanos están locos.




En tiempos de la República de Roma, el Pueblo lo componían sólo los nobles y los ricos. En el Capitalismo actual, el Pueblo somos la Plebe: todos, menos los nobles y los ricos.


Los privilegios surgidos en ambas épocas son análogos, pues en ambas se lucha por el status basado en el juego de Dinero y poder.


Por eso, del mismo modo, los plebeyos de Roma se negaron a reconocer ninguna pertenencia natural a una casta inferior, e hicieron huelga.


De hecho, negarse a trabajar ha sido siempre la  única arma disponible para la Plebe.


Al menos, tenían una. Porque, por debajo en la jerarquía social, utilizados como la mano de obra más barata posible, y como base del sistema productivo, estaban los esclavos.


Los esclavos eran alojados, vestidos y alimentados por sus amos. Pero, en el Capitalismo actual, los esclavos pagan su propia manutención.




“La esclavitud posibilita la propiedad sobre el trabajo, pero obliga a tener que cuidar de los obreros, mientras que… el Capital controla el trabajo, gracias al control de los salarios. Y eso se puede conseguir, controlando el Dinero” (circular interbancaria de julio de 1862, contra el greenback, una nueva moneda libre de Deuda para EEUU).





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