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30
May
13

Antropodos

Chichas de las chinches




La FAO ha encontrado una solución al hambre en el mundo: comer insectos.


Este organismo, dependiente de la ONU, y especializado en la alimentación, afirma que muchas especies de insectos aportan tantas proteínas como la carne, y que su producción es barata.


Anima, pues, a su consumo, tanto por animales (pienso) como por seres humanos (luego existo).


El informe de la FAO dibuja un futuro prometedor:


En los países en desarrollo, los miembros más pobres de la sociedad pueden participar en la recolección, el cultivo, el procesamiento y la venta de insectos“.


Así que, pese a ser “tan saludable y nutritivo“… NO es para ricos.


Y tienes que ser rico, cuando, sólo en 2010, los alimentos se encarecieron un 39%, y la subida del precio de cereales, aceites y grasas, alimentos básicos, superó el 71%.


La FAO ve el hambre como una fatalidad inevitable, sin relación con causas políticas e intereses especulativos.


Para la FAO, que no puedas pagar un alimento básico, no es un problema… ¡Come otra cosa!.


La llave de la alimentación


Puedes comer botones, monedas, cepillos de dientes, imanes, llaves, pilas, hebillas, anillos, chicles, cristales


La FAO viene insistiendo desde 2004, en que aporta más comer insectos.


Es la misma FAO que en 2011 anunciaba que el planeta, hoy poblado por 7.000 millones de personas, ya produce comida suficiente para 12.000 millones.


Se ve que lo sostenible no es compartir, sino que los pobres dejen de aspirar a lo que ya tienen los ricos.


Por eso, se publicita que el menú propuesto por la entomofagia es variado y abundante.


Artrópodos como escarabajos, orugas, abejas, hormigas, grillos, cigarras, saltamontes, libélulas, chinches, moscas, pulgones


Todos son alimentables con residuos orgánicos.


Miseria inmisericorde


Un incentivo para vivir junto al lodo, entre las favelas miserables que rodean la ‘city‘ de muchas ciudades.


Los escarabajos proliferan en el estiércol.


Hay chinches en cualquier vivienda sucia y descuidada.


Las plagas de langostas, saltamontes o chapulines, se convierten así en un maná, y consumiendo de paso haces una obra social, protegiendo de la devastación las cosechas de cereales de los países ricos.


Los desempleados ya tienen recompensa por pasarse el día “ matando moscas“.


Es fácil imaginar el tránsito, de ser exterminadores de insectos, a su caza, recolección y cría.


El proceso es de sobra conocido.


Mascotas comestibles


Nuevas tiendas, y nuevas estanterías en las ya existentes.


El éxito de ventas provoca una regulación contra los fraudes y contra el uso de pesticidas.


Cotos, licencias, permisos y certificaciones son otorgados por la autoridad administrativa.


Se popularizan las dietas de insectos, para evitar la obesidad.


La secta de los insectos


Ahora, el insecto provoca un efecto de afecto.


El “buggy buggyes el ritmo de moda.


El “vuelo del moscardónde Rimski-Kórsakov se interpreta con asiduidad.


“La metaforfosis” de Kafka vuelve a la lista de libros más leídos.


Como es de mal gusto jugar con la comida, dejan de emitirse las antes llamadas películasde bichos“: Abejas asesinas, Ant Bully, Antz, Arac Attack, Aracnofobia, Arañas asesinas, Avispas asesinas, Bee movie, Bichos, Cuando ruge la marabunta, Hormigas asesinas, Men in Black, Mimic, Plaga letal, Spiderman, Starship Troopers, Tarantula


La plaga de langosta sufrida por Egipto en el Antiguo Testamento, no se afirma literalmente, sino que se interpreta y contextualiza en los sermones.


Los fallos de los programas de ordenadores dejan de llamarse “BUGS“, y se le renombra “PIGS“.


Para evitar las conexiones con el caos, el efecto mariposa pasa a denominarse efecto gaviota.


Planeta insecto


Tras el aprecio generalizado, llega la escalada de precios.


Las insecultoras pasan a cotizar en la Bolsa de Comercio de Chicago, CBOT (“Chicago Board of Trade“) especializada desde 1848 en la negociación de productos primarios, así como en los mercados de futuros de Londres, París, Amsterdam y Francfort.


Khepri


Es la locura de la insecultura.


¡Todo se come y se comercia!


Las multinacionales compran terrenos en todos los continentes para la cría industrializada.


Las colmenas de abejas que están desprotegidas, son asaltadas.


Los señores de la guerra de las zonas subtropicales se atacan entre ellos, subvencionados por las multinacionales, creando nuevos “estados fallidos“.


En las zonas depredadas se registran secuestros de personas, para servir de cebo en trampas con las que cazar insectos grandes.


Viviendo en una burbuja


Se adopta como producto de inversión.


La banca financiera crea nuevos complejos productos estructurados derivados CDS/CDO, no regulados ni supervisados, y a la vez, como seguros que apuestan a que las cosechas de insectos se perderán.


Las agencias de calificación otorgan esos CDO con las notas más altas.


Se venden esos productos por doquier, como acciones preferentes, a miles de cautos inversores que no son conscientes de lo que están comprando.


Gracias a unos bajos tipos de interés, los préstamos inundan el sistema.


Se asiste al aumento desproporcionado y aparentemente ilimitado de los beneficios.


Dependencia de la polinización


Se agravan los problemas en la polinización natural y agrícola.


Las heces y la madera muerta de los bosques no se degradan.


Los suelos pierden fertilidad.


Las plantas crecen sin control.


La cadena trófica se resquebraja.


