Posts Tagged ‘sufrimiento

30
Jun
15

Virtualidades 12

Tellevo Papeo




Al aumento de la integración entre personas y robots, le llaman “hibridación“.


Convivirán e interactuarán en cada vez más áreas; trabajarán codo con biela.


Se incorporarán prótesis robotizadas al cuerpo humano; piezas de recambio a falta de tornillos.


Habrá robots con forma de serpiente.


Con forma de araña.


O con forma de niño.




Miniyo




Dicen que no hay que fabricarlos demasiado parecidos a nosotros, porque cuando el robot se parece demasiado a un humano, la confiada aceptación se torna en abrupto rechazo.


Está por ver… porque el ser humano es muy adaptable.




Tokorto bakalao




Ya hay robots humanoides que son loados por mostrar una expresión facial.


Pero los seres humanos con mucho menos nos conformamos.


Taprieto Yteguta




En Japón se comercializa una “silla de los abrazos” para combatir la soledad.


No es tan siquiera un robot.


Es una muñeca que “se parece a una madre“.


Su contacto hace recordar lo que se sentía al recibir el “afectuoso abrazo” materno, algo que con el paso del tiempo “tiende a olvidarse“…


Todo un éxito de ventas… Especialmente, entre los ancianos que viven solos.


El fabricante sostiene que la mayoría de los pacientes que la han probado un tiempo prolongado, experimentaron una reducción de la ansiedad, el miedo y la ira.


No anda desencaminado.




Tesako Sonrisa




Está científicamente demostrado, como ya vimos, que dar y recibir abrazos ayuda al cuerpo a producir oxitocina, una hormona natural presente en la conducta sexual y en el sentimiento materno-filial, que calma el sistema nervioso y estimula las emociones positivas.


Así que no hace falta que las máquinas consigan replicar la calidad de las emociones humanas.


Nosotros llenamos la diferencia.


Somos tan adaptables, que nos autoengañamos con suma facilidad, para conseguir paz de espíritu.




Temiro Sitemueve


Que un bebé reconozca un ser de entre varios objetos, no suele deberse a la similitud visual con una persona… Los bebés reconocen como “humana” la capacidad de interactuar socialmente, no la apariencia.


Da igual lo humano que pueda parecer… Es la socialización del robot la que hace que el bebé le trate como a un ser.


Aunque “una vez que uno aprende cómo funciona un robot, ya sabe cómo funcionan todos“, su software no deja de avanzar para articular gestos, pestañear… Interactuar con el espacio que les rodea.


Les hacen más humanos.


Otra cosa es el “problema” de la conciencia de uno mismo, y la inteligencia.


El Test de Turing es una prueba propuesta en 1950 por Alan Turing para demostrar la existencia de inteligencia en una máquina.


Sea o no la prueba idónea, dado el aumento de su capacidad de procesamiento… es una cuestión de tiempo.


Al ritmo de los algoritmos.




Tekasko Lokesea




Ya hay programas que consiguen imitar conversaciones humanas (‘chatbots‘).


Y se saben chistes.


No es noticia que un programa inconsciente, sin ninguna inteligencia identificable, logre engañar a sus interrogadores.


No es que éstos sean ingenuos.


En el contexto apropiado, los humanos pondremos lo que falte para lograr socializar.


Aún se considera difícil que un robot tome conciencia de sí mismo… pero se le puede programar para que lo parezca.




Temiro Ynoveo


Conforme los robots entran por la puerta de la socialización, los humanos saltan por la ventana.


Un investigador japonés ha inventado unas gafas para fingir sentimientos; con ojos falsos, sirven para ocultar las emociones, evitando que los ojos delaten los sentimientos.


Perfectas para traducir la dicotomía entre lo que se muestra y lo que realmente se piensa.


Un robot podría pensar que se trata de humanos imitando ser humanos.


Pero no.


Es también un comportamiento humano genuino… En este caso, una sofisticada forma de adaptación defensiva frente a una sociedad agresiva construida para fomentar el lucro y la explotación de unos sobre otros.


Lo que, en el reino animal, viene a ser un mimetismo defensivo.




Tetoko Terompo


Se pregona por doquier que el ser humano es “el animal más inteligente“.


Está por ver. De momento, no acaba de usar la tecnología para preservar a todos y cada uno de los miembros de su propia especie.




Tusako Tepongo




Y si a alguien le choca que los robots puedan mejorar las relaciones humanas poco satisfactorias, puede reparar en las mascotas.


