Posts Tagged ‘París

29
Mar
15

Virtualidades 9

Kuato Tekiero


Mientras huyen hacia adelante, las hembras humanas, como género, siguen atrapadas bajo el lema de “Todo por la Prole“.


El antropólogo Robert Trivers definió esa relación como un “vínculo cruel“.


Si las mujeres dejan de ser altruistas, la especie se acaba. En cambio, los machos pueden copular para, a continuación, huir.


Richard Dawkins, autor de “El gen egoísta“, lo resume con una sencilla frase: “El sexo femenino es explotado”.




Kitokaka Asako


Hasta el punto de que, estando la educación, en especial, la infantil, en manos de tantas mujeres, se siga modelando una sociedad masculinizada de la que las propias mujeres querrían librarse.


Japón es, simplemente, otro mal país para ser mujer.


Como todos.


Memiro Teveo


No hay apenas incentivos para tener hijos.


Ya vimos que las personas tienden a tener más hijos, no por un impulso irresistible, sino porque, bajo sus circunstancias, maximizar la descendencia les posibilitará incrementar su bienestar biopsicológico.


Y que, cuando incrementan su bienestar biopsicológico teniendo menos, tienen menos.


Dentro del concepto “más bienestar biopsicológico“, entran más sexo, ocio, comida, riqueza, aliados, apoyo en la vejez… Beneficios que aumentan la calidad de vida.


Por eso, pedirle más hijos a los japoneses, y, especialmente, a las japonesas, no es nada fácil… No se concibe.




Tasas de nacimiento y muerte en Japón




Desde luego, si la reproducción dependiera únicamente de lo que contribuyen los recién nacidos a satisfacer las necesidades parentales de aire, agua, alimento, sexo, bienestar corporal y seguridad… las tasas de fecundidad de Japón y del resto de países industrializados ya habrían descendido a cero.


Hay un bienestar biopsicológico adicional.




New kids on the blog




Los hijos satisfacen extraordinariamente bien la necesidad de tener relaciones que sean íntimas, afectuosas y emotivas con seres que les presten apoyo y atención, que sean dignos de su confianza y que aprueben su conducta.


Eso dispara hormonas de satisfacción.


Está científicamente demostrado que dar y recibir achuchones ayuda al cuerpo a producir oxitocina, una hormona natural también presente en el actividad sexual, que calma el sistema nervioso y estimula las emociones positivas.




Memezo Sinbazo




A falta de otras incentivos, podríamos necesitar hijos por el mero hecho de que necesitamos amor.


Una motivación que, por tanto, no es altruista.


De hecho, la motivación para tener hijos puede que no sea, ni siquiera, encomiable


Hijos, como sueños de posteridad.
Como bien de consumo.
Como sacrificio de sangre para ser aceptados socialmente.
Como reto al reloj biológico.
Como juego de rol de paternidad.
Como argamasa para solidificar una relación.
Como complacencia hacia los antecesores.
Como un seguro que habrá de ser posteriormente reembolsado.
Como una reparación.
Como un acto egoísta.
Como una venganza.
Como una expiación de culpa.


Todas, presiones. Ninguna, encomiable ni digna de elogio.


Los pro-natalidad no parecen ser conscientes de ello; y eso que, curiosamente, los hijos sólo vienen a servirles de medio para conseguir un fin tampoco digno de elogio: depositar en ellos la que quizá sea su única esperanza. Aunque sea ideológiconómica.




Nicasa Nicosa




El santuario familiar es un templo frágil.


Las promesas de achuchones, abrazos, besos, chupeteos, sonrisas y agradecimiento como recompensa a la paternidad, no nos gobiernan.


Es más: a posteriori, como en todos los demás tipos de intercambio, la mera expectativa de un rendimiento futuro no vale para sostener indefinidamente el vínculo paterno-filial.




Kimono Noakato


Así que, si eres mujer, y te tratan, en suma, como a una esclava alejada del poder económico, político, eclesiástico y hasta culinario, te deben dar ganas de hacer huelga indefinida de partos caídos.


Cero nacimientos ante tan pocos miramientos.


Aún si te maldicen, y a riesgo de que te penalicen.




Prohibition of passing without stopping - Children




Por el permanente temporal, carretera cortada del dormitorio al paritorio.


Fin del viaje.