En las granjas, se suministra a los insectos un cóctel de antibióticos, que al ser ingeridos por el ser humano, provocan la resistencia bacteriana.


Un virus salta de especie, provocando una “gripe metamórfica“, por lo que la OMS lanza una alerta mundial de pandemia. Algunas empresas privadas, en cuyas cúpulas figuran ex-altos cargos políticos, ya disponen de la vacuna; los estados se pertrechan sin reparar en gastos. Poco después, se desvela el desmesurado e innecesario alarmismo creado.


Más subida de precios, inversión, locura colectiva, y endeudamiento.


Bugbuja


Estallido de la “bugbuja” especulativa.


Desplome de precios.


Crash de la Bolsa.


Hundimiento de las microempresas de insecultura.


Un puñado de multinacionales acaparan el sector a precio de saldo, y operan como un oligopolio.


Apadrina un banco


Rescate de los bancos privados vinculados a la crisis, con cargo al dinero público.


Aumento de la prima de riesgo.


Pago de los intereses de la deuda a la banca exterior, a base de recortes a la población interior.


Paralización repentina y duradera del crédito.


Sucesivos aumentos de impuestos no progresivos y disminución de subsidios y prestaciones sociales.


Con la política indiscriminada de ajustes, llegan los desahucios, los suicidios y la represión.


Magnificación de los éxitos deportivos en los medios de comunicación.


Escándalos de adulteración de la carne de insecto, sustituyéndola por carne de caballo.


Para aliviar el stress, la desconsideracion, el menosprecio y los complejos que sufren los pobres, la iglesia forma con carácter urgente nuevos cuerpos de exorcistas.


Insecto controlado por chip


Los científicos insertan mecanismos electrónicos en los insectos para controlarlos en remoto, por su utilidad para volar e infiltrarse en cualquier recoveco.


Las aplicaciones de espionaje y militares son calificadas de alto secreto; para escapar a las leyes de “transparencia” gubernamentales, se desarrollan por empresas privadas del sector.


Las asociaciones de defensa de los derechos de los animales cuestionan que se utilice tecnología para anular la libre voluntad de los seres vivos.


Decapitalismo


Entre la utopía idealista y la distopía apocalíptica, está la lutopía: la negra realidad impuesta por un sistema que, al no haber cambiado, operará de igual manera frente a un mismo estímulo: el del dinero.


El hambre es consustancial al capitalismo.


Bajo este sistema, la propuesta de la FAO se descontrolará, agravando aún más la especulación alimentaria, y provocando nuevos problemas ecológicos y mediombientales.


Más miseria y destrucción, sin soluciones reales.


La FAO propone que los pobres coman y mercadeen con insectos, evitando la tentación de emular y de enfrentarse a los ricos… Algo inevitable, porque los ricos, tarde o temprano, verán esa actividad como un bocado apetecible.


La desigualdad, la segregación, la discriminación y el esclavismo persistirán en cualquier mundo donde unos crean tener más derecho a vivir que otros.


Ese es el caso de este mundo capitalista.


Un mundo hiperglobalizado e hiperconectado para ser hipercompetitivo.


Para que nadie crea tener derecho alguno por el simple hecho de vivir… Como proclama el presidente de EEUU, Barak Obama: “Nadie te da lo que tú no te ganes“… Mientras, se abandera la doctrina de la “desigualdad natural del hombre“: los de “buena posición“, tienen derechos sobre los demás.


Para que interiorices que, si no eres rico y famoso, no eres nadie, y mereces ser tratado como tal.


Pero otro mundo es posible.


Este planeta puede dar cabida a todos, si se hace un uso justo e inteligente de los recursos.




Crujiente mercado


En México, los insectos tienen una gran aceptación.


Un enclave donde la falta de megafauna para cazar, y de mesofauna para domesticar, llevó a sus élites, hace 700 años, a conservar el control político utilizando carne humana para recompensar a grupos selectos.


En efecto. Canibalismo.


Es lo que esconde cualquier sistema donde unos pocos tejan una red para beberse, gota a gota, la vida de la gran mayoría de sus congéneres.


Los insectos pequeños quedan prendidos en ella; los grandes, la rompen.


La red del capitalismo da cobijo a comehombres.


Antrópodos practicando la antropofagia.


Uno es lo que come.


Y las élites siempre han comido carne.


Cuca TV


Las cucarachas acaban de evolucionar.


Evolucionar, en el sentido individual de resistencia… Por no morir.


Sobreviven cuando huyen de lo dulce, porque ese es el sabor del veneno en el cebo de sus exterminadores.


Son criaturas muy sociales, que reconocen a los miembros de sus propias familias; de hecho, las diferentes generaciones de una misma familia viven juntas.


No les gusta que las dejen solas, y sufren problemas de salud cuando lo están.


Forman sociedades igualitarias con una estrecha relación, con estructuras y normas.


Las comunidades de cucarachas son incluso capaces de tomar decisiones colectivas por el bien común.




En TV, no paran de repetir la propuesta de la FAO.


Las élites tienen más hambre.





29
Jul
10

Diíta



La coordinadora del Grupo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la doctora Susana Monereo, pone de manifiesto que “sólo nos acordamos de los kilos de más cuando hay que quitarse la ropa, y esto es un gran error”.


Cierto. Un gran error. Porque no habría que acordarse nunca. Siempre es buen momento para el disfrute, sin importar los kilos estéticos.