La función de las mascotas no es otra que sustituir a los seres humanos.


Sí. Como los robots.


Las mascotas ayudan a superar el anonimato y la falta de comunidad, haciendo mucho más llevadera la vida.


Proporcionan a muchísima gente un motivo, en forma de ser vivo, para volver a casa.


Reemplazan a maridos, esposas o hijos ausentes o poco cariñosos, llenan el vacío hogar y alivian la pesada carga de la soledad en las sociedades post-industriales; máxime, para la gente que vive sola, en las grandes ciudades y/o en la vejez.




Tesigo Alrato




Pueden entretenernos como consumados comediantes, formarnos en biología y robótica, ponernos en forma como entrenadores deportivos, relajarnos, querernos


Las mascotas pueden hacer todo esto sin imponer el maltrato y los castigos que propinan los seres humanos “reales” atrapados en relaciones altamente competitivas, estratificadas y explotadoras.


Por todo ello, a las “mascotas” se les llama “animales de compañía“.


Para sustituir del todo a los humanos, las mascotas tendrían que poder comunicarse, pero, afortunada o desafortunadamente, no pueden sostener realmente una conversación.


Pero escuchan, y, como bien saben psicoanalistas y sacerdotes católicos, las frustraciones y la angustia se alivian por el mero hecho de tener a alguien que nos escuche… o que aparente escucharnos.




Maskota Teamo




Los robots escuchan… pero también pueden hablar, y cada vez mejor.


Las razones para tener robots de compañía en casa podrían ser las mismas que para tener una mascota, con la ventaja de que no se esclaviza a un animal en una jaula de hormigón.


Teniendo en cuenta que las grandes ciudades ya no tienen espacio para las mascotas, no extraña que se agote en las tiendas y haya colas para adquirir un Pepper, el robot “con corazón“, capaz de comunicarse con personas y de interpretar sus emociones.


Para sustituir a los seres humanos reales en derredor, sus dueños les preferirán para llenar sus carencias sociales en relaciones cálidas, apoyo mutuo y amor.




Telate Porarte




Los robots no son la solución.


Son otra respuesta a un mismo problema.


¿ Miedo porquelas máquinas no tienen escrúpulos ?”


Depende de quien las controle. Depende de cómo se programen.


Como los perros guardianes… según su educación.


Como sus propios amos… según la ocasión.


La mayor amenaza para la especie humana no son los robots, ni tan siquiera los marcianos: es la propia raza humana.




Temiro Konmiedo




Nosotros hemos creado las armas de destrucción masiva… y los hemos puesto en manos de “androides” egoístas a los que no puedes distinguir, porque viven entre nosotros, piensan como nosotros… pero prefieren que sangremos nosotros, y no ellos.


Son como geminoids, marionetas de alta tecnología, de carne y hueso, guiadas por el control remoto del afán de lucro despreciativo del sufrimiento ajeno, insensibles enfermos por golpes cerebrales o por maltratos conductuales que se comportan como psicópatas desaprensivos.


No es nuestra “estupidez innata” ni nuestra “arrogancia irresponsable”.


Son los “intereses” de unos pocos los que deciden que las máquinas sirven para ahorrar trabajo humano, mientras se despreocupan de las consecuencias para quienes pierden su empleo.




Temiro Teveo




Los humanos somos, en efecto, “cíborgs tecnológicos”.


Pero aún parecemos máquinas idiotas, porque, ante la tesitura de “evitar el sufrimiento humano“, vemos cómo la decisión óptima elegida históricamente es “matar a la gente“.


Por qué los robots habrían de respetar las 3 leyes, cuando sus programadores humanos no las aplican entre sus congéneres…


Dan más miedo los humanos roboides (te roban la vida), que los robots humanoides.


Todos, máquinas.


Deambulantes.


Controladores, controlados y controlables.





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29
Mar
15

Virtualidades 9

Kuato Tekiero


Mientras huyen hacia adelante, las hembras humanas, como género, siguen atrapadas bajo el lema de “Todo por la Prole“.


El antropólogo Robert Trivers definió esa relación como un “vínculo cruel“.


Si las mujeres dejan de ser altruistas, la especie se acaba. En cambio, los machos pueden copular para, a continuación, huir.


Richard Dawkins, autor de “El gen egoísta“, lo resume con una sencilla frase: “El sexo femenino es explotado”.




