Posts Tagged ‘países en desarrollo

22
Dic
14

Virtualidades 6

Misako Unakaka


Uno de los problemas de fertilidad de Japón es la edad del matrimonio.


Las mujeres japonesas comenzaron a asistir en mayor medida a la universidad en la década de 1970, retrasando, por tanto, el matrimonio.


Consecuentemente, en el año 2000, la edad media del primer matrimonio para las graduadas universitarias ya sobrepasaba los 30 años.


Al principio, estas mujeres simplemente pospusieron la maternidad; luego, simplemente… abandonaron la idea.


Hoy día, las mujeres japonesas con estudios universitarios tienen, en promedio, apenas 1 hijo durante su vida… Muy lejos de la tasa 2 de mantenimiento poblacional.


Y, cuando se quedan embarazadas, el 60% de las trabajadoras abandona su empleo… Una cifra enorme comparada con otros países desarrollados y desiguales como EEUU, donde el abandono es del 30%.




Yohago Mikola




Otro de los múltiples problemas a que se enfrentan las madres japonesas es encontrar una guardería, pues la demanda supera en mucho a la oferta disponible.


Menos de un tercio de los niños japoneses menores de 3 años acude a guarderías; muy pocos, en comparación con el 63% que sí lo hace en Dinamarca, el 43% de Francia, o el 40% en EEUU.


Y, cuando los hijos dejan la guardería, la cosa tampoco mejora… Los profesores exigen mucho, esperan que las madres vayan prácticamente todos los días a la escuela, y demandan su participación en un sinfín de actividades.




Tekito Lobono




En Japón, la incorporación de la mujer como fuerza de trabajo, frente a lo que se pudiera pensar, ha reafirmado su condición de inferioridad, pues, desde el comienzo se la consideró como un sujeto al margen del sistema de empleo japonés, reservando para el varón las ventajas: el empleo vitalicio, los aumentos de sueldo por antigüedad, las bonificaciones, la formación interna, la protección sindical, el acceso a la alta dirección


Y el sueldo: la mujer japonesa media gana solo el 52% de lo que gana el varón japonés medio.


Esa diferencia es la mayor de todos los países “desarrollados“, e incluso superior a la de países “en proceso de desarrollo“.


Pese a hacer más horas que el hombre.




Tulomo Separte




Típico cuando accedes al empleo precario que surge tras despedir a hombres que tenían contratos fijos con protección laboral, y, por ende, resultaban más “caros” a las empresas.


Japón fue el primero de los países de la historia reciente que sufrieron un crash de burbuja inmobiliaria , para, a continuación, aplicar políticas económicas de recorte que no funcionaron, sumiendo al país en un período de estancamiento económico pero con inflación (“estanflación“) que dura décadas.




Precariedad del empleo en Japón




En Japón, de un sistema caracterizado por el predominio de trabajadores con contrato indefinido y a tiempo completo, contratados de manera casi inmediata al finalizar sus estudios de secundaria o universitarios, se ha pasado a un sistema donde predomina la figura del trabajador a tiempo parcial y con contrato temporal.


El “modelo” occidental de “contratación y despido“.




Tusako Nokupa




La presión del sistema la sufren tanto los hombres como las mujeres.


Abundan los casos de trabajadores varones que, careciendo de suficiente sueldo para pagarse un apartamento, alquilan cubículos en “cibercafés 24 horas”para vivir.


La tasa de suicidios de trabajadores masculinos es altísima… En 2011 ocupaba el lugar mundial.


Dudoso honor, máxime teniendo en cuenta que Japón figura como una de las primeras potencias económicas del mundo.


Entre los hombres se producen casos de muerte por agotamiento en el trabajo, por sobrecarga y por exceso de horarios, como resultado de una aplicación extrema de modelos regidos por el principio ideológico del kaizen (“progreso”), que exige del trabajador más que su participación, su entrega absoluta y su superación continua.




Laketiene Keservir




Pero no cabe duda de que la mujer sigue desempeñando un papel social secundariotambién, en el trabajo.


Las japonesas sufren mayor inestabilidad laboral que los japoneses.


Eso, supuesto que las contraten, y el empresario no prefiera a una persona que no pueda quedarse embarazada.


De hecho, Japón aparece en el puesto 101 en la lista de 135 países analizados en el informe global sobre igualdad de género del Foro Económico Mundial (WEF) de 2012, que mide cómo se distribuyen recursos y oportunidades entre los hombres y las mujeres… Sólo 4 puestos por encima de India, el peor país del G-20 para ser mujer, según un estudio de la Fundación Thomson Reuters.


El 11% de las mujeres casadas son pobres.