Pero, en este caso, Monereo se refiere a la “operación bikini” típica de cada verano, y a los  efectos adversos de las dietas milagro, en esa o en cualquier otra estación del año, ya que pueden causar problemas sobre el metabolismo, además de producir un “efecto yó-yó”, que no se refiere al egocentrismo propio de la sociedad de consumo, sino al efecto de recuperar (e incluso superar) el peso perdido en un breve periodo de tiempo.  El 90% de las personas que empiezan una dieta recuperan el peso a los 5 años.





Es una curiosa y desafortunada paradoja que este problema afecte a las sociedades del primer y segundo mundo debido a factores de riesgo directamente relacionados con los hábitos de vida sedentaria, con la ingesta de alimentos hipercalóricos (ricos en grasas y azúcares, pero escasos en vitaminas, minerales y otros micronutrientes)… y con la TV. Mientras unos tienen que recorrer 20 kilómetros para llegar a los pozos de agua, para otros, mana de un grifo situado a pocos metros. Mientras unos solicitan donaciones de leche (como en Haití), otros la tiran. Mientras unos intentan prolongar su esperanza de vida más allá de los 45 años, otros se enfrentan a la obesidad, como su principal causa de “muerte previsible“. Así es este sistema de desigualdad sin sentido.

Según los dietistas-nutricionistas como Julio Basulto, verdaderos profesionales especializados del tema, las dietas saludables son sólo aquellas que son eficaces a medio y largo plazo, contribuyendo a prevenir la mayoría de enfermedades crónicas, y a ser un pilar de la salud.


Esto descarta todas aquellas que proclaman ser “rápidas y sin esfuerzo“, pero son perjudiciales, y, por tanto, fraudulentas, como las pobres en hidratos de carbono, las ricas en proteinas, las de ayuno y/o semiayuno, las de la sangre, las disociadas, la macrobiótica, las tóxicas, las orgánicas, de la sopa quemagrasas, del pomelo, del limón, la del calendario, la de la hora, la de los colores, la de la alcachofa


Son dietas peligrosas. Y todas cuestan dinero, bien en pastillas, zumos, jarabes y otros complementos.


Prometen ser naturales. Pero lo natural no siempre es lo recomendable. La coca y la cicuta también son naturales, pero no por ello son de ingesta habitual recomendable (sí… en ambos casos, está confirmado).



No hay una “educación nutricional“. Por qué iba a haberla… tampoco se enseña a cocinar (asignatura que debiera ser obligatoria en los colegios). Nada sorprendente en un sistema basado en el Dinero, donde no se explica a los niños por qué hay hambre en el mundo (ni a los mayores), donde no se forma a las parejas para ser padres (criar y educar), ni se evita que los que nacen desarrollen psicopatía (dado que 1 de cada 5 se comporta como tal de adulto).



¿ Es importante la “educación nutricional” , comparada con esos y otras posibles conocimientos ?



En principio, sí. Este tema, no sólo aglutina aspectos tan diversos como sanidad, industria agroalimentaria y desarrollo sostenible… de él, también depende la salud de cada uno. Sólo decíamos, “en principio”, porque, salvo que seas miembro del exclusivo club de los 144.000 que se salvarán en el Apocalipsis cristiano, no te queda por vivir más vida que ésta.





Y, por esa misma razón, hay quien se quiere aprovechar de ello. Como ya vimos, no una, ni dos, sino ya en varias ocasiones, se trata de un terreno abonado para que, al calor de la superstición, proliferen estafadores y timadores, cuando, en nuestro afán por mejorar nuestro peso (un 23% por salud, y un 73%… por estética), bajamos la guardia y nos convertimos en crédulos snobs,  suponiendo que “a nadie se le ocurriría mentir, engañar o robar con estas cosas“.


Y, bajo el amplio abanico de dietas, se esconden multitud de falacias sobre la alimentación.


Algunas mitos y verdades sobre la alimentación



No comas pan”.


Es una falacia. La revisión de estudios científicos realizada por el Grupo de Investigación de Nutrición de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, demuestra que una dieta rica en pan, y particularmente, integral, se asocia con un menor Indice de Masa Corporal y con una  menor circunferencia de cintura a lo largo del tiempo; en cambio, no se asocia a incrementos de la adiposidad.


Por cierto, los ‘hidratos de carbono’ (también llamados ‘glúcidos’‘carbohidratos’) del pan, arroz, pasta, legumbres y fruta deberían suponer al menos el 50% de nuestro aporte energético.


Reducir el consumo de fibra es pésimo para el intestino. Tomar muchas grasas saturadas, es quebrar la salud del corazón; máxime cuando casi el 70% de los adultos tenemos el colesterol elevado.


La Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2007, establecía: “Las dietas ricas en hidratos de carbono son cruciales para el control del sobrepeso y la obesidad“.


En agosto de 2000, la revista The Proceedings of the Nutrition Society, concluía: “Aconsejar un incremento del consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono, conduce a mejores resultados que aconsejar la disminución del consumo de alimentos grasos“.


Para llenar el estómago, si no comes lo que debes, es que estás comiendo lo que no debes (como dicen en Andalucía, “donde entra tajá, no entra rebaná“). Mejor rebanadas de pan, que lonchas de chicha.


“Los alimentos orgánicos son más nutritivos que los convencionales”


En agosto de 2008, un estudio llevado a cabo por investigadores del Departamento de Nutrición Humana de la Universidad de Copenhague, y publicado en la revista Journal of the Science of Food and Agriculture, concluyó que no existen razones científicas para sostener que la comida orgánica es mejor que la que ha crecido con pesticidas y productos químicos. Los expertos analizaron zanahorias, coles, guisantes, manzanas y patatas tras su cultivo en 3 medios: ‘tierra con poco estiércol’, ‘estiércol con pesticidas’, y ‘tierra con fertilizantes minerales y pesticidas’. No hubo diferencias nutricionales tras la cosecha.