Kitokaka Asako


Hasta el punto de que, estando la educación, en especial, la infantil, en manos de tantas mujeres, se siga modelando una sociedad masculinizada de la que las propias mujeres querrían librarse.


Japón es, simplemente, otro mal país para ser mujer.


Como todos.


Memiro Teveo


No hay apenas incentivos para tener hijos.


Ya vimos que las personas tienden a tener más hijos, no por un impulso irresistible, sino porque, bajo sus circunstancias, maximizar la descendencia les posibilitará incrementar su bienestar biopsicológico.


Y que, cuando incrementan su bienestar biopsicológico teniendo menos, tienen menos.


Dentro del concepto “más bienestar biopsicológico“, entran más sexo, ocio, comida, riqueza, aliados, apoyo en la vejez… Beneficios que aumentan la calidad de vida.


Por eso, pedirle más hijos a los japoneses, y, especialmente, a las japonesas, no es nada fácil… No se concibe.




Tasas de nacimiento y muerte en Japón




Desde luego, si la reproducción dependiera únicamente de lo que contribuyen los recién nacidos a satisfacer las necesidades parentales de aire, agua, alimento, sexo, bienestar corporal y seguridad… las tasas de fecundidad de Japón y del resto de países industrializados ya habrían descendido a cero.


Hay un bienestar biopsicológico adicional.




New kids on the blog




Los hijos satisfacen extraordinariamente bien la necesidad de tener relaciones que sean íntimas, afectuosas y emotivas con seres que les presten apoyo y atención, que sean dignos de su confianza y que aprueben su conducta.


Eso dispara hormonas de satisfacción.


Está científicamente demostrado que dar y recibir achuchones ayuda al cuerpo a producir oxitocina, una hormona natural también presente en el actividad sexual, que calma el sistema nervioso y estimula las emociones positivas.




Memezo Sinbazo




A falta de otras incentivos, podríamos necesitar hijos por el mero hecho de que necesitamos amor.


Una motivación que, por tanto, no es altruista.


De hecho, la motivación para tener hijos puede que no sea, ni siquiera, encomiable


Hijos, como sueños de posteridad.
Como bien de consumo.
Como sacrificio de sangre para ser aceptados socialmente.
Como reto al reloj biológico.
Como juego de rol de paternidad.
Como argamasa para solidificar una relación.
Como complacencia hacia los antecesores.
Como un seguro que habrá de ser posteriormente reembolsado.
Como una reparación.
Como un acto egoísta.
Como una venganza.
Como una expiación de culpa.


Todas, presiones. Ninguna, encomiable ni digna de elogio.


Los pro-natalidad no parecen ser conscientes de ello; y eso que, curiosamente, los hijos sólo vienen a servirles de medio para conseguir un fin tampoco digno de elogio: depositar en ellos la que quizá sea su única esperanza. Aunque sea ideológiconómica.




Nicasa Nicosa




El santuario familiar es un templo frágil.


Las promesas de achuchones, abrazos, besos, chupeteos, sonrisas y agradecimiento como recompensa a la paternidad, no nos gobiernan.


Es más: a posteriori, como en todos los demás tipos de intercambio, la mera expectativa de un rendimiento futuro no vale para sostener indefinidamente el vínculo paterno-filial.




Kimono Noakato


Así que, si eres mujer, y te tratan, en suma, como a una esclava alejada del poder económico, político, eclesiástico y hasta culinario, te deben dar ganas de hacer huelga indefinida de partos caídos.


Cero nacimientos ante tan pocos miramientos.


Aún si te maldicen, y a riesgo de que te penalicen.




Prohibition of passing without stopping - Children




Por el permanente temporal, carretera cortada del dormitorio al paritorio.


Fin del viaje.


Que dé a luz Rita la Cantaora.


O el ministro japonés de Sanidad, que se refirió a las mujeres como “máquinas de hacer bebés“.




Mekito Laliga




Si quieren gestación sustitutoria… que pidan voluntarias, o que funden una orden religiosa.




Mikasko Mikasa




Si quieren “partos en cadena“… que fabriquen robots.


Anti-huelga “a la japonesa“.


Una huelga de partos caídos.


Posiblemente, ya en marcha, de forma encubierta.


Temiro Meveo




Aparte de los agravios e injusticias conyugales, laborales y culturales, habría, por lo menos, 8 razones para no tener hijos: por propio interés, por secuelas físicas, por equilibrio emocional, por economía, por logística, por previsión social, por identidad




Tokio Tokao




E, incluso, por el medio ambiente.