En Japón, la feminización de la pobreza también aparece por el abandono, la incapacitación o el fallecimiento del marido.


A su vez, la mitad de las divorciadas se ve inmersa en una lucha para llegar a fin de mes, y la mitad de los hogares de madres solteras en Japón vive bajo el umbral de la pobreza, resultando que el país ocupe también los puestos más bajos de las clasificaciones de la OCDE.




Feminización japonesa de la pobreza




1 de cada 3 mujeres de entre 20 y 64 que viven solas, son pobres.


La pobreza femenina es un mal endémico en la sociedad japonesa debido al papel secundario que tradicionalmente ha desempeñado la mujer.




Tekomo Toito




Hasta hace pocas décadas, las japonesas debían caminar tras el hombre a una distancia de 10 pasos.


Y cualquier hombre japonés podía divorciarse de su esposa por ofensas tan triviales como el hecho de que hablase demasiado. La mujer sólo podían promover la separación si su marido cometía delitos graves.


Las mujeres no pueden ser maestras en la preparación del sushi, el popular plato de cocina japonés; las razones que dan los maestros son éstas: las mujeres menstruan, llevan perfume y maquillaje, se les haría muy arduo, tienen las manos pequeñas, y sobre todo, porque esas manos son “demasiado calientes para manejar el arroz“…


Entre prejuicios y falsedades, se vuelve a constatar la apropiación masculina de los trabajos más prestigiosos, y la exclusión cultural de las mujeres.




Kimona Supaya




En la naturaleza, cuando uno de los sexos invierte considerablemente más que el otro, aquel se vuelve más selectivo, obligando a los miembros de éste a competir entre sí para poder aparearse. Y, cuando ambos sexos invierten lo mismo, la selección sexual opera de manera similar en los dos sexos.


Pues bien… En Gran Bretaña, tienden a buscar pareja primando la seguridad financiera y el rango social más las mujeres que los hombres, en una proporción de 3 a 1.


Y, en Japón, la proporción es de 31 a 1.




Tejuro Temaldigo




Las denuncias de violencia doméstica en Japón durante el primer semestre de 2012 se incrementaron un significativo 46,3% respecto al mismo periodo del año anterior.


Pero, en realidad… Ninguna mujer o niña del mundo está completamente a salvo de sufrir violencia y abusos.


(Continuará)



28
Mar
14

Antropoceno 2

Coliticos



¿Podemos confiar en que los gobiernos reduzcan el CO2?



No.


Desde luego, no al ritmo que sería deseable para minimizar el cambio climático y sus consecuencias sobre los hábitats humanos.


Ya existen tecnologías eficientes, en términos de Coste/Beneficio, para disminuir las emisiones.


Sin embargo, la mayor parte de las inversiones se dirigen hacia el descubrimiento y desarrollo de más recursos fósiles, convencionales o no.


Un estudio de Greenpeace demuestra que el 98% de créditos del Banco Mundial (BM) van a proyectos que agravan el calentamiento del planeta.


En lugar de contemplar el problema desde una perspectiva global y responsable a medio plazo, los gobiernos, hasta ahora, abanderan intereses locales, materialistas y efímeros.


Ponen barreras institucionales, dan incentivos inadecuados, favorecen los intereses creados, evitan crear agencias reguladoras efectivas, y dan información inexacta, sesgada o falsa.




Emisiones de CO2 desde 1980




Los países que más CO2 emiten, EEUU y China, no se han comprometido a ninguna reducción en base al Protocolo de Kioto.


Tampoco se han comprometido otros países que han registrado un rápido desarrollo, como India, Brasil, Indonesia o Vietnam… Y, al no estar obligados a reducir sus emisiones, se han convertido en los destinos perfectos donde los países desarrollados externalizan sus operaciones industriales.


Gran Bretaña, Francia y Alemania pueden presumir de que sus economías se han vuelto “más ecológicas”, pero, en realidad, el trabajo sucio lo están haciendo por ellos los países en desarrollo, que de paso emiten más gases de efecto invernadero de los que es capaz de reducir Europa.


De forma que China, EEUU e India, sin ataduras, suman prácticamente el 50% de las emisiones de CO2 a la atmósfera.


Es más: gracias a una filtración, sabemos que EEUU, que alberga al 4% de la población mundial pero emite el 25% del CO2, llevó en su agenda para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP19) de 2013 celebrada en Varsovia, los objetivos de:
Minimizar la importancia de los daños y pérdidas del calentamiento global, promover los intereses privados en el Fondo Verde para el Clima [un instrumento para financiar a las empresas multinacionales], y retrasar los plazos para reducir las emisiones“.