A continuación, alimentaron con estas cosechas durante 2 años a 3 grupos de animales, y tampoco detectaron diferencias. Por tanto, las conclusiones desautorizan la creencia de que los alimentos cultivados de forma orgánica contengan más nutrientes que aquellos cultivados de forma convencional.


Por supuesto, lo anterior no exime de lavar los alimentos, no legitima el uso de cualquier pesticida, ni tampoco sirve de excusa para cultivar transgénicos. Pero no merece la pena pagar 3 veces más, por lo mismo.


“El calcio es bueno para la osteoporosis”


Eso es un mito. El calcio, tomado de manera aislada, no ha demostrado efecto significativo sobre la incidencia de fracturas en mujeres con osteoporosis posmenopáusica, según concluyó la Sociedad Española de Reumatología en 2006. Una extensa revisión de la literatuta científica publicada en diciembre de 2007 en la revista The American Journal of Clinical Nutrition confirmó que los suplementos de calcio (pastillas o similares) podrían aumentar el riesgo de fracturarnos la cadera. Al parecer, tomar calcio poor encima de las recomendaciones, hacen más frágiles nuestros huesos.


Demasiados productos lácteos, especialmente en la forma desnaturalizada que se venden en los supermercados, pueden ser el origen de muchos problemas de salud; los problemas de calcio se evitan mejor manteniendo una dieta equilibrada. Enfermedades como la osteoporosis, están íntimamente relacionadas con factores como la mala alimentación, el sobrepeso y el estrés.


“La miel es maravillosa, porque brinda un sinfín de propiedades medicinales”


Otra falacia. La cantidad de nutrientes que contiene la miel es irrisoria. Legalmente, para que un alimento sea “fuente” de una vitamina o mineral, debe aportar al menos un 15% de las recomendaciones de ese nutriente por cada 100 gramos de alimento ingerido. Pero, 100 gramos de miel contienen un 0% (nada) de tiamina (vitamina B1), y un 0,121% de niacina (vitamina B3)… Habría que tomar 2 Kg de miel diarios para cubrir el 15% de niacina recomendada. Mejor que no.


La miel tampoco tiene propiedades antioxidantes, ni cura quemaduras, ni actúa como antibiótico, ni mejora los constipados… Es un mero azúcar, que aporta calorías “vacías“… y produce mucha más caries que el azúcar
refinado
.


“Las legumbres no son saludables, porque inhiben o bloquean a otros nutrientes más importantes, y por eso hay que comerlas con mucha moderación… Es más, las lentejas son tóxicas.”


Todo lo contrario. Las legumbres son un alimento básico en una dieta sana y equilibrada. Son fuente de hidratos de carbono y de proteínas de buena calidad, aportan minerales esenciales como hierro -algunas de ellas, incluso más que la carne-, calcio, zinc, potasio, fósforo y magnesio, y algunas vitaminas, como la B y la E. Son un lujo nutritivo, a un precio inmejorable.


Puede que el intestino se “resista” un poco a la comida sana… pero, según el Colegio Americano de Gastroenterología.. emitir unos 14 gases al día es una prueba de salud intestinal. Aún así, hay trucos para evitar los gases: comer 6 veces al día en lugar de 2 ó 3; comer despacio; masticar bien; beber agua; cocinar bien las legumbres y luego dejarlas reposar 1 hora en el agua de la cocción… Las sustancias responsables del mal olor de los gases se encuentran, sobre todo, en huevos, carne, coliflor, ajo y cebolla. Pero, por cierto, comparativamente, ¿ qué provoca más flatulencias ?… Pues las bebidas carbonatadas, como refrescos y cerveza (por las burbujas… otra razón para beber agua), y el fumar (por tragar el aire).


“El Omega-3 debe ser una de la principales armas para tener un corazón sano”


Falso. La publicación British Medical Journal afirma que no se ha demostrado un efecto claro de los Omega-3 sobre la mortalidad general, sobre los eventos cardiovasculares combinados, sobre el  cáncer ni sobre la demencia (). Tampoco mejoran ni el rendimiento intelectual ni el físico, según queda registrado en la base de datos médica http://www.pubmed.gov.


No comas fruta después de las comidas principales, porque produce malas digestiones y genera obesidad”


Otro mito. El orden en que se ingieren los alimentos no importa, porque la cantidad de calorías es la misma. Tampoco es cierto el mito que afirma que si se toma la fruta después de las comidas, ésta fermenta en el estómago: la fruta no fermenta en el estómago, independientemente de que se tome antes o después de comer; el estómago no es un departamento dividido en diferentes alturas, por lo que el hecho de que la fruta se tome al final de la comida no significa que ésta quede en la parte superior del estómago y vaya a fermentar. Por cierto, es conveniente tomar todos los días al menos 3 piezas de fruta para poder llevar a cabo una dieta sana y equilibrada que favorezca nuestro estado de salud.


“El limón es bueno como depurativo del ácido úrico”


No ha podido demostrarse el supuesto efecto del limón sobre la fatiga, la acidez gástrica, la hipertensión, la insuficiencia renal o la gota. Y, especialmente en verano, es conveniente saber que un granizado de limón lleva 16 terrones de azúcar.


“La valeriana te relaja para dormir bien”


Pues no. En junio de 2007, investigadores de la Universidad de Washington concluyeron que las evidencias no apoyan la eficacia clínica de la valeriana como una ayuda para dormir o para tratar el insomnio; un placebo, sirve igual.