Que dé a luz Rita la Cantaora.


O el ministro japonés de Sanidad, que se refirió a las mujeres como “máquinas de hacer bebés“.




Mekito Laliga




Si quieren gestación sustitutoria… que pidan voluntarias, o que funden una orden religiosa.




Mikasko Mikasa




Si quieren “partos en cadena“… que fabriquen robots.


Anti-huelga “a la japonesa“.


Una huelga de partos caídos.


Posiblemente, ya en marcha, de forma encubierta.


Temiro Meveo




Aparte de los agravios e injusticias conyugales, laborales y culturales, habría, por lo menos, 8 razones para no tener hijos: por propio interés, por secuelas físicas, por equilibrio emocional, por economía, por logística, por previsión social, por identidad




Tokio Tokao




E, incluso, por el medio ambiente.


Se empieza a difundir en los medios que nada produce tanto CO2 como un “humano del mundo industrializado”: aproximadamente, 515 toneladas de CO2 durante su vida… Como 40 camiones.


Que tener un hijo es medioambientalmente equivalente a realizar casi 6500 vuelos a París; que una persona podría volar 90 veces al año, ida y vuelta, casi cada semana de una vida… y esto no tendría tanto impacto en el planeta como un nacimiento.


Que se emplea una cantidad indecente de pesticidas, detergentes, plásticos y combustibles nucleares para mantenerle caliente.


Que se cita el informe de la petrolera BP haciendo público que:

En 2050, se acabará la pesca en los caladeros; en 2080, se acabará el gas; en 2090, se acabará el petróleo“.


Que, así, dar a luz viene a ser un acto egoísta, incluso brutal, porque condena a otros al sufrimiento.




Muñecas embarazadas del siglo XIX




Con una huelga de partos caídos, las mujeres estarían alumbrando algo más que su propia libertad.


Una forma veraz de reivindicar que la violencia machista social sólo desaparecerá cuando la mujer deje de ser considerada como ciudadana de segunda, y el hombre como el amo y cabeza de familia que la fecunda.


En medio de un follaje espinoso e infructuoso, cuya raíz nadie quiere ver, ellas habrían plantado cara.


Una huelga de partos caídos, como fecundo génesis.


¿Utopía lutópica, o lutopía distópica?




(Continuará)



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30
May
13

Antropodos

Chichas de las chinches




La FAO ha encontrado una solución al hambre en el mundo: comer insectos.


Este organismo, dependiente de la ONU, y especializado en la alimentación, afirma que muchas especies de insectos aportan tantas proteínas como la carne, y que su producción es barata.


Anima, pues, a su consumo, tanto por animales (pienso) como por seres humanos (luego existo).


El informe de la FAO dibuja un futuro prometedor:


En los países en desarrollo, los miembros más pobres de la sociedad pueden participar en la recolección, el cultivo, el procesamiento y la venta de insectos“.


Así que, pese a ser “tan saludable y nutritivo“… NO es para ricos.


Y tienes que ser rico, cuando, sólo en 2010, los alimentos se encarecieron un 39%, y la subida del precio de cereales, aceites y grasas, alimentos básicos, superó el 71%.


La FAO ve el hambre como una fatalidad inevitable, sin relación con causas políticas e intereses especulativos.


Para la FAO, que no puedas pagar un alimento básico, no es un problema… ¡Come otra cosa!.


La llave de la alimentación


Puedes comer botones, monedas, cepillos de dientes, imanes, llaves, pilas, hebillas, anillos, chicles, cristales


La FAO viene insistiendo desde 2004, en que aporta más comer insectos.


Es la misma FAO que en 2011 anunciaba que el planeta, hoy poblado por 7.000 millones de personas, ya produce comida suficiente para 12.000 millones.


Se ve que lo sostenible no es compartir, sino que los pobres dejen de aspirar a lo que ya tienen los ricos.


Por eso, se publicita que el menú propuesto por la entomofagia es variado y abundante.


Artrópodos como escarabajos, orugas, abejas, hormigas, grillos, cigarras, saltamontes, libélulas, chinches, moscas, pulgones


Todos son alimentables con residuos orgánicos.


Miseria inmisericorde


Un incentivo para vivir junto al lodo, entre las favelas miserables que rodean la ‘city‘ de muchas ciudades.


Los escarabajos proliferan en el estiércol.