Se empieza a difundir en los medios que nada produce tanto CO2 como un “humano del mundo industrializado”: aproximadamente, 515 toneladas de CO2 durante su vida… Como 40 camiones.


Que tener un hijo es medioambientalmente equivalente a realizar casi 6500 vuelos a París; que una persona podría volar 90 veces al año, ida y vuelta, casi cada semana de una vida… y esto no tendría tanto impacto en el planeta como un nacimiento.


Que se emplea una cantidad indecente de pesticidas, detergentes, plásticos y combustibles nucleares para mantenerle caliente.


Que se cita el informe de la petrolera BP haciendo público que:

En 2050, se acabará la pesca en los caladeros; en 2080, se acabará el gas; en 2090, se acabará el petróleo“.


Que, así, dar a luz viene a ser un acto egoísta, incluso brutal, porque condena a otros al sufrimiento.




Muñecas embarazadas del siglo XIX




Con una huelga de partos caídos, las mujeres estarían alumbrando algo más que su propia libertad.


Una forma veraz de reivindicar que la violencia machista social sólo desaparecerá cuando la mujer deje de ser considerada como ciudadana de segunda, y el hombre como el amo y cabeza de familia que la fecunda.


En medio de un follaje espinoso e infructuoso, cuya raíz nadie quiere ver, ellas habrían plantado cara.


Una huelga de partos caídos, como fecundo génesis.


¿Utopía lutópica, o lutopía distópica?




(Continuará)



29
Oct
13

Publinformes 5

Liers

5. Nadalid



El adicto al juego es muy maniático.


Está llenos de rituales, rutinas y tics. Es una estrategia de concentración. Elabora una secuencia de conducta que le tranquiliza. Calma la ansiedad, al creer tenerlo todo “bajo control“.


Realiza las más increíbles compulsiones antes de jugar.


La limpieza, el calzado, el pelo, el agua, la ropa


Incluso, olisquear el dedo que traen de su ano… Otra curiosa forma de “pasar a los anales“.


Esas manías componen una conducta obsesiva, que, de no repetirse con exactitud, provoca malestar, e incluso, ansiedad.


Se trata de una neurosis obsesivo-compulsiva típica del jugador.


Todas estas arbitrariedades son, en realidad, conductas supersticiosas: en alguna ocasión se asociaron con la obtención de un premio. Por eso, además de ser difíciles de erradicar, se favorece su repetición.


Se le llama “correlación ilusoria“, y también, “pensamiento mágico”.




Poké


El adicto al juego presenta anomalías en su funcionamiento cerebral.


Y lo que aparece como “ejemplo para los jóvenes”, desuperación” y otros loables valores: constancia, esfuerzo, sacrificio, humildad, generosidad


En realidad, se trata sólo de eso.


Apariencia.


Porque los valores que difunde son otros… a juzgar, no por la propaganda patriótica, sino por los hechos.




3Pasa




El valor de ser un producto de laboratorio: el jugador automusculado de la era moderna, al que hacen jugar de zurdo pese a ser diestro, habiendo dejado de estudiar a temprana edad.


El valor de la instrucción, sacrificando íntegramente la niñez y la juventud por el afán de ganar (más) dinero.


El valor de la contención, admirando a los sangrientos gladiadores, y viendo películas violentas: «Comando», «Terminator», «Rocky», Van Damme


El valor de la falsahumildad“: “No es que sea humilde. Toda la gente debería saber su ubicación en el mundo. Y el mundo es suficientemente grande… A veces la gente exagera en este tema de la humildad. Yo creo que es más que un sentido de ubicación: tú sabes quien eres, tú sabes que el mundo seguirá exactamente igual sin ti…“. Eso no es humildad, es arrogancia: “No es humilde. El ya sabe cuál es su lugar en el mundo. Todos deberían conocer su lugar en el mundo.”


El valor de la insensibilidad: “Hay que encerrarse tras una armadura protectora, convertirse en un guerrero sin emociones.”


El valor de la hostilidad: “Para mí es importante ganar en todo. No me tomo las derrotas con buen humor“… Cuando empieza el juego, deja “a un lado” la amistad: “No es nada personal. Lo hago con todos los que me rodean, incluso con mi familia. En juego, soy otra persona.”


El valor del avasallador: “De pequeño detestaba perder en lo que fuera. Si perdía, me daban ataques de ira… Me irritaba muchísimo perder en cualquier juego, fuese al nivel que fuese… Y nunca quería parar… No quiero volver a sentirme así nunca más.”