“El ajo es muy eficaz en la reducción del colesterol y triglicéridos en sangre”
Es otra falacia. Según los estudios de Archives of Internal Medicine de 2007, ni el ajo baja el colesterol, ni mejora otros parámetros sanguíneos relacionados con el riesgo cardiovascular.



“Los frutos secos engordan



Sin embargo, los estudios muestran que incorporar frutos secos en la alimentación no sólo no conduce a un aumento de peso, sin que, incluso, podría ayudar a su control. La clave está, en parte, en el consumo razonable. En este sentido, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) recomienda consumir entre 1 y 5 raciones por semana de frutos secos al natural, de los que haya que pelar, entendiéndose como ración el equivalente de 25 gramos de frutos secos (peso sin cáscara).


Según los resultados del estudio PREDIMED, las personas que suplementaron su dieta con aceite de oliva tenían una disminución del 8% en los indicadores de inflamación en las arterias; para las personas que suplementaron su dieta con frutos secos, la cifra mejoró: disminuyó el 9%.



“La ingesta de leche y de productos lácteos
no fomenta el colesterol, ni aumenta los riesgos cardiovasculares”


La principal fuente de grasas saturadas en Occidente son los cárnicos y los lácteos. Le siguen los pescados y los huevos. Tres vasos de leche entera contienen tanta grasa saturada como 150 gramos de beicon, y eso que sólo contienen un 3% de materia grasa. Y con los quesos es aún peor: el “curado” suele tener en torno al 60%, y el “fresco“, un 15%. Escoge lácteos desnatados.


“La leche artificial puede sustituir a la leche materna”
La artifical es la peor opción. A veces, es inevitable administrarla, sobre todo, si la madre trabaja fuera y otra persona ha de alimentar al bebé. Pero habrá que asumir varias cosas. Es sabido que la leche artificial no contribuye a la defensa contra las infecciones, a prevenir alergias y a proteger contra diversas afecciones crónicas, como lo hace la materna. Pero existe un efecto menos conocido… La leche artificial favorece que se tenga obesidad en la edad adulta. Eso es así porque en la leche materna hay presentes hormonas, como la lectina, que facilitan que el niño/la niña vayan regulando el quilibrio entre hambre, saciedad y grasa corporal, de forma correcta.


El estado de ánimo

A pesar de que el cerebro sólo representa un 3% del peso corporal total, es responsable del consumo del 20% de la energía que extraemos de los alimentos. Su funcionamiento requiere  oxígeno y de glucosa, pero, además, son necesarios otros nutrientes para el desarrollo de funciones de la mente, como la memoria, la concentración y el pensamiento.


Una alimentación desequilibrada puede producir carencias específicas de vitaminas o minerales que se manifiestan mediante síntomas o sensaciones como apatía, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración, e incluso depresión.


En las personas bulímicas, la depresión aparece como causa y como consecuencia. Casi en la mitad de los casos, tienen o han tenido un trastorno afectivo. Otras alteraciones psíquicas que pueden estar presentes son: intentos de suicidio, consumo de drogas o alcoholtrastornos de pánicoansiedad (previo o posterior al esporádico,  voraz e impulsivo atracón), fobia social (porque no se gustan), puede ser la causa definitiva de abandono del trabajo o estudios, irritabilidadalteraciones del sueño, alteraciones de la personalidad… incluso cleptomanía (el impulso obsesivo e incontrolable de robar objetos sin ningún valor monetario ni sentimental).





La psicopatología de la bulimia se basa en la profunda, arraigada, pero errada, idea de que sólo a través de la delgadez y su “atractivo“, se podrá triunfar en la sociedad. La bulimia suele presentarse junto con un fuerte sentimiento de inseguridad y con problemas graves en la autoestima, en relación directa con el peso o con la imagen corporal (‘autoimagen’).


Pues bien. Varios estudios han demostrado que las personas con bulimia presentan una disminución en la función de la serotonina, lo cual explicaría la ausencia de saciedad y las consiguientes comilonas, sobre todo a base de azúcares.


Cuando éstos se encuentran en niveles bajos en el organismo, puede desencadenar episodios de tristeza, ansiedad, irritabilidad, insomnio… y todo el cuadro bulímico. De ahí la apetencia e ingesta excesiva, sobre todo de azúcares industriales (pasteles, golosinas, galletas y repostería en general), y particularmente por el chocolate, el alimento preferido para favorecer la síntesis cerebral de serotonina.


La serotonina es importante…. porque hace la felicidad. Es una hormona que influye en el humor, regula el sueño, la presión sanguínea… y el apetito.


Es una paradoja que comer equilibrado sea vital para regular la hormona que sacia el apetito por comer. Pero así es.


Tradicionalmente, la bulimia se consideraba una enfermedad mental.


La doctora Sabine Naessén, que trabaja en el Instituto Karolinska, descubrió que algunas mujeres con bulimia tienen también un desequilibrio hormonal que consiste en la sobreproducción de testosterona; este enfoque aún requiere más estudios…


Pero, entretanto, ¿ no tiene más sentido cuidar la alimentación, para así favorecer la regulación correcta de serotonina ?


Digo yo.




En la salud, no hay (tampoco) milagros



No existen “dietas milagro” ni “dietas rápidas”… Sólo existen “dietas para vaciar tu bolsillo con una rapidez milagrosa“.