COP 19 Compromiso 0




Es fácil adivinar que la cumbre COP19 terminó en otro sonoro fracaso de la lucha contra el cambio climático para la transición hacia un futuro sostenible.


Por ello, organizaciones y movimientos como Greenpeace, OXFAM, CSI, ACTIONAID, AMIGOS DE LA TIERRA y WWF decidieron retirar a sus delegaciones del evento.


Europa lidera las intenciones de reducción de emisiones de CO2 en el mundo, en efecto… al estilo neoliberal.


Y han creado un mercado bursátil de “Bonos de CO2“, asignando cuotas de CO2 a las empresas. Si una empresa no agota su cuota, puede vender ese sobrante a las empresas que sí rebasaron el cupo que les fue asignado.


Al amparo de este esquema de asignación de cuotas, el Sistema Europeo de transacciones de Emisiones (ETS) se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos en materia de especulación financiera.


Casi todos los Bancos europeos importantes, y la mayoría de las grandes corporaciones multinacionales de la Unión Europea (UE), están involucrados en esta especulación con “Bonos de CO2“, también llamados “Derechos de Emisión“.


Por eso, no sorprende que la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (AICE; en inglés, IETA), el principal lobby de los especuladores del mercado mundial de “Bonos de CO2“, haya sido uno de los organismos con mayor presencia en todas las conferencias sobre el clima.




Bobos de carbobo




En 2003, se compraron y vendieron bonos que sumaron 78 millones de toneladas de CO2; en 2005, aumentó a 799 millones de toneladas, con un valor de 9401 millones de euros, y en 2006 se comercializaron 1600 millones de toneladas por 22500 millones de euros.


Los países europeos dominaron este mercado del CO2 con el 86% de las compras.


Y eso que es falso el postulado que lo sostiene, porque las reducciones de emisiones no son equivalentes, y no se pueden intercambiar los derechos a emitir gases invernadero entre agentes tan diferentes como una planta termoeléctrica, una siderúrgica o una granja de cerdos.


Por lo tanto, las reducciones de emisiones correspondientes no pueden ser iguales, ni desde el punto de vista de equidad, ni desde el punto de vista tecnológico.


La UE, nacida de un núcleo de países con intereses en el carbón y el acero (CECA) anuncia que abanderará la “lucha” contra el cambio climático… sólo si “es razonable“.


“Razonable”… para la patronal europea BusinessEurope, que ya ha afirmado que un recorte del 40% en las emisiones de CO2 para el año 2030 sería excesivo, porque el resto de socios internacionales de la UE no están haciendo esfuerzos “comparables”.


Por cierto… Las organizaciones ecologistas creen que ese objetivo del 40% ni siquiera es lo suficientemente ambicioso como para frenar el cambio climático.




Incómodo CO2 Cómodos impuestos




Otro problema de fondo en la lucha contra el calentamiento global causado por la acción humana, es la tentación de utilizar a los concienciados para convertirlos en “tontos útiles” al servicio del poder político y económico.


Todos sabemos que a medio plazo el petróleo se acaba, y con él, la principal fuente de energía de nuestra civilización. Hay que cambiar de combustible y de tecnología, y eso… cuesta dinero.


¿Qué hacer?… Fácil. Si convencemos a los suficientes millones de personas de que son culpables de la destrucción del planeta, serán éstos quienes cargarán con el coste del cambio tecnológico.


Y ya está en marcha.




GCF al rescate




Así es como se ha creado el Fondo Verde para el Clima (FVC, en inglés GCF), al que los países han de aportar dinero.


Una vez conseguido, buena parte del FVC se destinará a aplicar las tecnologías de almacenamiento geológico del CO2 (“captura de carbono”, algo similar al sísmico Proyecto Castor de gas), una tecnología ineficiente que luego analizaremos, pero que propicia la corrupción de gobernantes de países en desarrollo: por un poco de dinero, permiten que sus territorios y compatriotas carguen con el CO2.


El turismo del desecho ya tiene precedentes. Por ejemplo: en 2011, la asolada y maltratada Haití recibió los restos de la incineración de la basura de todo un año de la ciudad de Los Ángeles (California, EEUU), a cambio de “ayuda monetaria y humanitaria” tras el terremoto que sacudió este país caribeño.




CO2mentera




Como buen mercado, el mercado del CO2 es un negocio para las fábricas, y una ruina para el Estado.


En España, por ejemplo, entre 2008 y 2012, ha resultado un enorme negocio para la industria “pesada”: cementeras, azulejeras, ladrilleras, etc.


Como han funcionado a medio gas por la crisis, han vendido sus derechos de emisión de CO2 no usados por 1279 millones de euros.


No parece se haya destinado para mantener a sus plantillas fuera del paro.