El valor del soberbio divo: “No veo que los políticos pasen controles antidoping, ¿por qué nosotros sí hemos de hacerlos?.”


El valor del servilismo: “Siempre hace lo mismo: espaguetis con champiñones. Uno de los de su equipo confesó en voz baja: «Los hace muy bien pero, francamente, estamos hasta las narices de los champiñones».”


El valor de la enemistad: “Creo que intimida a sus rivales adrede… Los acobarda.”




Con pito




El valor de la avaricia: “Por la intensidad con que entrenaba, me daba cuenta de que era superambicioso y de que estaba desesperado (por subir)… En los momentos cruciales, es un asesino; su concentración es absoluta… Una ambición, sin límites. Yo gané un torneo de los grandes, y fui feliz, habia cumpliao la misión de mi vida… (Él) necesita ganar muchas veces, y nunca será suficiente.”


El valor de la hipocresía: “A primera vista, es muy sencillo, y también muy buena persona, pero es muy contradictorio. Aunque lo conozcas a fondo, ves que tiene cosas que no acaban de cuadrar.”


El valor de la inseguridad: “Está lleno de temores e inseguridades que la gente que no lo conoce ni se imaginaría. No le gusta la oscuridad, por ejemplo, y prefiere dormir con la luz o la tele encendidas. Tampoco le gustan los rayos ni los truenos… Si hay que salir a la calle a buscar algo, y hay tormenta, no deja que salgas.


El valor del inapetentecaprichoso: “No soporta el queso ni el tomate, ni el jamón… Es un poco raro“… ¿Alimentos, o adicmentos?: “Marisco y chocolate“.


El valor de la demagogia: dice negarse a volar en medios de transporte que 2 años antes no tuvo problemas en utilizar.


El valor de la sumisión al poderoso y al adinerado.


En fin.


Hay que tener valor para malinterpretar como valores las rutinas del adicto al juego.




Rififi




En cualquier “juego de suma cero“, para que haya un ganador, ha de haber al menos un perdedor.


Al fomentar socialmente ese tipo de juegos, se condicionan las pautas y fórmulas sociales para interaccionar con otras personas.


Se promueve aceptar la desigualdad, admitir como natural la derrota y la jerarquía, y tolerar la indefensión.


Por no hablar del materialismo del dinero.


Con el juego se puede obtener dinero, y, según dice la publicidad, la felicidad.


No obstante, numerosos estudios científicos muestran que, una vez superado un nivel mínimo de ingresos económicos para vivir con dignidad, no existe relación entre dinero y felicidad.


Incluso existen variables asociadas al materialismo que hacen que la relación pueda llegar a ser inclusonegativa.


Este sistema enfermo promueve admirar la obtención de dinero fácil


Bolsa, actividades financieras, actividades inmobiliarias especulativas, timos, robos, saqueo, malversación, estafa, etc… Y, mejor, lo proscrito ya prescrito.


En suma: rico a base de “pelotazos”.




Jua




El adicto al juego pierde la noción del dinero.


Toma “malas decisiones” en cuanto a su reconocimiento y su valoración.


Provoca afirmaciones del tipo “no sé exactamente cuánto dinero tengo”, mientras firma la compra de propiedades inmobiliarias de lujo en Manacor, México y la República Dominicana.


Hace gala del valor de la solidaridad, aunque tiene que pagar a Hacienda una cantidad cercana a los 9,5 millones de euros, porque 3 de sus sociedades se habrían beneficiado durante6 años de las ventajas del régimen fiscal de un sitio donde no vive.


Ante el revuelo, primero, niega las cifras.


Aduce que “la realidad dista mucho de lo que se ha publicado“.


Pero la realidad publicada es veraz, y el caso, verídico.


Luego, esgrime estar “mal aconsejado“… Pero ese consejo fue un “buen consejo“, mientras le benefició, porque había tributado sólo el 0’02% de lo ganado.


Vaya golpe con efecto.


Porque, pese a su escándalo fiscal, y a las múltiples contradicciones entre los valores que dicen fomentar y los que realmente está difundiendo… su imagen de esforzadosalvador de la patria” y de “yerno que toda suegra quiere”, no ha se ha visto dañada ni un ápice.


Otro más que no puede ser estigmatizado públicamente.