Veamos 9 pistas para detectar esas dietas fraudulentas:

  1. Prometen resultados rápidos
  2. Profetizan resultados asombrosos, mágicos
  3. Prohíben el consumo de un alimento, o de un grupo de alimentos
  4. Contienen listados de alimentos buenos y malos
  5. Exageran o distorsionan la realidad científica de un nutriente
  6. Incluyen o se basan en el consumo de preparados que, casualmente, vende quien promueve el tratamiento dietético
  7. Los preparados (productos dietéticos o similares) son carísimos… comparados con el coste de los alimentos comunes que sí que reportarían los mismos resultados prometidos
  8. Incluyen relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad
  9. Contienen afirmaciones que contradicen a la comunidad científica



Es más. Hablando de los productos basados en “hierbas naturales” para adelgazar, la Food and Drug Administration (FDA), tras analizar 28 de ellos, comprobó que contienen sustancias tóxicas y prohibidas, como la sibutramina, el ribonamant, la fenitoína, la fenoftaleína y la bumetanida.
Y en lo que respecta a los “complementos de última generación“, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha verificado que carecen de ensayos clínicos que los avalen y, en este sentido, citan como ejemplo varios estudios presentados en el Congreso Internacional de Obesidad, que se celebró en Estocolmo, que demuestran que su consumo no es eficaz. Entre estas sustancias, se encuentra algunas tan ‘populares’ como L-Carnitina, la fibra soluble, el polvo de guaraná, el té verde, el chitosán, el ácido linoleico conjugado (CLA), la goma guar y el glucomanano.




No más dieta: haz tu diíta

  • Ninguna dieta saludable requiere comprar botes, pastillas o suplementos.
  • Los nutrientes, de forma “aislada“, no producen maravillas; vender productos con ese anuncio no es ético, ni científico… y además es ilegal y denunciable (por el Real Decreto 1275/2003).
  • Comer de todo ó “comer variado” no son lo mismo que “comer equilibrado“: las proporciones de cada tipo de alimento son cruciales. Comer equilibrado significa, sencillamente, escoger más cantidad de unos alimentos que de otros. Los que debemos seleccionar y priorizar, según todas las organizaciones sanitarias, son a los que no necesitan anunciarse para que sepamos que son sanos, y que están recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS): “tu dieta” debe estar basada en alimentos de origen vegetal:
    Frutas enteras
    Hortalizas (espinacas, acelgas, apio, alcachofa, guisante, cebolla, nabo, puerro, zanahoria, remolacha, patata, berenjena, lechuga, pimiento, tomate, coliflor, remolacha, rábano…)
    Legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, habas, guisantes…)
    – Frutos secos
    Cereales integrales (pan integral, arroz integral, pasta integral…)
  • La “dieta mediterránea” no significa atiborrarse de paella, sino en el consumo habitual de esos alimentos, más el pescado y el aceite de oliva. Como hemos comentado, son muy importantes los hidratos de carbono. Pero fijaros que se recomiendan los hidratos de carbonocomplejos“, de “combustión lenta”: una verdura, un fruta…Lo que no tiene sentido es tomar aspirinas para prevenir los infartos, en lugar de dejar de comer hamburguesas con queso.
  • La regla de oro para poder adelgazar es no tener hambre. Comer 6 veces ó más al día, disminuye el riesgo de padecer afecciones cardíacas entre un 10 y un 20%, en comparación con quien come 1 ó 2 veces al día.
  • Restringe el consumo de carne roja y de embutidos. En 2009Archives of Internal Medicine publicó, sobre una base de 500.000 individuos, que el descenso del consumo de carne roja podría evitar la muerte por enfermedades cardiovasculares y cáncer del 11% de varones y del 16% de las mujeres, debido a su alto contenido en grasas saturadas (3 veces mayor que en las carnes blancas). Por cierto, esas grasas saturadas se acumulan en la zona abdominal
  • Entonces, ¿ cuánto de grasas saturadas ?… Lo mínimo posible, huye de ellas. Sólo precisamos el 7% de ese tipo de nutriente, y está ya tan extendido…
  • Los lácteos, desnatados.
  • Bebe agua… La cantidad: según tu sed.
  • Toma poca sal
  • Nada de azúcares “simples”, de “absorción rápida”, presentes en los refrescos, así como los zumos de fruta, mermeladas y bollería industriales… como ya vimos.
  • Del alcohol y tabaco, ni hablamos.






Finalmente, no hay una buena dieta sin ejercicio físico. Quien te diga lo contrario, miente. La revista Obesity Review pulicó en febrero de 2006 una investigación relacionada con la costumbre de subir en ascensor en vez de por las escaleras, llegando a la siguiente conclusión: un incremento del 2,8% en el uso de escaleras en lugar del ascensor, se traduce en una pérdida de peso (y/o prevención de ganancia de peso) de 300 gramos al año. Si te parece poco, aumenta el porcentaje y el número de años, y verás.


Eso de que hay gente que come de todo y no engorda es un mito… Hay excepciones, pero la mayoría de los que no engordan, cuando analizas lo que comen durante un buen periodo, averiguas que ajustan lo que comen, con lo que gastan.


El tener alimentos industriales a nuestro alcance, combinado con un actividad física muy baja, hacen que, como no hagamos un esfuerzo continuo para cuidar el peso, éste aumente sin remedio.


El 71% de los españoles –el 68,5% de los hombres y el 73,7% de las mujeres- no realizan ningún tipo de actividad física en su tiempo libre.


Qué casualidad más causal, que las cifras coincidan con las del número de personas que han hecho o hacen dieta.


Las ventajas y beneficios de realizar de manera sistemática ejercicio físico, incluyen la mejoría del sistema respiratorio, circulatorio, nervioso, óseo, endocrino, etc, sin olvidar los muchos condicionantes positivos que tiene sobre nuestro estado mental… Todo eso, si haces,  al menos, 30 minutos diarios andando a buen ritmo.