Hay chinches en cualquier vivienda sucia y descuidada.


Las plagas de langostas, saltamontes o chapulines, se convierten así en un maná, y consumiendo de paso haces una obra social, protegiendo de la devastación las cosechas de cereales de los países ricos.


Los desempleados ya tienen recompensa por pasarse el día “ matando moscas“.


Es fácil imaginar el tránsito, de ser exterminadores de insectos, a su caza, recolección y cría.


El proceso es de sobra conocido.


Mascotas comestibles


Nuevas tiendas, y nuevas estanterías en las ya existentes.


El éxito de ventas provoca una regulación contra los fraudes y contra el uso de pesticidas.


Cotos, licencias, permisos y certificaciones son otorgados por la autoridad administrativa.


Se popularizan las dietas de insectos, para evitar la obesidad.


La secta de los insectos


Ahora, el insecto provoca un efecto de afecto.


El “buggy buggyes el ritmo de moda.


El “vuelo del moscardónde Rimski-Kórsakov se interpreta con asiduidad.


“La metaforfosis” de Kafka vuelve a la lista de libros más leídos.


Como es de mal gusto jugar con la comida, dejan de emitirse las antes llamadas películasde bichos“: Abejas asesinas, Ant Bully, Antz, Arac Attack, Aracnofobia, Arañas asesinas, Avispas asesinas, Bee movie, Bichos, Cuando ruge la marabunta, Hormigas asesinas, Men in Black, Mimic, Plaga letal, Spiderman, Starship Troopers, Tarantula


La plaga de langosta sufrida por Egipto en el Antiguo Testamento, no se afirma literalmente, sino que se interpreta y contextualiza en los sermones.


Los fallos de los programas de ordenadores dejan de llamarse “BUGS“, y se le renombra “PIGS“.


Para evitar las conexiones con el caos, el efecto mariposa pasa a denominarse efecto gaviota.


Planeta insecto


Tras el aprecio generalizado, llega la escalada de precios.


Las insecultoras pasan a cotizar en la Bolsa de Comercio de Chicago, CBOT (“Chicago Board of Trade“) especializada desde 1848 en la negociación de productos primarios, así como en los mercados de futuros de Londres, París, Amsterdam y Francfort.


Khepri


Es la locura de la insecultura.


¡Todo se come y se comercia!


Las multinacionales compran terrenos en todos los continentes para la cría industrializada.


Las colmenas de abejas que están desprotegidas, son asaltadas.


Los señores de la guerra de las zonas subtropicales se atacan entre ellos, subvencionados por las multinacionales, creando nuevos “estados fallidos“.


En las zonas depredadas se registran secuestros de personas, para servir de cebo en trampas con las que cazar insectos grandes.


Viviendo en una burbuja


Se adopta como producto de inversión.


La banca financiera crea nuevos complejos productos estructurados derivados CDS/CDO, no regulados ni supervisados, y a la vez, como seguros que apuestan a que las cosechas de insectos se perderán.


Las agencias de calificación otorgan esos CDO con las notas más altas.


Se venden esos productos por doquier, como acciones preferentes, a miles de cautos inversores que no son conscientes de lo que están comprando.


Gracias a unos bajos tipos de interés, los préstamos inundan el sistema.


Se asiste al aumento desproporcionado y aparentemente ilimitado de los beneficios.


Dependencia de la polinización


Se agravan los problemas en la polinización natural y agrícola.


Las heces y la madera muerta de los bosques no se degradan.


Los suelos pierden fertilidad.


Las plantas crecen sin control.


La cadena trófica se resquebraja.


En las granjas, se suministra a los insectos un cóctel de antibióticos, que al ser ingeridos por el ser humano, provocan la resistencia bacteriana.


Un virus salta de especie, provocando una “gripe metamórfica“, por lo que la OMS lanza una alerta mundial de pandemia. Algunas empresas privadas, en cuyas cúpulas figuran ex-altos cargos políticos, ya disponen de la vacuna; los estados se pertrechan sin reparar en gastos. Poco después, se desvela el desmesurado e innecesario alarmismo creado.


Más subida de precios, inversión, locura colectiva, y endeudamiento.


Bugbuja


Estallido de la “bugbuja” especulativa.


Desplome de precios.


Crash de la Bolsa.


Hundimiento de las microempresas de insecultura.