Dale no más




El presidente de la Federación de Jugadores de Azar Rehabilitados lanza su protesta:


Era un modelo de esfuerzo y entrenamiento diario… y aparece anunciando una página de juego de póker online… La gente se deja arrastrar por esta publicidad.”




Sólo en su país natal, España, el número de jugadores se ha disparado de 195.000 a más de 1.000.000 (un millón) desde que se concedieron las licencias de juego online en junio de 2012, con un gasto medio de 550 euros al año.


Ahí no se incluyen los juegos de quiniela y lotería nacional… Son cifras sólo de juegos online.


De ese millón de jugadores, un 2% se convertirá en adicto al juego.


La Federación de Jugadores de Azar Rehabilitados ve con estupefacción la campaña publicitaria en la el “héroe nacional“, el “icono de la cultura del esfuerzo”, se ha prestado para convencer a la gente, “de manera responsable”, talonario de por medio, de que pueden “jugar”.


En los cientos de miles de adictos, guiados por el estandarte del héroe, se incluirán muchos niños y adolescentes.


Basta con conseguir un nº de tarjeta de crédito y mentir sobre su fecha de nacimiento.


El valor de la responsabilidad pública es saber es saber que son víctimas, tanto el ludópata, como las personas más allegadas de su entorno.


Pero un adicto al juego no se para a evaluar las consecuencias de sus actos.


Y el entorno es más que favorable… Y no sólo por el beneplácito de los que ocupan el poder.


Con la crisisactual, las perspectivas no son buenas, así que… ¿ por qué no buscarse la vida con el póker, sin salir de casa ?.


En realidad, ser un jugador de póker se parece a ser un broker.




Rifa




Y resulta que, intelectualmente, al juego “online” se le considera un “segmento clave” en el e-commerce ó Comercio electrónico.


Para remate.


Debe tratarse de la modalidad b2B… de tu bolsillo a su Business.


Un golpe maestro.




Valore$


De todos los personajes públicos que anuncian y participan en juegos online, el más importante en activo, con diferencia, resulta ser un adicto.


A la victoria.


Preferiblemente, con sufrimiento.


Un tipo raro y contradictorio en lo personal, se erige en nuevafachada del régimen oficial.


Un “rey de la arcilla“, ahora también “rey del ladrillo“, que desea ser “rey de la jungla“.


No un animal más… El mejor depredador. El genuino y legítimo “rey de la selva“.


Pero la leyenda construida alrededor de este “rey de la tierra” tiene los pies de barro.


Y no solo porque el hoy utilizado, admirado, ensalzado, idolatrado y elevado a los cielos por su juego, mañana pase a ser olvidado, despreciado, denostado y denigrado juguete roto arrojado al infierno.




Farra


Anunciar póker online es compartir sus “valores“… Especialmente, si se está dispuesto a pasar de lo virtual a lo real.


Pero, a la vez, es reconocer públicamente que tiene un problema.


Un problema que se esconde tras la imagen proyectada por el espejo mediático institucional.


Punto a punto:

  • ¿ Un tipo ultracompetitivo ?


  • ¿ Que prefiere la sensación de sufrimiento y de pelea continua, y elige no aliviar el sufrimiento de su rival, sino administrarle tortura ?


  • ¿ Que gana merced a un túnel de concentración en el que se instala… A un “espacio mental” en el que entra ?



  • ¿ Un tipo maniático y raro, con rutinas y rituales muy poco usuales, que no soportan el menor cambio, para no generarle inmediatamente una ansiedad insoportable ?


  • ¿ Con una genialidad equiparable a las de Albert Einstein, Isaac Newton, Bill Gates, Tim Burton o Steven Spielberg ?






Dr Eam




Se viene especulando con ello desde hace tiempo.


En algunos libros, se sugiere que padece padece del Síndrome o Trastorno Obsesivo-Compulsivo.


Pero podría tratarse de otro problema… Por máspistas“:

  • No le preocupan sus pensamientos ni comportamientos obsesivos.


  • Sus obsesiones le permiten llegar a sus objetivos.


  • Sus rituales reducen su ansiedad, y, si se interrumpen, le causan frustración.


  • Socialmente, no tienen fácil la interacción, pero no le importa lo que los demás piensen de su conducta.


  • Le ocurre desde pequeño.




Esta parte del “cuadro” supera lo Obsesivo-Compulsivo, para encajar bajo el Síndrome de Asperger.


Los desórdenes del Síndrome de Asperger forman parte de los trastornos del espectro autista.