En suma, para mejorar nuestra salud y además perder peso: una dieta sensata y más ejercicio físico.


La fecha objetivo, que sea también realista: mínimo, a 6 meses.


Sin tomarlo como un “esfuerzo“, sino, como una “costumbre“.


En lugar de dieta de choque temporal,  hagamos dieta saludable cada día.


Sería hacer… en lugar de tu dieta, tu diíta.


30
Jun
09

Ciclamato ye-yé

E-dulcorantes

 


Venezuela acaba de retirar el refresco Coca-Cola Zero por tener entre sus componentes un aditivo edulcorante con riesgos cancerígenos, el E-952, ciclamato sódico ó ciclohexilsulfamato, prohibido en numerosos paises desde 1969.


 ¿ Una mini-vendetta de Chávez dedicada a su amigo del norte ?

 Abigo bío

 

La polémica sobre este edulcorante no es nueva…


Fue descubierto en 1937 en la Universidad de Illinois (EEUU), comprado inicialmente por el gigante químico DuPont, y vendido más tarde a los Laboratorios Abbott, quienes lo propusieron como nuevo producto en 1950 para enmascarar el amargor de algunos antibióticos y del pentobarbital.


En 1958 fue declarado apto para el consumo, Sin embargo, en EEUU está prohibido su uso desde el 21 de ocubre de 1969 por la FDA, y no disponible desde el 11 de septiembre de 1970,  porque las pruebas de laboratorio hallaron casos de cáncer de vejiga en ratas.


Resulta sospechoso de originar mutaciones genéticas cancerígenas, porque la flora bacteriana intestinal convierte el ciclamato en cyclohexilamina (CHA), que es una sustancia tóxica.

E-952 en perspectiva caballera

 

También está prohibido en Gran Bretaña, Australia o Nueva Zelanda.


Cuando se lanzó en México, pese a la cercanía del nunca bien ponderado vecino, Coca-Cola se vio obligada a cambiar la composición de Zero, evitando utilizar E-952.


Éste había sido autorizado aprovechando los últimos meses del gobierno de Vicente Fox, lo cual no resulta extraño… ¡¡¡ teniendo en cuenta que Fox había trabajado en Coca-Cola !!!


Sin embargo, esta batalla la ganaron los  consumidores, que presionaron hasta conseguir que Coca-Cola retirase el E-952 de la Coca-Cola Zero, si bien lo sustituyó por aspartamo (E-951)…


De modo que el refresco sigue consumiéndose…


No obstante, la compañía disfrazó el rechazo social, con el anuncio de un cambio de sabor del producto…

Eso duele...

 

En el caso de Venezuela, Coca-Cola defiende que Zero no contenía E-952, sino acesulfamo-K (E-950…) y aspartamo (E-951). Por qué no. Y lo que haga falta.


 
Sin embargo, el ciclamato ha sido declarado apto para el consumo en 55 países.


Varias organizaciones, como la FAO y la OMS, avalan su uso sin aparentes daños a la salud en más de cien países del mundo, tales como la Canadá, China, Brasil, y prácticamente toda Latinoamérica…


¿ Y en la Unión Europea ?


A todo trapo


Pues, por supuesto… está permitido, salvo excepciones como Irlanda y Bélgica.


Sí, es legal en casi toda Europa: Italia, Grecia, Portugal, Polonia,… en Estonia, Lituania… 


Y en España. De hecho, la Coca-Cola Zero comercializada en España contiene ciclamato (E-952).

A-sus-órdenes

 



Sin embargo, pese al peso económico sin poso de estos países consumidores, y a ser tan inocuo, el E-952 sigue generando alarmas.


La Unión Europea está preocupada porque los edulcorantes no se están limpiando al reciclar el agua con destino a acuíferos y al riego,  contaminando las plantas y la fruta que luego ingerimos.


A buenas horas… después de promulgar la Directiva 94/34/CE, por la que la Unión Europea desbloquease el uso de ciclamatos como E-952 siempre que los fabricantes restringiesen su uso en el agua, la leche, los zumos de fruta, las bebidas azucaradas, y otros productos, como los chicles sin azúcar o los cereales de desayuno.


Ya en marzo de 2004, la Unión Europea tuvo que revisar parcialmente su opinión: pese a no haber nuevos datos epidemiológicos de daño en humanos, se había demostrado que la tasa de conversión del ciclamato a CHA era mayor de lo “previamente pensado“…


Pero no prohibió el ciclamato (E-952)… 


Sólo  decidió reducir la cifra de ingesta diaria admisible de 11 (recomendados pro la FAO y OMS) a 7 mg/kg de peso para la UE.


Bravo.


Asimismo, añadían que habría una “observación permanente de los aditivos en la UE, y que la EFSA sería la autoridad europea que avisaría a la Comisión si alguno llegase a ser peligroso“.


Tranquilizador.


Por entonces, David Byrne (el politico, no el músico, claro está) era el Comisario de Salud y Defensa del Consumidor de la Unión Europea; pese a reducir el uso de ciclamatos, estaba encantado de haber logrado que se aprobase el uso de otros dos endulcorantes (aspartamo y sucralosa), agradeció al Consejo su apoyo a los edulcorantes “basados en las pruebas científicas, y en el interés de la protección de los consumidores.”


David Byrne desempeñó ese cargo entre septiembre de 1999 y mayo de 2004. Actualmente co-lidera “Health First Europe”, una alianza de intereses de la industria médica…


Qué raro, ¿ no ?