Un puñado de multinacionales acaparan el sector a precio de saldo, y operan como un oligopolio.


Apadrina un banco


Rescate de los bancos privados vinculados a la crisis, con cargo al dinero público.


Aumento de la prima de riesgo.


Pago de los intereses de la deuda a la banca exterior, a base de recortes a la población interior.


Paralización repentina y duradera del crédito.


Sucesivos aumentos de impuestos no progresivos y disminución de subsidios y prestaciones sociales.


Con la política indiscriminada de ajustes, llegan los desahucios, los suicidios y la represión.


Magnificación de los éxitos deportivos en los medios de comunicación.


Escándalos de adulteración de la carne de insecto, sustituyéndola por carne de caballo.


Para aliviar el stress, la desconsideracion, el menosprecio y los complejos que sufren los pobres, la iglesia forma con carácter urgente nuevos cuerpos de exorcistas.


Insecto controlado por chip


Los científicos insertan mecanismos electrónicos en los insectos para controlarlos en remoto, por su utilidad para volar e infiltrarse en cualquier recoveco.


Las aplicaciones de espionaje y militares son calificadas de alto secreto; para escapar a las leyes de “transparencia” gubernamentales, se desarrollan por empresas privadas del sector.


Las asociaciones de defensa de los derechos de los animales cuestionan que se utilice tecnología para anular la libre voluntad de los seres vivos.


Decapitalismo


Entre la utopía idealista y la distopía apocalíptica, está la lutopía: la negra realidad impuesta por un sistema que, al no haber cambiado, operará de igual manera frente a un mismo estímulo: el del dinero.


El hambre es consustancial al capitalismo.


Bajo este sistema, la propuesta de la FAO se descontrolará, agravando aún más la especulación alimentaria, y provocando nuevos problemas ecológicos y mediombientales.


Más miseria y destrucción, sin soluciones reales.


La FAO propone que los pobres coman y mercadeen con insectos, evitando la tentación de emular y de enfrentarse a los ricos… Algo inevitable, porque los ricos, tarde o temprano, verán esa actividad como un bocado apetecible.


La desigualdad, la segregación, la discriminación y el esclavismo persistirán en cualquier mundo donde unos crean tener más derecho a vivir que otros.


Ese es el caso de este mundo capitalista.


Un mundo hiperglobalizado e hiperconectado para ser hipercompetitivo.


Para que nadie crea tener derecho alguno por el simple hecho de vivir… Como proclama el presidente de EEUU, Barak Obama: “Nadie te da lo que tú no te ganes“… Mientras, se abandera la doctrina de la “desigualdad natural del hombre“: los de “buena posición“, tienen derechos sobre los demás.


Para que interiorices que, si no eres rico y famoso, no eres nadie, y mereces ser tratado como tal.


Pero otro mundo es posible.


Este planeta puede dar cabida a todos, si se hace un uso justo e inteligente de los recursos.




Crujiente mercado


En México, los insectos tienen una gran aceptación.


Un enclave donde la falta de megafauna para cazar, y de mesofauna para domesticar, llevó a sus élites, hace 700 años, a conservar el control político utilizando carne humana para recompensar a grupos selectos.


En efecto. Canibalismo.


Es lo que esconde cualquier sistema donde unos pocos tejan una red para beberse, gota a gota, la vida de la gran mayoría de sus congéneres.


Los insectos pequeños quedan prendidos en ella; los grandes, la rompen.


La red del capitalismo da cobijo a comehombres.


Antrópodos practicando la antropofagia.


Uno es lo que come.


Y las élites siempre han comido carne.


Cuca TV


Las cucarachas acaban de evolucionar.


Evolucionar, en el sentido individual de resistencia… Por no morir.


Sobreviven cuando huyen de lo dulce, porque ese es el sabor del veneno en el cebo de sus exterminadores.


Son criaturas muy sociales, que reconocen a los miembros de sus propias familias; de hecho, las diferentes generaciones de una misma familia viven juntas.


No les gusta que las dejen solas, y sufren problemas de salud cuando lo están.


Forman sociedades igualitarias con una estrecha relación, con estructuras y normas.


Las comunidades de cucarachas son incluso capaces de tomar decisiones colectivas por el bien común.




En TV, no paran de repetir la propuesta de la FAO.


Las élites tienen más hambre.








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