Mientras, en el mismo periodo, el gobierno español debe compensar el exceso de emisiones de los ciudadanos (que se ve son los “culpables”), destinando 1250 millones a comprar Derechos de CO2 en el extranjero.


Una vez más, se aplica la regla de oro del capitalismo neoliberal: “privatizar las ganancias y socializar las pérdidas“.


No sorprende que, en 2009, de los 144000 millones de dólares que se destinaron a los mercados de
carbono, sólo el 0,2% se dirigiese a proyectos concretos… El grueso se destinó a gastos de intermediación, consultorías, estudios, inversiones estilo “compra con vocación ambiental de tierras”…


Estas cifras encajan con la estrategia de presión de los lobbies que actúan en representación de las multinacionales implicadas.




Emisiones mundiales de CO2 en 2010 por sectores de producción




Por ejemplo.


El transporte marítimo mueve el 80% del volumen, y un 70% del valor del comercio mundial.


A su vez, la aviación civil soporta el 8% de la actividad económica internacional y, con sólo un 0,5% del volumen, mueve más del 25% del valor del comercio mundial.


El Protocolo de Kioto permite, gracias a la redacción de su Artículo 2.2, que ninguna nación se vea obligada, de forma individual, a reducir ninguna de sus emisiones en los sectores del transporte marítimo y la aviación civil.


Las propuestas de reducción no prosperaron por ir en contra de los intereses de las navieras, las compañías aéreas, el sector turístico, el comercio


Sólo hubo acuerdo para implantar un impuesto internacional… que se aplica al pasajero aéreo.




Emisiones mundiales del transporte


No se quiso poner en peligro el lucro global de estas actividades, cuyo coste medioambiental podría reducirse con alternativas de consumo locales o más cercanas.


Y estos 2 sectores, transporte marítimo y aéreo, sólo son responsables del 5% de las emisiones de CO2 mundiales.


Así que es fácil suponer la presión que ejercerán los lobbies de las industrias petrolera, nuclear, agrícola y forestal, para evitar que se acuerden medidas de reducción de sus emisiones, que son las mayoritarias.




Coches futuros




En cuanto a la responsabilidad de los países, y asumiendo un trato igualitario, los estados en vías de desarrollo se niegan a adoptar medidas al mismo nivel que los países desarrollados.


El futuro, a medio plazo, se juega en Asia.


En 2030, la flota de automóviles de China habrá superado a la de EEUU (que, a su vez, se habrá incrementado en un 60%), y en 2050, China tendrá casi tantos coches como todo el mundo tiene en la actualidad. E India “avanzará” también con una flota de 367 millones, 45 veces el número en sus carreteras congestionadas hoy.


El número de automóviles en todo el mundo crecerá desde los 600 millones de 2005 a unos 2900 millones en 2050.


Más aceromás carbón.


Muchos de esos vehículos serán de bajo precio (‘low-cost’), con lo que su consumo de petróleo no será “muy refinado“.


Quizá, en este contexto, el previsible consiguiente aumento del precio del petróleo actúe como paulatino efecto disuasorio.




Volutas polutas




Pero, entretanto, da miedo pensar en la polución del aire.


O en el terreno que se ganará para construir carreteras y autopistas a costa de la agricultura tradicional.


O, incluso, en coches eléctricos recargados con energía procedentes de carbón “limpio”, de centrales nucleares y de otras fuentes no-renovables.




CACa




En paralelo, oiremos hablar de “soluciones” tecnológicas que no son efectivas, pero sobre las que nos desinformarán para hacernos creer que lo son… o que lo pueden ser pronto.


Por ejemplo, la captura y almacenamiento de CO2 (CAC, en inglés CCS).


Se anuncia como un método práctico y de bajo coste que ya está casi listo para reducir las emisiones de CO2 de las centrales eléctricas.


Sin embargo, la mayoría de sus ensayos y proyectos piloto ya se han abandonado en (casi) todo el mundo.


¿Por qué?


Porque estos “prometedores” sistemas CAC consumen energía, lo que obliga a gastar más combustible, y por tanto, deviene en mayores emisiones de CO2 … En efecto: así, no tiene sentido aplicarlos.


Pero es útil divulgar su supuesta bondad: beneficia a quien lo va a desarrollar, y a quien podrá seguir emitiendo CO2 dando por sentado que en algún momento se conseguirá hacerlo viable.




CEO-dos




Ni el cambio climático es reversible… ni nos va a esperar.


Hay soluciones tecnológicas limpias, ya disponibles. Implementarlas, sólo requiere voluntad política.


Cabe pensar, parafraseando a Eduardo Galeano, que “si la naturaleza fuera un banco, ya la habrían salvado“.






(Continuará)






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