Pues es una pena que no patrocine (ni antes ni ahora) una solución menos extendida y más apropiada que el ciclamato, pese a que una de sus organizaciones miembro sea “IDF-Europe” (“International Diabetes Federation – Europe“)…


En fin…


Si es inocuo, ¿ por qué prohibirlo en algunos países, incluidos los EEUU ?… 


¿ Por qué EEUU lo exporta pero no autoriza su consumo interno ?…


¿ Por qué Gran Bretaña prohibe su fabricación pero no su importación ?…


Y si existen restricciones de la OMS y la FAO recomendando de ingesta diaria admisible, ¿ por qué a EEUU, Gran Bretaña, etc no les son suficientes para aprobarlo ?…


Pero, si no es inocuo, ¿ qué conciencia social tiene la UE cuando rebaja esas restricciones (como si el resto del planeta pudiera envenenarse más) en lugar de prohibirlo ?…


¿ Y las de la OMS y la FAO, directamente ?


Porque las multinacionales presionan más que los consumidores. Cash frente a Quejas.


James nunca dice no... 


El ciclamato sólo parece indicado, y como último recurso, para los diabéticos, porque, en cuanto a su eficacia para perder peso, existen estudios sobre adultos sanos en los que, cuando se sustituyen los productos con un contenido normal de azúcar por otros sin azúcar, no se produce una reducción significativa de la ingesta total de calorías.


Esto sería debido a que interviene el apetito, y acaba equilibrando la situación.


La mera inclusión de edulcorantes en nuestra dieta no producirá necesariamente una pérdida de peso espontánea; sólo se perderá peso si se reduce el consumo global de calorías…


Algo que, por evidente que parezca, olvidamos a menudo.


Bueno… puede que no resulte demasiado eficaz, pero, toda esta polémica…


… ¿ Es para tanto ?


Cuerpazo se te queda... 


Pues veamos.


La Coca-Cola Zero comercializada en España contiene 27 mg de ciclamato (E-952) por cada 100ml, es decir, 81 mg en una lata.


Es decir, para 50 Kg de peso corporal, necesitarías consumir 6,79 latas al día de Coca-Cola Zero para exceder del consumo “seguro” de la FAO y la OMS.


Claro que el edulcorante E-952 no solo se encuentra en la Coca-Cola Zero, sino en muchos otros productos… Suma y sigue.


Los ensayos clínicos realizados estos últimos años muestran resultados preocupantes en ratas, cerdos, perros: atrofia testicular, y daños genéticos, con casos de tumores malignos ‘casuales’ en monos…


Ratones y mazmorras 


En cuanto a humanos, las conclusiones se diluyen cual azucarillos (eso sí, ‘light’) en el agua:

“Proporcionando 512 mg/dia (las 6,7 latas) de ciclamato por via oral a varios sujetos, se observó que se convertía menos del 28% del ciclamato ingerido a CHA en los 3-5 días posteriores a la ingesta”.

 

A esos científicos les parece poco… pero, a mí, qué puedo decir, cualquier cifra mayor de cero me preocupa.


 
El ciclamato essospechoso de inducir efectos citogenéticos no deseados en los linfocitos humanos… pero “no se pudo establecer una relación causal“. Qué le vamos a hacer…

El dulce libre albedrío

 

Y, ojo, en el último encuentro del ‘Codex Alimentarius’ (Comisión internacional creada por la FAO y la OMS para unificar estándares alimenticios), EEUU y Japón ratificaron la alerta sobre el uso de ciclamato (E-952).


Y pese a los sucesivos intentos,  los Laboratorios Abbott no han conseguido que la FDA levante su prohibición… Lógico: esta agencia, hoy por hoy, no puede aprobar ninguna sustancia que cause cáncer en animales (y aparecen de los más variadito: de ovarios, riñones, piel, útero…).


Así que Abbott sigue perdiendo batallas… Pero sólo de momento… Y sólo en EEUU y pocas excepciones más.


“Ha habido muchos estudios que no han encontrado efectos secundarios, la mayoría pagados por la industria, para demostrar su seguridad”, reconoce Eduard Rodríguez Farré, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que trabaja en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona:

“La toxicidad del E-952 no es elevada, pero en el ámbito de la salud pública, cuando un producto se utiliza a diario por millones de personas, el riesgo, por mínimo que sea, no es nada despreciable. En esta situación el principio que se suele aplicar es el de precaución, y, por tanto, se suele prohibir”.

 

¿ Para cuándo ?


 El ciclamato me mata


Pero es tan alto el beneficio económico del ciclamato respecto a otros edulcorantes… Y tan bajo el valor de la salud general frente al beneficio de unos pocos.


No obstante, presionemos para conseguir la prohibición del ciclamato (E-952).

La alternativa sería asumir el riesgo que nos aporta “la chispa de la vida”…

Ah, por cierto… la COCA-COLA LIGHT también contiene ciclamato (E-952) !!!

E-xacto !!!

 Caco_Cala-light

Por si acaso…

Precaución, amigo consumidor.. 


Utilización del ciclamato (E-952):

• batidos
• bebidas instantáneas
• bebidas refrescantes
• bebidas para deportistas
• cereales para desayuno
• caramelos
• chicles/gomas de mascar
• chocolates
• dulces, bizcochos, tartas, repostería y productos horneados
• edulcorantes de mesa
• frutas en conserva
• galletas
• mermeladas
• productos lácteos
• pudings, flanes y gelatinas
• té frío
• productos farmacéuticos

 

Ejemplos:

– COCA-COLA ZERO y COCA-COLA LIGHT
– FANTA ZERO
– Mermelada HERO DIET
– NESTEA sin Azúcar
– Zumos BISOLAN




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