De modo que es muy posible que se loe a un “héroe” al que le avergüenza reconocer públicamente que sus logros se deben a que su familia encauzó hacia el juego sus desórdenes psíquicos.


Es muy probable que el “mito del ganador” se haya construido sobre la obsesión de una mente enferma, y que la perfección eugenésica de su esfuerzo no sea más que un cuadro de tics ocultados hipócritamente.


Es verosímil que el adalid de nada constructivos “anti-valores” sociales, no sea sino un enfermo psíquico empujado a la adicción.


Qué “revés“.


Y qué paradoja, no exenta de ironía, cuando nace en un estado que falsifica a sus deportistas discapacitados, con tal de ganar medallas en los Juegos Paralímpicos.











23
Feb
11

Zombificación



El estreno de la serie de TVThe Walking Dead“, basada en el cómic del mismo nombre, bate récords de audiencia en todo el mundo.





En TV aparecen cientos de cuerpos de niños, ancianos, mujeres y adultos, desmembrados, ensangrentados, muertos o agonizando, y los supervivientes sin esperanza de atención médica, con dolores, con sufrimiento extremo, deambulando como zombies entre los cadáveres y las ruinas.


No, no se trata de la serie de TV… Es la vida real, y está pasando en sitios como Haití.





Haití se hizo famoso por los ritos vudú que crean un efecto de “zombificación” sobre aquellos que caen en trance, aunque en realidad no sea sino un estado de catalepsia, de origen esquizofrénico o farmacológico… Paradojas de la vida. Más allá de los ritos, un año después del terremoto, la mayor parte de su irredenta población son “muertos vivientes“.





Por contra, en “The Walking Dead“, los muertos que vuelven a la vida… Y no provocan indiferencia.


La forma de actuar de humanos y zombies constituye un ensayo inevitable de sociología.




El director de películas de temáticazombie‘ más conocido es George A. Romero.


En producciones como “Dawn of dead” (1978), subyace una crítica al consumismo.





Esa es la interpretación “clásica” del enfrentamiento entre el ser humano y su imagen carente de vida y de pensamiento racional: la crítica a la sociedad de consumo actual… porque el neoliberalismo capitalista proyecta en la gente un comportamiento gregario e inconsciente.


El ‘centro comercial‘ (‘mall‘) es el escenario del ‘apocalipsis zombie‘, porque ‘comprar’ se ha convertido en una necesidad primordial y básica… Y ‘consumir‘ es lo que hacemos todos los días.


Romero comenta que sus películas expresan la idea de que los zombies no son “ellos” sino “nosotros”… Los zombies son aquello en lo que nos estamos convirtiendo.





Tal es el papel que nos han asignado en este teatro del Dinero… porque el papel de “vampiro“, ya está reservado para la Banca.


Como ‘consumidores’, no sólo somos “seducidos” por las campañas intencionales de marketing.


Para estimularnos a consumir, las fabricantes se dirigen directamente a nuestros sentidos, desarrollando el color, el sonido y la fragancia de los productos que finalmente compramos, en un continuo ciclo programado de comprar-tirar-comprar.





Desde 1962, las tendencias de “moda” vienen predeterminadas por Color Marketing Group, una organización internacional que diseña los colores a utilizar cada año, no por un altruista sentido estético, sino porque limitar la paleta de colores supone un notable ahorro en los gastos de fabricación. No se “apuesta” por una tendencia, se juega sobre seguro.





No hay “elección” como tal, es una mera “ilusión de libertad“.


Somos “orientados“, por no decir “condicionados“, y los medios de comunicación y de entretenimiento juegan su papel de “crear opinión“… Lo cual va más allá del ya aparente ‘desinformar’.





Unos lo hacen subrepticiamente, como es el caso de los medios de comunicación y entretenimiento… y otros, tan a las claras como ese “think tank” de empresas que, en rueda de prensa, declara haberse constituido para “asesorar” al gobierno socioliberal o neoliberal de turno.


Las imágenes que nos proyectan a través del cine y del resto de medios audiovisuales, no son un reflejo de la realidad: constituyen una visión sesgada, buscando influir en nuestra percepción e interpretación del mundo, de forma interesada.





Queda patente en el caso de los jóvenes, quienes, como si no tuvieran bastante con las inseguridades creadas por su inexperiencia vital y por su incipiente sexualidad, sufren un bombardeo de culpabilidad propia e insensibilidad ante el sufrimiento ajeno, introducido en las películas de terror adolescente (‘slasher‘)… Que, de paso, les prepara para conformar nuevas y sumisas camadas egoistas pro-lucro, máxime en una época con tasas de desempleo juvenil astronómicas.


Esto se traduce, por ejemplo, en que el 47% de los escolares españoles se burla del físico de sus compañeros.


Y en la “liberalEuropa, el 46% por ciento de los estudiantes se burla de los demás por su orientación sexual, el 42% por la apariencia física, y el 35% por la discapacidad… En esa linea, el 47% de los inmigrantes de primera generación ha sufrido burlas en los últimos 3 meses, y el 17% han sido intimidados.





Las películas de zombies recogen las peores tendencias posibles de la gente, tanto entre humanos, como de los humanos hacia los zombies, mostrando otro aspecto de la misantropía, de esa actitud social y psicológica inducida de aversión general hacia la especie humana.


Este subgénero de películas predica que en realidad somos un subgénero humano, y se apoya en la frase de Plauto, un comediógrafo latino al servicio de la élite romana, de que “el hombre es un lobo para el hombre”.


Pero ese estado NO es “natural“. Es un comportamiento, y, por aberrante, urge modificar las condiciones en las que se apoya.


La “competenciasólo surge cuando unos se empeñan en dejar fuera a otros. Y este planeta puede dar cabida a todos, si se hace un uso justo e inteligente de los recursos.


Otro mundo es posible.


Pero raramente se cita la frase de Sénecael hombre es sagrado para el hombre“, y muy poca filmografía recuerda que la corrupción NO es innata al ser humano, que ha sido fruto del uso del Dinero, y agravada por el capitalismo para intensificar las desigualdades, hasta en lo más básico.





En lugar de fomentar la colaboración, que es inherente a la especie humana, se fomenta la competividad sin medida, explotando un falso rasgo animal desde una perspectiva capitalista, para globalizar un mundo donde el Dinero de unos pocos subyuga al resto, y bajo cuyo prisma tan lícitos son el enriquecimiento de la minoría como la esclavitud de la gran mayoría, amparados bajo cualquier revestimiento ideológico y religioso.


En las películas de zombies, los únicos que cooperan realmente entre sí, son los propios zombies… La ‘cooperación‘ entre homo sapiens queda denostada al compararla con el comportamiento de “homo infestus” inventados.


Esa es una idea perversa.


Pero hay
otras más…


Otras que también persisten en las películas y en la serie “The Walking Dead“.





En un mundo plagado de zombies, los ‘supervivientes’ humanos se consideran legitimados para acceder a todos los medios materiales a su alcance para exterminar a los zombies, especialmente a las armas y a la gasolina.


Eso viene a justificar, tanto la legalización de la venta de armas a particulares y países, como el intervencionismo exterior para el saqueo de recursos naturales como el petróleo.





Y otro mensaje.


Apostados en lo alto de los edificios, detrás de los búnkers, o parapetados detrás de un vehículo, los ‘supervivientes contemplan con suficiencia y asco cómo se mueve a nivel del suelo esa marea infrahumana, cosificada, y el ‘tiro al zombie‘ se convierte en un deporte plausible.





En una época escasa de verdaderas revoluciones‘, pero plena de ‘protestas‘ contra los recortes sociales y los dictadores políticos (y quizá, en algún momento, contra la dictadura de la Banca, sus crisis planificadas y sus previsibles ‘subidas de los tipos de interés‘), los cuerpos y fuerzas de seguridad de cada Estado pueden tener la tentación de sentirse oníricamente “legitimados” para considerar al pueblo al que supuestamente debían servir, como zombies, como meras dianas inhumanas sobre las que hacer blanco.


Las demostraciones populares puede que estén dirigidas por intereses espúreos (como el control del petróleo y del gas natural), que pretenden, o bien perpetuarse en el poder, o bien sustituirlo por nuevos y lucrativos regímenes-títere neo-liberales pseudo-democráticos globalizados.


Pero, cuando se manifiestan centenares de miles de personas, parece claro que están representando a una mayoría, habitualmente silenciosa, que se atreve a salir a la calle reclamando justicia social y una lucha honesta contra la corrupción del Dinero.


Adoctrinados para la caza del zombie, las fuerzas y cuerpos de seguridad no tienen por qué pararse a pensar en quién se manifiesta y por qué.


Pese a que, después de todo, la mayoría de los manifestantes podrían estar compartiendo algo con los ‘zombies‘.


El hambre.




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